Elon Musk acusa a Trump de no tener argumentos sólidos con las normas de emisiones, ahora que perjudican a Tesla

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Elon Musk, CEO de Tesla, no puede estar más distanciado de las ideas sobre los coches que tiene el presidente de EEUU, Donald Trump. Los que eran amigos íntimos ahora han pasado a ser grandes enemigos e, incluso, Musk ahora rechaza todas las normas que aprobó estando en el Gobierno.
Elon Musk fue uno de los grandes defensores de Trump, incluso antes de llegar a la presidencia. A través de su plataforma de redes sociales, Musk hizo campaña por él. El multimillonario también utilizó su dinero para este propósito, invirtiendo más de 200 millones de dólares en acciones a su favor.
Como recompensa, una vez Trump alcanzó el poder, nombró a Musk responsable del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de la Casa Blanca, cuyo objetivo era recortar el gasto y reorganizar el Gobierno federal. Sin embargo, con el paso de los meses, la relación entre ambos se fue deteriorando hasta que el pasado mes de mayo el CEO de Tesla dejó su papel en el Gobierno.
Esta salida vino de la mano de un enfrentamiento público entre ambos dirigentes. Sin embargo, parece que Musk tiene todas las de perder, teniendo en cuenta que Trump siempre ha sido un firme defensor de los coches con motor de combustión, y Tesla solo produce eléctricos.
Musk se agarra a las evidencias científicas para desacreditar a Trump
La última guerra se ha desatado por el planteamiento de la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) se plantea debilitar sus normas de emisiones por primera vez en décadas. El objetivo de este cambio no es otro que la lucha de Donald Trump de revertir todos los planes contra el cambio climático que estaban vigentes desde la administración Biden.
Esta medida, en su día, estuvo aprobada y financiada por Musk. Incluso, llegó a afirmar que Trump tenía "razón en todo". Sin embargo, ahora el dueño de Tesla ha reculado y pide que no se retiren estas regulaciones. Durante el mandato de Joe Biden, el presidente recuperó la denominada Inflation Reduction Act con el objetivo de proteger la industria estadounidense.
En esta ley se recogía el impulso de la producción de coches y baterías eléctrica. Para conseguir este fin, se contemplaba un crédito de 35 dólares por kWh de capacidad anual para las compañías que fabricaran celdas en el país. Esta medida es la que quiere suprimir Trump.
Desde Tesla enviaron una misiva a la EPA donde señalaban que "como deja claro la reciente evaluación de la Academia Nacional de Ciencias, la propuesta no evalúa de manera suficiente la abundante y rigurosamente establecida información científica, así como los datos científicos adicionales desarrollados desde la declaración de peligro de 2009, que refuerzan aún más el nivel de preocupación por el cambio climático y el nivel de confianza que la comunidad científica establecida tiene en estos hallazgos".
Según Tesla, la EPA no ha presentado argumentos suficientes, basados en bases legales o fácticas, para revertir las normas sobre emisiones de los coches. Esto sería solo otro clavo en el ataúd de Tesla, provocado por Musk.
Sin ayudas fiscales Tesla está en graves problemas
En el último año, las acciones de Tesla no han parado de caer. Entre otras cosas, se le ha juntado el fracaso del Cybertruck, la falta de demanda y, fundamentalmente, por la imagen de Musk, que se ha debilitado tanto para sus defensores como para los detractores. Sin embargo, no parece que los inversores vayan a hacer nada en su contra.
De hecho, en contra de lo esperado, el Consejo de Administración de Tesla ha aprobado recientemente el problemático paquete salarial de 96 millones de acciones, valorado en 29.000 millones de dólares, que ha pasado, incluso, por el juzgado. El motivo de esta aprobación es el de "reconocer los logros de Elon y el extraordinario valor que ha aportado a Tesla y a nuestros accionistas".
Lo cierto es que el apoyo de Musk al presidente de EEUU nunca fue muy lógica, teniendo en cuenta que Trump siempre se ha mostrado en contra de los coches eléctricos, pidiendo su fin. En esa línea, durante su campaña anunció la intención de derogar medidas como el crédito fiscal de 7.500 dólares por la compra de un coche eléctrico.
Una medida que Elon Musk vio con buenos ojos. En su opinión, la desaparición de las ayudas beneficiaría a Tesla frente a la competencia. Sin duda, no pensó las consecuencias, ya que grupos como General Motors ya tenían en el mercado modelos más económicos que los suyos, como el Chevrolet Equinox EV.
