El futuro no muy claro de la mina de CATL puede poner en serios problemas al mercado chino del litio, pero también al de los coches eléctricos

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Una mina de litio en China puede provocar un aumento del coste de este elemento esencial para las baterías de coches eléctricos. Y CATL sería la gran beneficiada de esta situación.

El mercado del litio atraviesa un momento de incertidumbre marcado por una mina que, aunque representa una proporción pequeña del suministro mundial, se ha convertido en uno de los principales focos de atención de los inversores. Se trata de Jianxiawo, una explotación propiedad de CATL, el mayor fabricante de baterías para coches eléctricos del mundo. Su posible reapertura, un año después de su cierre, está provocando fuertes movimientos en el precio del litio y puede tener consecuencias para toda la industria del automóvil, centrada ahora mismo en el desarrollo de vehículos eléctricos con baterías de litio.

La mina de Jianxiawo lleva un año cerrada y, desde entonces, los rumores sobre cuándo podría volver a funcionar han sido constantes. El problema es que no existe todavía una fecha clara para su reapertura. Las últimas informaciones apuntan a que la explotación continúa parada y que todavía necesita obtener autorizaciones medioambientales para retomar la actividad.

Una mina en China puede alterar el valor del litio a nivel mundial

A pesar de ello, cada noticia relacionada con la mina tiene un efecto inmediato sobre el mercado. Las informaciones sobre una posible reanudación de la actividad provocaron que el precio del litio se desplomara un 9% en apenas dos días de junio, ante la expectativa de que regresara una fuente importante de suministro. Poco después, cuando aparecieron informaciones que apuntaban a que la explotación continuaba cerrada, el precio volvió a subir.

Esta situación ha contribuido a que el litio haya perdido casi un 30% de su valor desde mayo. Puede parecer contradictorio que una mina que representa apenas un 4% del suministro mundial tenga semejante capacidad para alterar el mercado, pero la clave está en la incertidumbre. Los inversores no saben cuándo volverá a producir ni qué cantidad de litio aportará al mercado, por lo que cualquier rumor puede provocar movimientos importantes.

Chris Berry, fundador de la consultora House Mountain Partners, considera que el comportamiento actual de los precios no refleja la situación real del mercado. “El mercado del litio está desconectado de lo que realmente está sucediendo”, afirma. Según explica, la demanda actual de litio es más fuerte que en épocas anteriores, mientras que aumentar la producción continúa siendo complicado y requiere grandes inversiones.

El problema es que el litio es un elemento esencial para fabricar las baterías de los coches eléctricos. Las baterías de iones de litio utilizan este material como uno de sus componentes principales, por lo que cualquier variación importante en su disponibilidad o precio puede terminar repercutiendo en toda la cadena de producción.

Aumenta la demanda de litio, pero no la oferta

Sin embargo, el coche eléctrico ya no es el único responsable del aumento de la demanda. En los últimos años ha aparecido otro consumidor, los sistemas de almacenamiento energético, que tiene un peso cada vez mayor en la demanda de este metal.

El aumento del número de centros de datos destinados a sistemas de Inteligencia Artificial está aumentando la necesidad de grandes instalaciones capaces de almacenar electricidad y suministrarla cuando sea necesario. Estas baterías utilizan tecnologías similares a las empleadas en los vehículos eléctricos y están generando una demanda adicional de litio.

Todo ello mientras el mercado todavía arrastra las consecuencias de la crisis de precios que comenzó a cambiar en 2022. En aquel momento, la producción de litio aumentó con rapidez mientras las ventas de coches eléctricos no crecían al ritmo que esperaba la industria. El resultado fue un exceso de oferta que provocó una fuerte caída de los precios.

Ahora, la demanda de vehículos eléctricos vuelve a crecer y el almacenamiento estacionario se ha convertido en un nuevo motor para el mercado. Albemarle Corporation, uno de los principales productores mundiales de litio, asegura que la demanda de almacenamiento energético se encuentra en niveles “fuera de escala”. Al mismo tiempo, BYD está teniendo dificultades para satisfacer la demanda de sus Battery Blade de segunda generación incluso mientras aumenta su producción.

Y la oferta tampoco tiene previsto aumentar en el corto plazo de tiempo. Aunque Australia ha aumentado su producción, los niveles de inventario de la industria continúan siendo reducidos. Además, Zimbabue, que representa algo menos de una décima parte de la producción mundial de litio, tiene previsto prohibir desde el 1 de enero las exportaciones de concentrado de este metal. Esto puede reducir todavía más la cantidad de materia prima disponible para los fabricantes de baterías.

Una situación controlada de la que se beneficia a CATL

Si a esta situación se suma la incertidumbre sobre Jianxiawo, el mercado podría enfrentarse a las consecuencias de una demanda creciente y una oferta que, por ahora, no tiene previsto aumentar.

Y aquí es donde la situación de la mina de litio de CATL gana importancia, especialmente para la compañía china. La empresa, además de propietaria de la mina, también es el mayor fabricante de baterías del mundo y suministra sus productos a numerosos fabricantes de coches.

Si la oferta de litio baja y sigue aumentando la demanda, los precios volverán a subir, lo que hará que CATL se encuentre en una posición privilegiada frente a otros fabricantes al controlar parte de su propia cadena de suministro.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España