1.000.000 de empleados en todo el mundo: BYD no solo lidera en coches, también lo hace en puestos de trabajo

Pruebas en un centro de I+D de BYD.
Pruebas en un centro de I+D de BYD.BYD
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El grueso se concentra en China, aunque la expansión internacional está provocando un aumento en las plantillas 

Además de estar rompiendo esquemas en matriculaciones, el fabricante chino BYD ha alcanzado un hito histórico: su plantilla global supera ya los 1,02 millones de trabajadores. Esta cifra convierte a la compañía de Shenzhen en el mayor empleador de la industria del motor a nivel mundial, superando las plantillas de gigantes consolidados como Toyota, General Motors, Ford y Tesla juntas.

A finales de 2025, la plantilla registrada de la marca se situaba en torno a las 870.000 personas. En apenas diez meses, el grupo ha incorporado unos 150.000 nuevos profesionales, una expansión que refleja que la marca basa su estrategia en el control interno de toda la cadena de valor de los vehículos de nuevas energías.

Un modelo de integración vertical que exige volumen mano de obra

A diferencia de la mayoría de constructores tradicionales, que externalizan buena parte de sus componentes en proveedores de primer y segundo nivel, BYD opera bajo una estructura donde casi todos los elementos clave se diseñan y producen en la propia casa. La cifra total de trabajadores no comprende solo el ensamblaje final. El grupo engloba divisiones dedicadas a la fabricación de celdas de baterías (a través de filiales como FinDreams), desarrollo de motores eléctricos, electrónica de potencia, semiconductores e incluso sistemas de transporte ferroviario como el SkyRail.

Además, los datos confirmados por la directiva de la empresa engloban las operaciones de BYD Electronics, la división dedicada a la producción de componentes tecnológicos y dispositivos que contaba por sí sola con 165.000 empleados. Este enfoque intensivo en mano de obra permite a la firma controlar los costes de producción, optimizar los tiempos de desarrollo de nuevos modelos y asegurar el suministro de componentes críticos en momentos de incertidumbre logística.

Instalaciones de BYD en Brasil.
Instalaciones de BYD en Brasil.BYD

La mayor parte de este capital humano se concentra en territorio chino, donde trabajan aproximadamente 960.000 personas. Sin embargo, la aceleración de su estrategia de internacionalización ha elevado la plantilla en el extranjero hasta superar los 60.000 empleados, cifra que continuará incrementándose a medida que entren en funcionamiento las nuevas plantas de producción proyectadas en Europa, el sudeste asiático y Latinoamérica.

El ejército de ingeniería tras la innovación tecnológica de BYD

Uno de los pilares que explica la capacidad de BYD para lanzar al mercado sus novedades a un ritmo vertiginoso reside en su departamento de I+D. Dentro del millón de trabajadores, la empresa cuenta con un equipo dedicado a la ingeniería que alcanza los 120.000 profesionales.

Este departamento opera en múltiples disciplinas que abarcan desde la química avanzada de las celdas de batería de litio-ferrofosfato (LFP) hasta la arquitectura de software, pasando por la gestión térmica de alta tensión y los sistemas avanzados de asistencia a la conducción. La presencia de un volumen tan elevado de ingenieros en plantilla permite a la marca renovar su gama con mayor rapidez que la competencia y desarrollar tecnologías propias, como las plataformas modulares e-Platform o los sistemas de suspensión activa DiSus.

La firma china no quiere depender de terceros.
La firma china no quiere depender de terceros.BYD

Eficiencia en la era de la electrificación

El crecimiento en número de contrataciones contrasta con la métrica tradicional de productividad medida en vehículos fabricados por empleado. Mientras que fabricantes como Toyota superan los 25 coches producidos al año por cada trabajador, apoyados en una alta automatización y en cadenas de suministro externas, la proporción de BYD se sitúa muy por debajo debido a su naturaleza de fabricante de componentes integrados.

Lejos de interpretarse como una ineficiencia, esta alta densidad de mano de obra responde al modelo económico de la industria china y a la toma de control directo sobre componentes que otros constructores compran ya terminados. El control directo de las baterías, la electrónica y el ensamblaje de módulos permite reducir el margen de intermediarios y mantener precios competitivos en los mercados internacionales.

Contar con más de un millón de trabajadores sitúa a BYD como algo más que un actor dominante en las listas de ventas globales de vehículos enchufables, sino como un motor socioeconómico de escala industrial sin precedentes en la automoción moderna. El reto para los próximos años radicará en gestionar esta estructura a medida que la compañía aumente su huella fuera de las fronteras chinas para consolidar su expansión global.