Juan José Ebenezer, mecánico, sobre una avería desconocida de la culata: "Me da un poco de coraje porque no le puedes dar la garantía a un cliente al 100x100, muchas cosas se escapan de las manos"

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El mecánico Juan José Ebenezer explica por qué lugares puede perder líquido refrigerante un motor, y alerta de que un poro o una fisura en el bloque puede ser el más difícil de identificar y comprobar.
En los coches con motor de combustión existen muchos tipos de averías. El hecho de estar equipados con tantos componentes genera una situación en la que el fallo de uno de ellos acabe convirtiéndose en una avería importante. Entre las que más suelen preocupar se encuentra una junta de culata que ya no actúa como debería. Juan José Ebenezer, experimentado mecánico, ha publicado un vídeo en sus redes sociales hablando precisamente de este tema, y de que no solo la junta de culata puede ser el causante de que se filtre anticongelante al interior del motor: “Si tu coche consume agua, es un tema oscuro. Lo normal es que sea un tubo, una junta o alguna tórica, pero se puede complicar hasta el punto de tener que cambiar el motor”.
¿Por dónde puede perder refrigerante un coche?
Tal y como explica Ebenezer, el anticongelante discurre por todo el motor, incluyendo la parte central del bloque, con el objetivo de refrigerar y mantener controlada la temperatura, evitando el sobrecalentamiento. Cuando se producen pérdidas de líquido, lo normal es localizarlas en componentes periféricos, como tuberías o retenes, pero también a través de la temida junta de culata.
Esta junta metálica es la que encontramos en la unión entre el bloque donde se encuentran los pistones y la cabeza del motor, donde están los árboles de levas, las válvulas, las bujías o la inyección. Sin embargo, como cualquier otro componente del motor, la junta de culata puede provocar una avería en la que acaba comunicando y deja pasar el refrigerante al interior de la cámara de combustión.
El experimentado mecánico señala que esta es una reparación cara, pero no por el coste del recambio en sí, sino por la cantidad de horas de trabajo que son necesarias para reemplazar la junta, ya que hay que separar la culata del bloque de cilindros y reemplazar la pieza afectada. Para ello, es necesario desmontar multitud de componentes, lo que consume tiempo y se acaba viendo reflejado en una abultada factura.
¿Qué ocurre cuando ese líquido refrigerante entra en los cilindros? Normalmente, se mezcla con la gasolina y, en el proceso de combustión, acaba convirtiéndose en vapor que es liberado al exterior a través del sistema de escape. En este caso, se aprecia que el nivel del anticongelante disminuye y que el coche suele emitir más humo del habitual.
Lo que también puede pasar es que la presión que se genera en la cámara de combustión se acaba escapando y accede al circuito de refrigeración, provocando que el nivel de agua aumente y pueda llegar a rebosar. Aunque, para eso, los coches equipan tapones del vaso de expansión con una válvula que alivia la presión, tal y como ya explicó Ebenezer en otro de sus vídeos.
“Esta es una de las averías un poquito más caras o más complejas”, señala el mecánico, que apunta a una tercera posibilidad “que no es común, pero que ya he visto varios casos, y te puede dar muchos dolores de cabeza”.
El bloque, el gran olvidado en las pérdidas de anticongelante
A lo que se refiere Juan José es a que el bloque motor presente “un pequeño poro, una pequeña grieta o un pequeño orificio que esté comunicando exactamente igual que si tuviésemos la junta de culata mal”.
Es el caso más difícil de detectar, ya que requiere que el mecánico examine minuciosamente el motor en busca de ese poro o grieta que filtra el líquido refrigerante a un cilindro. Lo fácil sería enviar el bloque a comprobar, pero el trabajo previo de desmontar todos los componentes internos, lo que incluye bielas, cigüeñal y pistones, es algo que no se suele hacer.
Por eso, hay casos en los que se da por hecho que el problema está en la junta de culata y, a pesar de que “se compruebe la culata, se cambie la junta de culata, se cambien todos los periféricos y lo montes todo”, acabes invirtiendo una importante suma de dinero en el taller y que la avería no se solucione.
“Por eso a mí estas cosas me dan un poco de coraje porque no puedes darle garantía a un cliente al 100x100, hay muchas cosas que se escapan de las manos porque no se pueden controlar, ver o comprobar”, aclara Ebenezer.
Y ofrece un consejo para casos en los que el coche presente una pérdida de líquido refrigerante: “Si alguna vez tienes que ir al taller a que te cambien la junta de culata, cerciórate que manden a comprobar la culata y revise el bloque lo mejor posible, que busquen la forma de intentar tener lo más claro y seguro dónde está el problema”.
