BYD quiere poner una fábrica de baterías para coches en la península ibérica

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Portugal podría acoger una fábrica de baterías para automóviles de BYD que estaría situada en terrenos de la antigua refinería de Galp, en Matosinhos, cerca de Oporto.
Desde hace meses se rumorea que BYD quiere reforzar su presencia industrial en Europa y finalmente parece que Portugal podría convertirse en una pieza importante de su estrategia. La marca china estaría estudiando instalar una fábrica de baterías para vehículos eléctricos en el país vecino, con los terrenos de la antigua refinería de Galp, en Matosinhos, cerca de Oporto, como una de las posibles ubicaciones.
La instalación tendría una importancia que iría más allá del mercado portugués, ya que podría funcionar como un centro de producción para abastecer a toda la Península Ibérica, incluida una futura fábrica de automóviles de BYD en España.
Ha sido el periódico portugués Expresso el que ha levantado la liebre, apuntando que las conversaciones entre la compañía china, el Gobierno portugués y la Agencia para la Inversión y el Comercio Exterior de Portugal (AICEP) ya han tenido lugar. Una fuente próxima a las negociaciones citada por el medio asegura que el proyecto está “bastante bien encaminado”, aunque todavía no se ha producido un anuncio oficial de BYD ni una decisión definitiva sobre la ubicación.
La posible fábrica se levantaría en los terrenos de la antigua refinería de Galp en Matosinhos, que cerró sus instalaciones en 2021. El complejo ocupa unas 240 hectáreas, de las cuales 100 han sido cedidas al Ayuntamiento. Dentro de esa superficie, 40 hectáreas están destinadas a un polo de la Universidad de Oporto y otras 20 a un parque verde. El resto de los terrenos todavía no han definido su función, lo que abre la puerta a la llegada de la fábrica.
La alcaldesa de Matosinhos, Luísa Salgueiro, ha reconocido que la llegada de una inversión de estas características sería muy bienvenida para el municipio, aunque también ha señalado que el Ayuntamiento todavía no ha recibido una comunicación formal sobre el proyecto. La ubicación, en cualquier caso, tendría varios puntos a favor para una empresa como BYD: cuenta con acceso al puerto de Leixões, está conectada con las principales vías de transporte y dispone de una importante infraestructura energética.
A esto se suma la proximidad de la futura explotación de litio de la mina de Barroso, situada en Boticas, cuya producción está prevista para 2028. La posibilidad de contar con una fuente de materias primas relativamente cercana sería interesante para una fábrica dedicada a producir baterías, lo que sería un aliciente más para formalizar la llegada.
Una fábrica portuguesa para abastecer también a España
Uno de los aspectos más interesantes del posible proyecto es su dimensión en toda la Península ibérica. Según las informaciones publicadas por varios medios portugueses, la fábrica de Matosinhos podría convertirse en una especie de hub de producción de baterías desde el que BYD abastecería a diferentes mercados europeos y, especialmente, a una hipotética planta de automóviles en España.
Esta posibilidad encajaría con los planes de expansión industrial que la compañía lleva tiempo preparando para Europa. El fabricante chino ya está desarrollando su primera fábrica europea en Hungría, mientras que busca nuevas ubicaciones para ampliar su capacidad productiva ya que, según sus cálculos, necesitará a largo plazo tres plantas de ensamblaje de automóviles y una fábrica de baterías en el continente.

España y Francia están entre los mercados que la empresa está estudiando para sus próximas instalaciones, con una estrategia que pasa, preferentemente, por aprovechar fábricas existentes que puedan adquirirse y ponerse de nuevo en funcionamiento, en lugar de construir nuevas instalaciones desde cero, algo que sería más lento y costoso.
La posible fábrica de baterías portuguesa tendría sentido dentro de ese esquema: Portugal podría aportar la producción de componentes esenciales, mientras que España se convertiría en una de las ubicaciones para el ensamblaje y producción de automóviles, lo que potenciaría todavía más el papel de la Península Ibérica en el sector de la automoción.
Portugal ya tiene otro proyecto de baterías
Aunque las negociaciones parecen haber avanzado, BYD no ha confirmado oficialmente que vaya a construir una fábrica en Matosinhos. Tampoco se conocen el importe de la inversión, la capacidad de producción prevista, el número de empleos que podría generar o el calendario de construcción y puesta en funcionamiento. Por ahora, todo está en el aire, aunque puede que acabe llevándose a buen puerto.
De ser así, el proyecto compartiría protagonismo con la fábrica de baterías que la compañía china CALB tiene prevista en Sines. Esta inversión, que sí que es oficial, ronda los 2.065 millones de euros y contempla una capacidad de producción de 15 GWh anuales, además de unos 1.800 puestos de trabajo.
De esta manera, la presencia de los fabricantes asiáticos podría convertir Portugal en un centro industrial importante de la movilidad eléctrica.

