Cuando ganó su primer Tour de Francia, Tadej Pogacar se compró un Porsche 911 GT3 RS. Pero tenía un problema: no tenía dónde guardarlo

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El ciclista salió vencedor en París, pero poca gente conoce la historia que hay tras su primer deportivo.
Ser deportista de élite es sinónimo de ser poseedor de algún deportivo. El caso más extremo lo encontramos con los pilotos, como por ejemplo con Alex Hardt, que lo utilizó hasta el día de su boda. Pero hoy vamos a hablar de un corredor cuyo vehículo con el que compite no tiene motor, y no es otro que Tadej Pogacar, el ciclista del momento.
El serbio acaba de ganar el Tour de Francia y ya van cinco en su cuenta particular. Uno de los que no olvidará nunca será el primero de estos triunfos, además de por la importancia que tiene este trofeo en el mundo del ciclismo, por el autorregalo que se hizo tras conseguirlo. Pogacar se compró un Porsche 911 GT3 RS muy especial, pero al principio no tenía ni siquiera parking para estacionarlo y un amigo le echó una mano.
El comienzo del garaje de Tadej Pogacar
Cuando un deportista empieza a despuntar como lo está haciendo Tadej en el ciclismo, no tarda en confeccionar una gran colección de coches. Y en algunos casos, lo que hacen los deportistas es asociar logros en sus respectivas disciplinas con compras de automóviles. En el año 2020, Pogacar conquistó su primer Tour de Francia y no dudó en ir a un concesionario para premiarse a sí mismo.

Fue ni más ni menos que al de Porsche para comprar un deportivo que siempre relacionara a este primer logro en suelo francés. Su amigo y compañero de profesión Michael Matthews desveló hace tiempo en una entrevista cómo fue aquella compra. “Cuando ganó su primera etapa, dije: 'Bien, ahora, ¿debería empezar a buscar Porsches?'. Él dijo: 'Sí, sí, comience la búsqueda'. Y luego ganó otro, y otro, y luego ganó la general. Dije, vale, ¿Qué Porsche ahora? Ya no sé cuál buscar porque hay un rango bastante grande cuando ganas el Tour de Francia y muchas etapas…”, explicaba el ciclista sobre el primer gran deportivo del garaje de Tadej.
Se acabó decidiendo por un Porsche 911 GT3 RS y fue directo a comprárselo, pero no todo fue perfecto los primeros días con este deportivo. Matthews contó en esta misma charla que los primeros días fue prácticamente más su coche, aunque no lo usara, que del propio ganador de 5 Tours de Francia: “En realidad está en mi garaje en este momento. Puedo verlo más que él porque no tiene estacionamiento”.
Un coche muy especial para Pogacar
Cuando compite, va a un ritmo inalcanzable para el resto de mortales subido en la bicicleta, pero con este Porsche sí que podrá ponerse al máximo en la carretera. Estamos hablando de un modelo de la firma de Stuttgart como el 911 GT3 RS, que tiene un motor 4.0 que genera una potencia de 525 CV. Es un superdeportivo muy especial enfocado en su uso en pista y esto se ve reflejado en que pasa de 0 a 100 km/h en solo 3,2 segundos y su velocidad máxima se acerca a los 300 km/h.

La primera victoria en el Tour de Francia fue algo increíble para el ciclista esloveno, pero esta compra a la que asoció el triunfo la convirtió en más importante si cabe. “El Porsche GT3 RS sigue siendo mi coche favorito, con el que soñaba desde que era niño. Pero estaría feliz de probar algo más, digamos un buen Ferrari”, comentaba el propio Tadej años después de aquel primer gran paso en su carrera.
Ahora que ya tiene cinco Tours de Francia y es considerado uno de los mejores de la historia, podría dar el salto de nivel a su garaje que desea, comprando un modelo del Cavallino Rampante. Y es que, aunque el medio de transporte con el que le estamos acostumbrando a ver es una bicicleta de dos ruedas y sin motor, él es un verdadero amante de los automóviles: “Me encantan los coches y conducirlos. Paso mucho tiempo en la carretera y en el coche, por lo que en cierto modo es una forma de cubrir distancias, y también disfruto mucho conduciendo”.
De momento, sigue centrado en hacer historia en el mundo del ciclismo, pero no hay que descartar verle en un futuro corriendo al máximo en un coche en algún circuito del mundo. “Mi gran sueño es conducir mi propio coche rápido en la pista. Una vez tuve la oportunidad de sentarme en un Aston Martin y un Fórmula 3000 en la pista de Abu Dhabi, pero tenía que tener mucho cuidado”, confesaba el hombre del momento en cuanto a ciclismo se refiere.
Ahora su leyenda dentro del mundo del ciclismo en particular y del deporte en general se ha hecho gigantesca, y por tanto su patrimonio ha crecido notablemente al mismo tiempo que su garaje. Pero seguro que nunca olvidará su primer deportivo, ese Porsche 911 GT3 RS que no tenía un estacionamiento para dejarlo aparcado. Ahora que ha ganado el quinto Tour de Francia, hay que estar muy atentos al modelo que se compra para celebrarlo.
