Max Verstappen, piloto de Fórmula 1, es pillado en Mónaco conduciendo un coche de una marca rival: el tetracampeón aparece al volante de un Audi RS6 Avant

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El corredor de Red Bull 'ficha' por el equipo de los cuatro aros para pasear por el Principado con este familiar con alma de deportivo de 630 CV de potencia.
Fernando Alonso ha sido el último en piloto en mostrar al mundo uno de sus coches de calle con su Bugatti Veyron, y ahora es el turno de Max Verstappen. El piloto de Red Bull ha sido visto por las calles de Mónaco al volante de un Audi RS6 Avant, un modelo de una firma que desde este año es su rival dentro de la Fórmula 1.
En el caso de Max tiene más complicado llevar coches de la marca a la que representa, pero sí que podría llevar un Ford que es la firma que colabora con Red Bull en la F1. Aun así en esta ocasión ha optado por un modelo del catálogo de la marca de los cuatro aros. Concretamente uno familiar con alma de deportivo. El neerlandés ya es padre y tiene que pensar en este tipo de coches, pero aun así no puede alejarse de la potencia ni de la velocidad en ningún momento.
Pasión por los coches más allá de las carreras
La pasión de Max Verstappen por el mundo del motor no está ni mucho menos limitada al mundo de la F1. Es más, ahora mismo por la normativa que rige el campeonato esta puede ser la parte que menos le ilusiona. Lo ha demostrado compitiendo en otras carreras como las 24 horas de Nürburing y también lo hace de vez en cuando con los coches de su colección.
No llega al nivel de su amigo y admirado Fernando Alonso, ya que la colección del ovetense está al alcance de muy pocas personas en el mundo, pero un cuatro veces campeón como Max Verstappen no tiene ni mucho menos mala colección. El último coche con el que se había dejado ver el neerlandés por la calle era un Fiat Topolino de 10.000 euros, pero en esta ocasión ha subido más el nivel.
Gracias a la alianza de Ford con Red Bull mencionada previamente, Max puede probar muchos modelos de la firma del óvalo, como hizo con el Mustang Dark Horse con el propio CEO de la firma en el asiento de copiloto. Ahora para ir por las calles del Principado de Mónaco, donde vive, ha preferido usar su Audi, un coche de una marca rival en el Gran Circo.
Un familiar deportivo para Max Verstappen
Al comprar este coche, lo primero en lo que pensó Max fue en su familia. Ya que este modelo ofrece un gran confort para Verstappen y para todos sus acompañantes. Pero, como era de esperar, no es un coche ni mucho menos aburrido, sino que este Audi tiene alma de deportivo. La calidad, tanto en el exterior como en el interior, es máxima y es por ello que al neerlandés no le ha preocupado que este automóvil pertenezca a una marca rival para él.

Este coche cuenta con una versión de base, la cual alcanza una potencia de 600 CV y un par motor de 800 Nm. Todo esto ocurre gracias al V8 de gasolina de 4,0 litros de cilindrada y dos turbos enormes que esconde bajo el capó. Este está presente tanto en esta versión como en la tope de gama denominada versión Performance.
Y conociendo a Max, su elección habrá sido la versión Performance, que da un paso hacia adelante en cuanto a prestaciones. Esta segunda firma una potencia de 630 CV y unos 850 Nm de par y unas prestaciones que no parecen propias de un familiar, sino de un deportivo. Para pasar de 0 a 100 km/h, el neerlandés solo tardará 3,4 segundos y la velocidad máxima de este está limitada electrónicamente a 280 km/h.
Al igual que ocurre con los futbolistas, un piloto de F1 gana un sueldo estratosférico, más aún Max Verstappen, que es el mejor pagado de la parrilla, y por ello no le importa el precio a pagar por ningún coche. Este familiar deportivo le ha costado 179.000 euros, en caso de que no haya añadido ningún cambio en su Audi RS6 Avant. Un modelo que realmente saca el lado más familiar del piloto, pero sin perder ni un ápice de velocidad y potencia.
