¿Qué es la Blade Battery 2.0? La batería con la que BYD saca pecho porque no se incendia

La nueva Blade Battery 2.0 se ha convertido en la joya de la corona tecnológica del gigante chino, una batería que no se incendia y que carga a una potencia de hasta 1.500 kW.
BYD presentó la primera generación de la Blade Battery en 2020. Con ella, la compañía china quería resolver uno de los mayores problemas de los coches eléctricos, la seguridad. Seis años después, el fabricante ha dado un paso más con la llegada de la Blade Battery 2.0, una batería de nueva generación que mejora en todo a su predecesor, incluyendo la autonomía, la velocidad de carga y la seguridad, ya que entre todas las actualizaciones que recibe también ha sido capaz de soportar pruebas extremas sin incendiarse, algo de lo que en la marca están extremadamente orgullosos.
La nueva Blade Battery 2.0 es uno de los pilares tecnológicos sobre los que BYD quiere construir su próxima generación de coches eléctricos. Junto con la nueva arquitectura eléctrica de 1.000 voltios y el sistema de carga ultrarrápida Flash Charging, que ya está en servicio en Europa, la compañía promete acabar con uno de los principales frenos del coche eléctrico, el tiempo necesario para cargar la batería.
Aunque mantiene el diseño de la Blade Battery original, con sus características celdas alargadas integradas directamente en el paquete, una característica que le permite aprovechar mejor el espacio disponible, prácticamente todo lo demás en esta segunda generación ha evolucionado.
Nuevo compuesto químico
El cambio más importante está en su composición química. Mientras que la primera generación utilizaba baterías de litio-ferrofosfato (LFP), la Blade Battery 2.0 incorpora una evolución de esta tecnología, litio-manganeso-ferrofosfato (LMFP), que mejora la densidad energética sin renunciar a las ventajas que han hecho tan populares a este tipo de baterías.
Y es que precisamente la seguridad sigue siendo uno de sus principales argumentos. Las baterías LFP siempre han destacado por ofrecer una estabilidad térmica muy superior a otras químicas empleadas en automoción, como las NCM con alto contenido en níquel. Esto significa que presentan un riesgo mucho menor de sufrir una fuga térmica, el fenómeno que puede terminar provocando un incendio tras un sobrecalentamiento o un cortocircuito interno.
BYD ha querido ir todavía más lejos con esta segunda generación. La compañía asegura que la Blade Battery 2.0 ha superado una nueva batería de pruebas de seguridad, entre ellas un ensayo que combina recargas ultrarrápidas con el conocido test de penetración mediante un clavo.
Incluso después de 500 ciclos de carga de alta potencia, la batería no experimentó fuga térmica, no emitió humo y tampoco llegó a incendiarse. Además, también superó pruebas de cortocircuito simultáneo entre varias celdas soportando temperaturas superiores a 700 ºC sin producir combustión.
Hasta 1.500 kW de potencia de carga
Pero si hay un apartado en el que realmente llama la atención es en la velocidad de carga. La Blade Battery 2.0 ha sido desarrollada específicamente para trabajar con la nueva tecnología Flash Charging de BYD, capaz de suministrar hasta 1.500 kW de potencia mediante un único conector.
Sobre el papel, eso permite pasar del 10% al 70% del nivel de carga de la batería en apenas 5 minutos, y alcanzar el 97% en solo 9 minutos. Además, BYD asegura haber resuelto otro de los puntos débiles habituales de las baterías de litio-ferrofosfato, como es su rendimiento con temperaturas muy bajas. Según la compañía, incluso a -30 ºC la batería puede cargarse del 20% al 97% en 12 minutos.
Todo ello ha sido posible gracias a un importante trabajo de ingeniería en el que BYD ha desarrollado un nuevo sistema de transporte de iones denominado FlashPass, acompañado por un rediseño completo del cátodo, del ánodo y del electrolito.
También ha optimizado la denominada Solid Electrolyte Interphase (SEI), una fina película microscópica que se forma sobre el ánodo y que resulta fundamental para garantizar la estabilidad química y la vida útil de cualquier batería de iones de litio. Según el fabricante, esta nueva estructura mejora la conductividad iónica y es capaz incluso de autorregenerarse durante el funcionamiento, reduciendo la degradación a largo plazo.
Ya disponible en España
Otra mejora importante es el incremento de la densidad energética. Aunque BYD no ha buscado una revolución en este apartado, sí ha conseguido aumentar un 5% la cantidad de energía almacenada en comparación con la Blade Battery original sin comprometer la seguridad ni la durabilidad.
Esto permite desarrollar vehículos con autonomías superiores a los 1.000 kilómetros bajo el ciclo de homologación chino CLTC, además de reducir el tamaño o el peso del paquete de baterías cuando sea necesario.
La marca también afirma haber mejorado la resistencia al paso del tiempo frente a lo que ofrecía la primera generación, en la que la degradación de capacidad se reduce un 2,5%.
El primer modelo que en Europa equipa la Blade Battery 2.0 es el Denza Z9GT, que ya está oficialmente a la venta en España por 115.000 euros y que también estrena la tecnología Flash Charging en nuestro mercado. Para que todo este sistema pueda desplegar su máximo potencial, BYD ha confirmado que comenzará a instalar una nueva red internacional de estaciones de carga ultrarrápida, después de anunciar un importante despliegue en China.
