Los motores diésel viven tiempos complicados. Aquí van 7 bulos que conviene desmentir

Parte de la culpa de que los motores diésel no atraviesen su mejor momento la tiene una serie de bulos que llevan años circulando alrededor de ellos. En este artículo queremos desmentir los 7 bulos más famosos acerca de este tipo de vehículos.
Los coches diésel no viven su mejor momento. De hecho, las ventas de este tipo de vehículos llevan años en una espiral de descenso que ha llevado a que, en el caso concreto de España, su cuota de mercado en 2024 se sitúe tan solo en el 10%, cuando en el pasado llegaron a dominar por completo las ventas de coches nuevos.
El motivo que ha llevado a este descenso tan abrupto es la imagen negativa que los motores de gasóleo tienen en la sociedad, además que desde las altas esferas se promueven las ventas de vehículos electrificados, con el coche eléctrico como el gran protagonista. El único que parece aguantar bien el envite es el coche de gasolina, que en España aún conserva una cuota de mercado del 38,2%.
A pesar de que cada vez tienen menos presencia en el mix de ventas, alrededor de los coches diésel existen una serie de bulos -como también ocurre con los coches eléctricos- que tampoco han ayudado a mantener su presencia en el mercado. Hoy queremos acabar con algunos de estos bulos identificando los 7 que conviene desmentir:
Es más caro de mantener
Lo cierto es que, si bien los repuestos son algo más caros, la longevidad de los motores diésel es mayor a la de un motor de gasolina, lo que permitirá recorrer más kilómetros antes de agotar su vida útil. Además, el mantenimiento en muchos motores diésel se realiza en intervalos de tiempo más largos, reduciendo así el número de veces que visitas el taller.
Son ruidosos y sucios
Esta afirmación era cierta en el pasado. Hoy, los motores diésel han evolucionado tanto con el objetivo de ser más limpios que han reducido drásticamente la cantidad de partículas contaminantes que salen por el tubo de escape. Muestra de ello son soluciones como el filtro de partículas, la válvula de recirculación de gases de escape o el sistema de reducción catalítica selectiva SCR).
Tienen menos potencia
Otro dato que no es cierto. Los motores diésel eran menos potentes en el pasado, cuando no hacían uso de turbocompresores. Hoy, este tipo de mecánicas pueden alardear de elevados niveles de potencia, equiparables a muchos motores de gasolina de igual cilindrada, con el añadido de ofrecer un mayor par motor y a un régimen de revoluciones más bajo.
Presentan dificultades de arranque en invierno
Si vives en lugares con climas extremos, es probable que notes que a tu coche diésel le cuesta algo más arrancar, pero la diferencia con un motor de gasolina se ha reducido mucho. Ahora, los coches diésel cuentan con inyección electrónica de combustible y calentadores (bujías de incandescencia) que facilitan el arranque en frío y ayudan a ganar temperatura más rápidamente.
¿Aceite vegetal como combustible?
Aunque en ciertos biodiésel, como parte de un esfuerzo por reducir las emisiones, se añaden aceites vegetales, no debes verter una botella de este aceite en el depósito de combustible de tu coche. La razón es que el uso de aceite vegetal está demostrado que reduce drásticamente la vida útil de estos motores.
Peor funcionamiento a mayores altitudes
De hecho, todo lo contrario. Gracias a los turbocompresores que llevan el aire fino a la cámara de combustión, un motor diésel tiende a funcionar mejor que uno de gasolina si circula en zonas a gran altitud, donde los niveles de oxígeno son inferiores. Eso sí, se apreciará una ligera reducción de su potencia, pero un coche diésel seguirá siendo mejor opción en este tipo de escenarios.
Dejar un motor diésel al ralentí es bueno
Y, por último, el bulo de que dejar un motor diésel al ralentí es una buena idea, especialmente para que se caliente, es precisamente eso, un bulo. Los motores diésel actuales no requieren de tiempos de espera antes de conducir, por lo que podrás arrancar y emprender la marcha de inmediato sin encontrar ningún inconveniente.

