Shenxing, así funciona la revolucionaría batería de coche eléctrico de CATL que pone contra las cuerdas a BYD

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La tercera generación de la batería para automóviles eléctricos pasa del 10 al 80% de la capacidad en 3 minutos y 44 segundos
En la era de los coches eléctricos las baterías son tanto o más importantes que los propios sistemas de propulsión de los vehículos, algo que ha hecho que un gigante como CATL tenga un peso capital en la industria. Domina el mercado, pero, lejos de quedarse dormido, no deja de presentar innovaciones, siendo una de ellas Shenxing, una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) que destaca por su velocidad.
La tercera generación de la batería ha sido desarrollada para reducir uno de los principales inconvenientes del coche eléctrico: el tiempo necesario para recuperar autonomía. La cifra más destacada en esta materia es el paso del 10 al 80% de la capacidad en 3 minutos y 44 segundos. Además, en un minuto puede pasar del 10 al 35%, mientras que para alcanzar el 98% necesita solo 6 minutos y 27 segundos.
CATL anuncia una tasa de carga de 10C y un pico de 15C, lo que explicado en términos sencillos significa que puede introducir una cantidad de energía muy elevada en un periodo extremadamente corto. La compañía también ha reducido la resistencia interna de la batería hasta 0,25 miliohmios, aproximadamente un 50% menos que la media de la industria según sus propios datos.
Esta reducción resulta importante porque una resistencia interna menor disminuye las pérdidas de energía y la generación de calor cuando circulan grandes cantidades de corriente, ambos aspectos clave para hacer posible una carga tan rápida sin comprometer el funcionamiento de las celdas.
A este respecto, Shenxing III incorpora además una tecnología de refrigeración denominada Cell Shoulder Cooling Technology, con la que CATL asegura haber mejorado un 20% la eficiencia de refrigeración. Básicamente, el sistema controla con precisión la temperatura en diferentes puntos de las celdas para gestionar mejor el calor generado durante las cargas de alta potencia.
Una batería de coche eléctrico con carga rápida incluso con frío
Si el calor es un enemigo de la recarga, las bajas temperaturas representan otro de los grandes desafíos para las baterías LFP, ya que pueden limitar tanto su rendimiento como su capacidad para recibir grandes cantidades de energía. Para mejorar el rendimiento en estos casos, CATL ha desarrollado un sistema de auto calentamiento mediante pulsos que busca solucionar este problema, calentando la pila para acondicionarla aunque el termómetro este muy cerca del cero o incluso por debajo de éste.
Según la compañía, el tiempo de unos 9 minutos en el que la batería puede pasar del 20 al 98% es incluso a una temperatura de -30 ºC. Por ponerlo en perspectiva, la tecnología Flash Charging de BYD, que es su principal rival, necesita unos 12 minutos en esas condiciones para llevar a cabo un proceso similar.

Solventado el problema de la recarga a temperaturas extremas de cualquier índole, CATL también ha puesto el foco en la durabilidad, que es otro mal que afecta a las baterías sometidas a potencias de carga muy altas.
Asegura que Shenxing III conserva más del 90% de su capacidad después de 1.000 ciclos completos de carga, por lo que la degradación no es un problema. Parte de ello se debe a que la química empleada es LFP, una tecnología que destaca por su estabilidad, durabilidad y menor coste frente a otras soluciones como las baterías NCM.
CATL y BYD compiten por cargar más rápido
La presentación de Shenxing III se produce en plena carrera tecnológica entre CATL y BYD, dos de los principales fabricantes mundiales de baterías para vehículos eléctricos. BYD dispone de su propia Blade Battery y ha presentado también una nueva generación de tecnología de carga ultrarrápida.
La Blade Battery 2.0 de BYD también es LFP y aumenta su densidad energética un 5% respecto a la generación anterior, pero es que además combinada con el sistema Flash Charging, que utiliza potencias de hasta 1.500 KW, consigue pasar del 10 al 70% en 5 minutos y del 10 al 97% en 9 minutos. En condiciones de hasta -30 ºC, BYD anuncia una carga del 20 al 97% en 12 minutos, por lo que tampoco se resiente mucho, pero aún así es algo más lenta que su principal rival.
En el interior de la Blade Battery 2.0, BYD emplea el sistema de transporte iónico FlashPass, que combina un cátodo Flash-Release, un electrolito Flash-Flow optimizado para aumentar la conductividad iónica y un ánodo Flash-Intercalate diseñado para acelerar la inserción de litio. La batería también incorpora una nueva capa SEI y, según BYD, reduce un 2,5 % la degradación total respecto a la Blade Battery original.
Son dos rivales que pujan entre sí elevando el nivel de la competición de manera continua, pero lo que está claro es que la batalla por las batería de los coches eléctricos, que tan importante va a ser para la industria a corto y medio plazo, está claramente liderada por China.

