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Con motor de gasolina, el nuevo BMW Serie 3 ya ganó el duelo contra el Mercedes Clase C. Ahora debe compararse con la mayoría de rivales diésel, no solo con su oponente de Stuttgart. Comparativa: nuevo BMW Serie 3 vs Kia Stinger, Mercedes Clase C y Mazda6.

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Incluso a primera vista, el nuevo es reconocible como un Serie 3, con proporciones clásicas, los clásicos riñones y todos los demás ingredientes. Se ve afilado y pulido, se ve muy bien. Visualmente, también el Kia Stinger está realmente logrado: con la parrilla "Tiger Nose" típica de la marca y los llamativos faros LED, el coreano adquiere un aspecto muy deportivo.

No te pierdas: prueba del nuevo BMW Serie 3

El eterno adversario del BMW viene de Stuttgart, cuya última generación está desde 2014 en el mercado: el Mercedes clase C 220d. El Mazda6 es solo un año más joven que el Mercedes, pero su diseño sigue siendo fresco y contemporáneo. Aunque tiene la segunda distancia entre ejes más corta (2,83 metros), los pasajeros de este Mazda tienen una espaciosa parte trasera y una posición relajada. Tampoco nadie en la parte trasera del Kia Stinger se quejará: tiene mucho espacio y asientos decentes.

VÍDEO: el nuevo BMW Serie 3 en acción

La Serie 3 se ha vuelto un poco más grande, la distancia entre ejes ha crecido en cuatro centímetros. En comparación con su predecesor, hay notablemente más espacio para las piernas en la parte trasera. Algo fuera de lugar en términos de espacio cae el Mercedes: el Clase C, es estrecho por detrás, hay mucha menos libertad para las rodillas rodillas que en el BMW, también para los hombros.

El cockpit del Mercedes, lleva los instrumentos totalmente digitales (pantalla de 12,3 pulgadas opcional) y el navegador por satélite de 10,25 pulgadas (también un extra). Los asientos delanteros sí son cómodos y generosos. La posición del asiento se ajusta perfectamente, y los refuerzos laterales se pueden ajustar. El cockpit del Kia es excelente, los instrumentos grandes y claros son fáciles de leer, el sistema de navegación con pantalla táctil de 8 pulgadas (estándar) y todo lo demás es completamente fácil de usar. En las parte delantera del Stinger te sientas en unos asientos deportivos ajustados.

El Mazda llega con cuero nappa y madera opcionales. Sin embargo, el multimedia con la pantalla táctil de 8 pulgadas y mando el es algo farragoso de usar, y los asientos lisos podrían ofrecer un poco más de soporte lateral.

¡Arrancamos!

El Mazda está propulsado por un 2.2 litros con 184 CV. Tiene chicha y gira con avidez, aunque se vuelve algo ruidoso a partir de las 3.500 vueltas. La caja automática solo tiene seis relaciones y es algo perezosa en sus reacciones.

El 6 es el único aquí con tracción delantera y ofrece un confort correcto, pero es algo duro sobre baches transversales. La dirección no es todo lo espontánea que uno desearía, de modo que este coche invita a una conducción relajada. El Kia llega más atlético-dinámico, es algo nervioso de reacciones y el tarado del chasis es firme. Su 2.2 litros con 200 CV tiene mucha potencia, pero hay que subirlo de vueltas y su respuesta es algo más tosca que la de sus rivales.

El cambio automático de ocho velocidades responde bien, aunque a veces, algo vacilante. El potente BMW de dos litros con 190 CV es muy despierto ya desde la zona baja, y armoniza casi perfectamente con la caja automática de ocho velocidades opcional. Y además, consume menos, con 5,2 litros. El BMW de prueba traía dirección deportiva variable y chasis M adaptable, además de llantas de 19 pulgadas, todo extra.

BMW Serie 3 vs Kia Stinger, Mercedes Clase C y Mazda6

El sonido es rabiosamente deportivo pero sin llegar a ser molesto, el comportamiento en curvas, muy ágil, y llevarlo por carreteras reviradas es pura diversión. Pero el chasis se nos antoja demasiado duro para viajes relajados, y especialmente se notan en el interior las juntas transversales del asfalto. La dirección es muy directa, tanto, que a veces es un tanto nerviosa. Por eso no es fácil trazar una línea recta absolutamente limpia.

Estamos expectantes por probarlo con el chasis de serie que, suponemos, será un poco más equilibrado, aunque le reste algo de deportividad. El Mercedes con la suspensión neumática Air Body Control opcional, que le aporta mucho confort.  La dirección funciona de forma precisa y sensible, y su 2.0 litros con 194 CV suena, aunque sea remotamente, al típico taxi alemán, pero solo en frío. En cuanto llega a su temperatura, el sonido se vuelve más refinado.

No gira con la determinación del BMW, pero nunca le falta empuje, incluso en la zona baja. Y la transmisión inserta con suavidad cada una de sus nueve relaciones.

Cuarto puesto con 504 de 750 puntos:  Mazda6 D 184. Elegante y bien acabado. Buen comportamiento general.

Tercer puesto con 525 de 750 puntos: Kia Stinger 2.2 CRDi. Aspecto llamativo, respuesta dinámica. Siete años de garantía.

Segundo puesto con 537 de 750 puntos: Mercedes C 220 d. Cómodo, refinado y con un motor contundente. Espacio justo en las plazas traseras.

Primer puesto con 557 de 750 puntos: BMW 320d. Excelente motor y transmisión, ahora con mucho espacio. Sistema multimedia excepcional.

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