El Bentley Torcal cambia las normas de los SUV: impacta el nuevo diseño de su primer coche eléctrico con hasta 888 CV

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
El primer SUV eléctrico de la marca monta una batería de 113 kWh de capacidad y anuncia 600 km de autonomía.
Bentley se ha hecho de rogar, pero finalmente entra en la era del coche eléctrico con el Bentley Torcal. No solo es el primer automóvil a pilas de la marca, también es el más pequeño. Este todocamino, que rompe con el diseño anterior, llega con dos motores de hasta 888 CV de potencia y monta una enorme batería de 113 kWh de capacidad.
Su diseño llega con una ruptura con las formas más tradicionales de la marca, pero solo de manera parcial. Es relativamente sencillo ver algo de sus hermanos en él, pero su lenguaje se siente como una evolución de lo visto hasta ahora.
La carrocería combina una larga distancia entre ejes, voladizos cortos, un frontal elevado y un largo capó; mientras que la línea del techo desciende progresivamente hacia la parte trasera. Lo más destacado es el poderoso frontal, con una parrilla delantera que, como es de recibo en un eléctrico, está carenada y unos grupos ópticos que estrenan firma lumínica.
Los pasos de rueda son muy musculosos, especialmente los traseros; las llantas pueden ser de 21 o 22 pulgadas, se ha optado por unos tiradores de las puertas convencionales, aunque eso no ayude a la autonomía; disfruta de un enorme techo panorámico de cristal, está coronado por un pequeño alerón, la luneta trasera está bastante inclinada y los pilotos horizontales están unidos entre sí por la moldura inferior del maletero.
Hablando de éste, aunque Bentley no ha comunicado las dimensiones exactas del modelo, sí ha desvelado la capacidad de carga que tiene: 460 litros en el trasero, a los que se añaden otros 90 litros de espacio de almacenamiento bajo el capó delantero.
El interior del SUV Bentley Torcal es de lujo
El habitáculo sigue la línea esperable, incorporando materiales como cuero, lana Merino, madera, aluminio y Dinamica. El salpicadero presenta una distribución horizontal, sensación a la contribuyen las distintas molduras, las salidas de aire o el cuadro de instrumentos digital. No así la pantalla OLED curva, que es vertical y se dobla ligeramente hacia adelante, punto en el que se encuentran los controles físicos para manejar la climatización o el sistema de sonido.
En un vehículo de su categoría, no extraña la gran cantidad de sistemas y tecnologías que buscan hacer que el viaje en coche sea más cómodo y placentero.

Un claro ejemplo de ello es el sistema de reconocimiento facial, que permite identificar al conductor y recuperar automáticamente sus ajustes y preferencias, incluidos los de los asientos, volante y sistemas de asistencia.
Otro son los asientos delanteros, en los que merece la pena detenerse. Cuentan de serie con 16 ajustes eléctricos, calefacción, ventilación, regulación de los apoyos laterales y función de masaje. Opcionalmente se puede incorporar el sistema Postural Adjust, capaz de modificar continuamente la forma del asiento para variar la distribución de las presiones sobre el cuerpo; así como el Smart Seat Climate, que regula calefacción y ventilación. Además, en la configuración Wellness Seat, el masaje también es para las piernas.
Bentley Torcal y Bentley Torcal S: 821 y 888 CV
Hemos dejado para el final el apartado mecánico del Bentley Torcal, que es el que rompe con todos sus predecesores.
Utiliza dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes, uno en cada eje, que le proporcionan tracción integral. La versión estándar desarrolla 821 CV y 1.194 Nm, acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y alcanza 250 km/h. El Torcal S eleva la potencia hasta 888 CV y el par máximo hasta 1.350 Nm con el Launch Control activado, completando el 0 - 100 km/h en 2,9 segundos y mejorando la velocidad máxima hasta los 260 km/h.
La batería de 113 kWh es igual para ambas variantes, está formada por 192 celdas de iones de litio y trabaja con una arquitectura eléctrica 800 voltios. La autonomía máxima anunciada es de 600 km y el sistema admite cargas de hasta 400 kW. En condiciones ideales, pasar del 10 al 80% de su capacidad requiere 20 minutos, mientras que 7 minutos de carga permiten recuperar unos 161 km de rango de acción.

Los datos de prestaciones dejan claro que músculo no le falta, pero es un Bentley y, como tal, el confort en la conducción es imprescindible, así que la marca le ha dotado de todo tipo de sistemas para asegurarse de que los ocupantes lo sienten así.
El chasis incorpora suspensión completamente activa, una novedad para Bentley, junto con amortiguadores adaptativos de dos válvulas que pueden modificar su posición de manera independiente para controlar los movimientos de la carrocería sin necesidad de barras estabilizadoras convencionales.
Además, la dirección trasera, que también es de serie, puede girar hasta cinco grados y reduce el diámetro de giro hasta 11,1 metros, mejorando su agilidad en espacios reducidos y a bajas velocidades, además de potenciando la estabilidad cuando se circula rápido. Por último, el sistema de frenos utiliza discos de 420 mm delante y 370 mm detrás, aunque existe la posibilidad de instalar frenos cerámicos de carburo de silicio de 440 y 410 mm.

