Hasta 10 euros de ahorro cada 100 km. Esta es la diferencia entre conducir un coche de gasolina y uno eléctrico con el precio actual de los combustibles

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La situación actual de precios elevados de los combustibles provoca que conducir un eléctrico o un híbrido enchufable sea todavía más barato de lo que ya lo era.

El encarecimiento de los combustibles en las últimas semanas preocupa a los españoles. La situación provoca que más de un conductor contemple la opción de cambiar a un coche eléctrico puro, especialmente después de saber cuánto cuesta realmente moverse con un coche de gasolina frente a uno electrificado. Con los precios actuales, la diferencia empieza a ser cada vez más evidente. De hecho, puede suponer un ahorro de hasta 10 euros cada 100 kilómetros.

Según los últimos datos, el precio de la gasolina ha pasado de 1,49 euros por litro a 1,78 euros en apenas dos semanas. Esto supone un incremento de 29 céntimos, lo que equivale a una subida cercana al 20%. Un aumento significativo que tiene un impacto directo en el bolsillo del conductor y, sobre todo, en el coste por kilómetro recorrido.

Sube el precio de la gasolina y aumenta el ahorro al conducir un coche enchufable

A partir de este contexto, el análisis realizado por Omoda y Jaecoo pone cifras concretas a esa diferencia. Tomando como referencia un modelo de gasolina con un consumo medio de 7 litros cada 100 kilómetros, el coste actual se sitúa en 12,48 euros para recorrer esa distancia.

Hace apenas unas semanas, con el combustible más barato, ese mismo trayecto costaba 10,43 euros. Es decir, el mismo coche cuesta ahora más de dos euros adicionales cada 100 kilómetros.

Frente a este escenario, las alternativas electrificadas comienzan a destacar aún más. En el caso de un modelo híbrido, con un consumo de 5,3 litros cada 100 kilómetros, el coste actual se reduce hasta los 9,44 euros. Esto supone un ahorro de 3,04 euros cada 100 kilómetros respecto a la versión de gasolina.

Además, esta diferencia es aproximadamente un 20% superior a la que existía a principios de mes, lo que demuestra cómo el encarecimiento del combustible amplía la brecha entre ambas tecnologías.

El salto es aún mayor cuando se analizan los coches híbridos enchufables. En este caso, el consumo homologado puede bajar hasta los 2,3 litros cada 100 kilómetros, aunque el gasto final depende en gran medida del uso que se haga del modo eléctrico.

Si se aprovecha al máximo la autonomía eléctrica que en modelos como el Omoda 9 SHS puede ser de hasta 145 kilómetros por carga, el consumo de gasolina puede llegar a ser nulo en muchos desplazamientos cotidianos, lo que dispara el ahorro frente a un coche convencional.

Los eléctricos marcan la diferencia

Sin embargo, donde realmente se aprecia la mayor diferencia es en los vehículos 100% eléctricos. Tomando como referencia un consumo de 15,9 kWh cada 100 kilómetros y un precio medio de la electricidad en recarga doméstica de 0,18 euros por kWh, el coste por cada 100 kilómetros se sitúa en 2,86 euros. Es una cifra muy inferior a la de cualquier vehículo de combustión.

Si se compara directamente con el modelo de gasolina, la diferencia es importante. Recorrer 100 kilómetros cuesta 12,48 euros con gasolina frente a 2,86 euros con electricidad en casa. Esto se traduce en un ahorro de 9,62 euros cada 100 kilómetros. En otras palabras, casi 10 euros menos por cada 100 kilómetros recorridos.

Además, esta diferencia ha aumentado de forma notable en las últimas semanas. A principios de marzo, con la gasolina más barata, el ahorro de un coche eléctrico frente a uno de gasolina era de 7,57 euros cada 100 kilómetros. Ahora asciende hasta los 9,62 euros, lo que supone un incremento del 27,1% en el ahorro. Es decir, cuanto más sube el precio del combustible, más rentable resulta la electrificación.

Eso sí, el coste del coche eléctrico también depende del tipo de recarga. En el caso de utilizar puntos de carga públicos, el precio puede elevarse hasta los 0,50 euros por kWh, lo que situaría el coste en 7,95 euros cada 100 kilómetros. Aun así, seguiría siendo más barato que un coche de gasolina, si bien la diferencia se reduce bastante.

En el contexto actual de subida de los combustibles, el aumento del ahorro por uso también contribuye a reducir el tiempo necesario para amortizar el mayor coste inicial de un vehículo electrificado. Además, mientras que el precio de los combustibles está sujeto a una alta volatilidad, el coste de la electricidad, especialmente en el ámbito doméstico, tiende a ser más estable.

En definitiva, la negativa situación que atraviesa el precio de los combustibles en las últimas semanas puede convertirse en un factor determinante para que muchos conductores cambien sus coches de combustión tradicionales por alternativas electrificadas, ya sea un coche híbrido enchufable o un eléctrico puro, donde el ahorro por uso frente a un vehículo de gasolina o diésel es cada vez mayor.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España