Skip to main content
¿Qué es la recarga rápida de coches eléctricos?

¿Qué es la recarga rápida de coches eléctricos?

Aunque se hable menos de ella, la recarga rápida de coches eléctricos es más importante que su autonomía pues es la que permite recorrer cientos de kilómetros sin pasar horas con el vehículo enchufado. Te contamos cómo funciona.

Cuando de valorar un coche eléctrico se trata, el tiempo de recarga rápida resulta tan importante como sus prestaciones o su autonomía. Quienes conducen un vehículo enchufable de forma habitual lo saben y lo explican de una forma muy sencilla de entender: salvo que sea por la noche, lo normal es que no puedas parar durante horas para dejar que la batería se cargue por completo.

La recarga rápida permite cargar un buen porcentaje de la batería en pocos minutos. Con esta función, el conductor podrá disfrutar del 80% de la batería (el porcentaje exacto varía en función del modelo) en el tiempo en que tarda en estirar las piernas y disfrutar de un café durante la parada que cada dos horas, y siguiendo los preceptos de la DGT, debería hacer todo conductor que se enfrenta a un viaje largo.

Diferencia entre carga rápida y doméstica

La recarga rápida utiliza cargadores externos, mientras que los integrados en el vehículo se utilizan para realizar una carga doméstica.

El cargador es el encargado de transformar la corriente alterna que llega de la red en corriente continua, que es la que necesita cualquier batería para funcionar. El hecho de que sea externo al vehículo es porque la carga rápida exige un cargador potente, grande y pesado en tamaño, algo inviable con la conducción.

Esto supone que el cambio de corriente alterna a continua se hace en el propio cargador y no en el interior del coche, de manera que cuando lo enchufas la energía que entra directamente a la batería es continua. De ahí que el proceso de carga sea más rápido.

Para la recarga rápida de coches eléctricos en Europa se utilizan los cargadores CHAdeMO o CSS Combo. Estos son capaces de hacer una carga de la batería entre 10 y 15 veces más rápida que un cargador doméstico. Entregan una potencia de 50 kW, pero para un futuro cercano se habla de un incremento de la potencia de hasta 150 Kw y se valora la posibilidad de instalar 'ultracagadores' de 350 kW.

Por norma general, los coches eléctricos llevan dos entradas: una para la carga doméstica y otra para la recarga rápida. Esta última va directa a la batería y cuenta con un controlador de batería que se asegura de ajustar la potencia de la carga a los parámetros admitidos por el vehículo.

Más de E-mobility de Volkswagen