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Comparativa

Comparativa: Porsche 911 Carrera GTS vs Porsche Cayman GTS

Porsche 911 Carrera GTS vs Porsche Cayman GTS

Es una frase que polariza: ¿Porsche 718 Cayman o Porsche 911? Este último es el deportivo entre los deportivos, fiel a su concepto desde hace cincuenta años, en los que no ha parado de perfeccionarse. El primero es algo así como el hermano joven, moderno e impetuoso. ¿Le come la tostada a su hermano mayor? Es lo que vamos a comprobar aquí. Comparativa: Porsche 911 Carrera GTS vs Porsche 718 Cayman GTS.

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Lo primero que habla a favor del pequeño Porsche es su precio: la diferencia con el 911 es tal, que te daría para comprarte, además, un Alpine A110. Y si los equipamos a tope de extras, la diferencia entre uno y otro se acerca (atención) a los 60.000 euros. Lo curioso es que si te limitas a sentarte en uno y otro, no se percibe tanto esta diferencia. Y es que el cockpit y el salpicadero son casi idénticos, y el mayor refinamiento del nueveonce le viene por la Alcántara que recubre sus asientos, el volante y algunas partes del interior.

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Pero eso no es más que un extra que, si desembolsas lo que cuesta, también puedes incluir en el Cayman. También son opcionales en los dos los excelentes asientos deportivos, y son casi idénticos. La ventaja en espacio del 911 apenas se nota. Los asientos traseros son solo aptos para niños o para llevar equipaje. El Cayman emplea ese espacio para ubicar su motor central.

¿Y por fuera?

Por supuesto, es una cuestión de gustos. El 911 es una belleza sobre ruedas que conjuga clasicismo, deportividad y elegancia. El Cayman tiene líneas más marcadas y extrovertidas. La diferencia de precio se nota en el momento en que giras la llave de contacto. Y no es que el cuatro cilindros turbo del Cayman tenga un mal sonido: es un bóxer en toda regla. Y por eso suena como un Escarabajo enfurecido.

Pero no tiene nada que hacer con la sonata del seis cilindros del 911, por más que los dos equipen escape deportivo. Y no solo es un tema acústico: la manera en que el 911 gira a partir de las 2.000 vueltas, de una forma homogénea y contundente, es perfecta. Tanto, que es casi hasta aburrida. En el Cayman la respuesta es más furiosa, incluso el cuatro cilindros se siente a veces sobrepasado. En el 911, el motor se siente más relajado. En el 0 a 100 en hermano mayor le saca cuatro décimas al pequeño. Cuando van a 200 km/h, ya la ha sacado dos segundos de ventaja.

Frenada bestial

Porsche 911 Carrera GTS vs Porsche Cayman GTS

Un apartado en el que Porsche siempre es la referencia son los frenos. El Carrera GTS se detiene desde los 100 km/h en unos ridículos 30,9 metros. Con neumáticos de competición, baja casi a 30. El Cayman frena en 31,2 segundos. Es un dato espectacular, pero no llega al nivel de su hermano. Las diferencias de comportamiento salen a relucir en cuanto saltamos al circuito.

¡Al circuito!

El Cayman y su motor central, con un eje delantero extremadamente fiel, se siente extremadamente equilibrado. Y su viva zaga permite controlados deslizamientos para colocarlo en las curvas. El nivel de grip es elevadísimo, por eso permite gestionar muy bien los sobrevirajes. El tiempo por vuelta ha sido de 1:35,35 minutos, una cifra excepcional. Pero el Carrera, lo decimos de entrada, es mucho más veloz en Sachsenring: su vuelta más rápida, de 1:32,99 minutos, hace palidecer a su hermanito.

Porsche 911 Carrera GTS vs Porsche Cayman GTS

Esto se lo debe en gran parte a una dirección telepática, extremadamente rápida y comunicativa. Y su carrocería, plagada de asistentes electrónicos, balancea aún menos que la del Cayman. Pero, lo más alucinante, es que el 911 permite rodar a esta velocidad endemoniada sin necesidad de tener unas manos expertas.

No hay un deportivo que responda de manera más equilibrada y noble en un circuito. El nivel de perfección es tal, que casi se diría aburrido. Tal vez lo ingenieros de Porsche se han pasado en esta última evolución.

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