Comparativa

Comparativa familiares: VW Golf vs Astra vs Mégane

Luis Meyer

El Volkswagen Golf acaba de recibir un lavado de cara, y ahora toca comprobar cómo ha afectado a la variante larga. En esta comparativa familiares de VW Golf vs Astra vs Mégane, comprobamos de qué es capaz.

Después del facelift que acaba de recibir, le toca al Volkswagen Golf 2017 demostrar también de lo que es capaz en su variante familiar. Lo enfrentamos para ello a dos rivales directos. Comparativa familiares: Golf vs Astra vs Mégane.

 

El Volkswagen Golf Variant 1.5 TSI lleva el mismo motor bajo el capó que su hermano corto, solo que ahora tiene que lidiar con 31 centímetros más de longitud. Pero en esta comparativa, claro, no cuentan tanto las prestaciones puras como el espacio en la parte trasera. Nos centramos en dos apartados: ¿Cuánto equipaje son capaces de llevar? ¿Cómo de fácil o complicado es cargar dicho equipaje? Y, por supuesto, no descuidaremos la capacidad de sus chasis para mantener un buen comportamiento, aunque su peso y sus medidas sean algo mayores.

El Golf no lo tiene fácil en esta contienda. El Opel Astra Sports Tourer 1.4 Turbo es 33 centímetros más largo que la versión normal. Y el Renaut Mégane Sport Tourer TCe 130, por su parte, añade 27 centímetros. En total, eso sí, los dos son más largos que el Golf. Pero eso no impide que en su maletero, con los asientos plegados, entre una bolsa de deporte más que en sus rivales. 

VIDEO: Nuevo Golf vs rivales 

 

El Renault Mégane es el único que ofrece asiento del acompañante plegable, lo que facilita mucho el transporte de objetos largos. Es el mejor para ir a Ikea, por ejemplo. Y tiene una boca de carga baja y cómoda de solo 59 centímetros. Añade un doble fondo que, a diferencia del Golf, no perjudica la altura total. 

El Astra tiene un respaldo trasero divisible en tres partes, eso sí, opcional. El Golf contraataca con una divisoria de serie, y el Mégane se conforma con una respaldo abatible en dos. Por cierto: la inclinada línea del techo del francés le cuesta algunos centímetros muy valiosos en las plazas traseras. Y en el cockpit, aunque la enorme pantalla tipo tableta es muy vistosa, su manejo no es muy intuitivo y requiere desviar demasiado la vista de la carretera.

Los puestos de conducción del Opel Astra y (sobre todo) el Golf están mejor planteados en cuanto a manejo, aunque en el caso de este último, pagar casi 2.500 euros por el navegador con control gestual nos parece excesivo. 

 

¡Arrancamos!

En prestaciones, los dos alemanes aceleran de 0 a 100 km/h en menos de 10 segundos y casi alcanzan los 220 km/h. El Mégane es algo más lento, y casi llega a los 11 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. Pero claro: tiene 132 CV, frente a los 150 de sus dos rivales. El Astra tiene un tarado firme que le aporta un comportamiento ágil, pero los baches y especialmente las juntas de la carretera se notan demasiado en el interior. Un dato: su dirección es tan directa, que requiere un periodo de adaptación. Pero sin duda, es un coche dinámico perfecto para quien haga una conducción decidida. 

El Golf es el más equilibrado, aunque equipaba el chasis regulable opcional, que le aporta una combinación casi perfecta de buen filtrado y dinamismo. El Mégane, en comparación con los alemanes, es menos preciso, lo que se nota en el manejo del cambio y la dirección. Y su tarado blando filtra bien, pero para quien quiera una conducción decidida, balanceará demasiado en curvas. 

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