Comparativa

Comparativa: Range Rover Velar vs Audi Q5

Range Rover Velar vs Audi Q5
Redacción Auto Bild

¿Elegancia británica o ingeniería alemana? Difícil elección.

Nota: comparamos el Audi Q5 3.0 TDI, para igualar motores. Por el momento, no está disponible en España esa motorización. 

Elegante y refinado vehículo offroad británico contra una obra de ingeniería alemana. El nuevo Range Rover Velar se enfrenta al Audi Q5, uno de sus principales rivales. Esta comparativa demostrará si este coche tiene posibilidad de ponerse a su altura, o incluso superarlo. Comparativa: Range Rover Velar vs Audi Q5.

El Range Rover supera al Audi en 13 centímetros de largo, y lo cierto es que parece más grande. Sus líneas son limpiar y elegantes, el británico es el paroxismo del estilo y la elegancia. Los tiradores emergen de las puertas para no disturbar esta limpieza de líneas. No es lo más práctico del mundo, pero le aporta exclusividad. 

VÍDEO: ¡El Velar en acción!

El Audi Q5, a su lado, se ve más jovial, como un alumno aplicado. También en el interior: su cockpit es más espacioso. Es menos llamativo que el del Velar, pero en Alemania, la sobriedad de unos acabados perfecto es lo que se entiende por lujo. Y el cockpit digital le da el estatus tecnológico.

El Velar pretende más conquistar a los sentidos. Lleva el cuero Windsor perforado opcional, y dos pantallas táctiles opcionales con un aspecto tecnológico y futurista, al tiempo que elegante. Desde ellas controlas todo: climatizador, asientos, música y programas de conducción. Eso sí: tienes que acostumbrarte a su manejo, que no es el más intuitivo del mundo, precisamente. 

Acceder a las puertas traseras una vez abiertas sus gruesas y macizas puertas es bastante cómodo, tanto como en el Audi. La boca de carga del maletero, con 82 centímetros, es demasiado elevada, pero siempre puedes rebajar la altura de la carrocería, gracias a su suspensión neumática. 

¡En marcha!

Presiono el botón de encendido y despierto al motor del Velar. ¡Vaya sonidazo! No parece un diésel al uso, sino el potente seis cilindros que es. Mientras que el silencioso Audi de 286 CV y 620 Nm apenas se hace notar, el bloque del Velar, con 300 CV y 700 Nm, prefiere deleitar tus tímpanos a placer. Se nota que aquí los ingenieros de la marca han afinado mucho. 

Para pasar de 0 a 100 km/h, al V6 TDI del Audi le bastan 6,1 segundos. Es una cifra más acorde con un motor gasolina de gran cubicaje que con un diésel, en la categoría SUV. Y es que, aunque sobre el papel tenga 14 CV y 80 Nm menos que el Velar, es más rápido que el británico, y menos sediento, con 7,9 litros de media. Alcanza los 237 km/h de punta. 

Range Rover Velar vs Audi Q5

El Range Rover es más pesado, y requiere 6,8 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, la cual sigue siendo una cifra muy notable. Su punta es 4 km/h superior y consume, de media, 8,1 litros cada 100 kilómetros. Los dos llevan cajas automáticas de ocho velocidades.

Los dos son convertidores que actúan de en modo “yo-no-estoy-aquí”. Prácticamente ni se notan los cambios de relación, ni rastro de tirones. 

El comportamiento del Audi raya la perfección: el atleta de la comparativa pasa por las curvas con una agilidad sorprendente para su altura y peso, con una zaga que sigue dócilmente a la sección delantera en todo momento. La suspensión neumática y las ruedas de 21 pulgadas opcionales lo pegan al suelo, y puedo decir que, actualmente, no se me ocurre apenas otro paquete de equipamiento más dinámico en esta categoría. ¿Y el confort? Mantiene unos niveles muy elevados en todo momento. Solo empaña un poco la sensación general una dirección que debería ser más comunicativa, incluso en modo Sport. 

El Velar es otra cosa. Su dirección tiene una respuesta más perezosa y retardada, y cada vez que pisas el acelerador notas una respuesta menos espontánea que en su rival, y sientes perfectamente su  superior peso. Y es que sus 2,1 toneladas no animan, precisamente, a practicar una conducción deportiva. 

Cuando entras decidido en las curvas los balanceos de la carrocería son acusados, y el ESP es muy intrusivo, prefiere pecar de exceso que de carencia. La suspensión neumática, incluso en modo Dynamic, mantiene un tarado que prioriza la suavidad. Y es que este coche es para conducir veloz y relajado, a ser posible, por amplias autovías. Otra cosa es si lo ponemos en modo Terrain Response y salimos del asfalto, claro: en estas lides, como corresponde a la tradición de la marca británica, ni el Audi Q5 ni ningún otro modelo de su categoría podrá seguirle el ritmo. 

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