He probado el Audi e-tron GT RS Performance, un coche de casi 1.000 caballos que no tiene miedo al precio de la gasolina

Llegó en 2021 y ahora la marca alemana lo renueva con más autonomía, con un botón que te da casi 100 caballos extra en ocho segundo y… por 166.000 euros acelera como un Fórmula 1
El Audi e-tron GT RS, en su versión Performance, es el buque insignia de los automóviles eléctricos de Audi. Por diseño, por comportamiento, por precio (supera los 160.000 euros) y por potencia, ya que ahora alcanza los 925 caballos y acelera como la moto de Marc Márquez. Además, este coche deportivo ha renovado su diseño con un frontal que le diferencia del resto de la gama y ajusta el interior con varios cambios renueva el volante. Por eso, la prueba que hago hoy no es de las que no se hacen todos los días.
En 2021 nacía el Audi e-tron GT, un modelo tan diferente como especial para el fabricante de los cuatro aros por varios motivos. El primero es su diseño, tan deportivo como elegante, dos de las características que siempre marcan a los Audi y que se potencian al máximo en un coche que pretende ser el buque insignia.

No solo el estandarte por diseño, sino también por ser su punta de lanza de los coches eléctricos. Si otras marcas lo han hecho poco a poco, Audi quiso dejar claro desde el minuto uno que iba en serio con su apuesta por la electrificación. Y qué mejor manera que hacer con un deportivo coupé como este.
Con independencia del acabado, esto ante un coupé de cuatro puertas con un magnífico coeficiente aerodinámico de solo 0,25, que será clave para lograr una mayor autonomía. Mide cinco metros de largo y roza los 2.300 kilos de peso, una cifra muy contenida si tenemos en cuenta su naturaleza completamente eléctrica y el peso extra que siempre conlleva una batería.

Plataforma exclusiva e-tron
Se construye con arquitectura de 800 Voltios, algo que permite un sustancial avance en materia de carga rápida y por ejemplo puede pasar en solo 18 minutos del 10 al 80 por ciento de carga. Algo que es fundamental a la hora de afrontar un viaje en este tipo de coches, pensados para viajar.
Y algo que he podido comprobar y agradecer de primera mano en un viaje entre Madrid y La Rioja, que se puede hacer sin preocupaciones con una sola parada de quince minutos. Es decir, lo mismo que haría el 90 por ciento de los conductores con un coche de combustión, pero con las ventajas de un eléctrico.

Porque no nos engañemos, en términos de confort un eléctrico ya es superior a muchos modelos de combustión. Y si además se consigue una puesta a punto del chasis tan deportiva como el mejor gasolina entonces surgen coches como este, donde cuesta distinguir su naturaleza eléctrica cuando te enfrentas a una carretera de curvas, apoyado sobre todo en una dirección sumamente precisa.
El motor eléctrico, con independencia de la versión elegida, tiene fuerza de sobra, pero más todavía en un GT Performance con 925 caballos y un botón Boost en el volante… que lo dispara durante ocho segundos, con una cifras de aceleración de 2,5 segundos en el 0-100 km/h que lo acercan a los registros de un coche de Fórmula 1.

Cuatro versiones a la venta
Además de este RS Performance, la gama arranca con una variante de 585 CV, sigue con el S e-tron GT de 680 CV y luego vienen los RS (fue el primer RS totalmente eléctrico) con 875 CV. Y en la cúspide se coloca el RS E-tron GT Performance, que supera los 1.000 Nm de par máximo. Una barbaridad bajo el pie derecho. Además, en esta renovación mejora la eficiencia para crecer un 20% en autonomía, de forma que ahora logra un máximo homologado en ciclo WLT de 622 kilómetros.
¿Tiene defectos este Audi? Más que defectos podría decir que hay algún detalles a mejorar, por ejemplo los volantes con botones táctiles. La marca lo sabe y por eso las nuevas versiones ya vendrán con botones en forma de rodillo para macerar el equipo de sonido o el ordenador de a bordo, para mi mucho más prácticos.
Audi sigue así su camino hacia la electrificación, que en términos generales de mercado no avanza tan rápido como se preveía hace años, pero sigue creciendo y en España ya roza una cuota del 10 por ciento entre BEV y PHEV. En esa categoría, la marca de los aros es la tercera más vendida en 2026.
