En Polestar han decidido renovar sus modelos 3 y 4. Ahora cargan más rápido y tienen más autonomía eléctrica

La firma china presenta una nueva versión de sus dos modelos más famosos con ganancia en carga y autonomía.
Polestar ha anunciado la renovación de sus modelos 3 y 4 con una capacidad de carga más rápida y con mayor autonomía eléctrica, marcando un punto de inflexión en la estrategia de la firma sueca para consolidarse en el competitivo mercado de los SUV eléctricos de lujo.
Esta actualización no se limita a sutiles retoques estéticos, sino que profundiza en la ingeniería de propulsión y en la infraestructura electrónica de ambos vehículos para ofrecer una experiencia de conducción más refinada y, sobre todo, mucho más eficiente.
Por un lado, el Polestar 3, que se erige como el buque insignia tecnológico de la compañía, es el modelo que presenta los cambios más estructurales. La gran novedad reside en la implementación de una arquitectura eléctrica de 800 voltios, un salto cualitativo respecto al sistema anterior.

Esta tecnología permite al vehículo gestionar potencias de carga significativamente superiores, alcanzando picos de hasta 350 kilovatios en corriente continua. Gracias a este avance, los usuarios pueden recuperar del diez al ochenta por ciento de la capacidad de la batería en tan solo 22 minutos, lo que reduce los tiempos de espera en estaciones de carga ultra rápida en un 35%.
Para optimizar este proceso de carga, Polestar ha integrado un software innovador denominado Breathe Charge. Este sistema realiza un seguimiento constante y en tiempo real del estado de las celdas de la batería, ajustando dinámicamente la velocidad de entrada de energía para evitar el sobrecalentamiento y maximizar la durabilidad del componente.
En términos de rendimiento dinámico, el renovado Polestar 3 eleva su potencia hasta los 680 caballos en su variante Performance. Todos los modelos de la gama cuentan ahora con un nuevo motor síncrono de imanes permanentes en el eje trasero, que trabaja en conjunto con un motor asíncrono delantero en las versiones de tracción total.
Una de las mejoras más inteligentes en términos de eficiencia es la capacidad del sistema para desconectar automáticamente el motor delantero cuando no es necesario, reduciendo el consumo de energía en trayectos por autopista o ciudad a velocidades constantes. Además, los ingenieros han recalibrado la dirección y ajustado las barras estabilizadoras para que el coche se sienta más ágil a pesar de sus dimensiones de SUV de gran tamaño.
Por su parte, el Polestar 4 también recibe actualizaciones estratégicas, adoptando oficialmente la denominación comercial de Polestar 4 coupé para enfatizar su carácter deportivo. Este modelo ha sido objeto de una revisión profunda de su chasis con el objetivo de mejorar la agilidad y el confort de marcha.
Las versiones de motor trasero y tracción total incorporan ahora de serie una configuración de suspensión recalibrada que incluye amortiguadores pasivos de alta capacidad y nuevos muelles. Estas mejoras logran un equilibrio superior entre la absorción de irregularidades del terreno y el control de la carrocería en curvas cerradas.

Junto a ello, el Polestar 4 coupé sigue ostentando el título del coche más rápido en la aceleración de salida de la marca, logrando alcanzar los cien kilómetros por hora desde parado en solo 3,8 segundos en sus versiones de motor dual. Esta capacidad de respuesta se complementa con una gestión térmica de la batería mejorada que, al igual que en su hermano mayor, permite una mayor autonomía real en condiciones de uso variado.
La optimización del flujo energético y la reducción de las pérdidas internas del sistema de propulsión han sido claves para estirar cada kilovatio hora almacenado en sus baterías de gran capacidad.
Visualmente, la renovación introduce nuevos colores para la carrocería como el Storm y el Krypton, además de emblemas en contraste que buscan dar una mayor profundidad visual al diseño exterior.
La marca ha simplificado la estructura de acabados, haciendo que elementos como el aluminio reciclado en el interior pasen a formar parte del equipamiento de serie, reforzando la narrativa de economía circular.
En el mercado español, estos modelos ya han abierto su periodo de pedidos con precios que reflejan su posicionamiento premium. El Polestar 3 arranca desde los 81.900 euros, mientras que el Polestar 4 coupé inicia su comercialización desde los 65.900 euros.
Con estas mejoras, Polestar no solo busca atraer a nuevos clientes, sino también enviar un mensaje claro a la industria: el futuro del coche eléctrico no solo depende de baterías más grandes, sino de una gestión electrónica más inteligente y de infraestructuras de carga que permitan viajes de larga distancia sin las limitaciones del pasado.


