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Cuando la competición se lleva en los genes

Cuando la competición se lleva en los genes

La familia Lepley la componen cuatro generaciones de pilotos de rallys. El más joven es James, que con 11 años está empezando a conducir ahora. También lo hace, George que a sus 14 años puede presumir de tomar parte en competiciones de prestigio. Ambos han aprendido de su padre y este, antes, de su abuelo

Jason Lepley es un apasionado de los rallys. Lo es por herencia de su padre, que competía cuando era pequeño, y se lo ha transmitido a sus hijos George y James. Los Lepley son, por tanto, una familia que lleva la competición en los genes.

Lo suyo son los rallys del grupo B, los de modelos como el Ford Escort y anteriores, porque como dice el cabeza de familia "derrapan mejor, se deslizan mejor, tienen un olor especial". "Son simplemente fantásticos", concluye Jason.

El problema es que los coches del Grupo B se prohibieron hace años pues eran muy inseguros. "Los pilotos iban sentados sobre el depósito de combustible, la carrocería era de fibra de vídrio o de kevlar y salías rebotado en cuanto chocabas con algo", recuerda Jason.

La buena noticia para los Lepley es que MICHELIN rescató los rallys del Grupo B hace un par de años. Así fue la experiencia:

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