Prueba

Audi RS5 Cabrio 2013: potencia a los 'quattro' vientos

Hugo Valverde

14/12/2012 - 10:10

El Audi RS5 Cabrio 2013 tiene toda la garra y deportividad de su hermano coupé y, además, permite disfrutar de su impresionante sinfonía sin 'interferencias' al conducir con su capota plegada. Alcanzar los 100 km/h en menos de cinco segundos, con el cielo como techo, en esta ocasión cuesta 103.360 euros.

Cuando supe que probaría el Audi RS5 Cabrio 2013, no pude evitar que me poblaran la mente dos sentimientos encontrados. Esos que se generan cuando sabes que los de Audi le han quitado el techo a un coche de corte deportivo como este. Por un lado siempre te asalta la duda sobre si su rigidez estructural se verá tan comprometida como para echar a perder su conducción, y por el otro, el ansia que te invade al pensar que podrás disfrutar de sus sensaciones y sonido sin filtros acústicos de por medio -el propio techo-.

Ha llegado el día y, de repente, aquí lo tengo. Estoy en lo alto de un monte con una magnífica carretera de montaña esperando a mis pies y, el tiempo -con menos de 8º de temperatura y completamente nublado- no acompaña mucho, pero las ganas de ir descapotado, sin duda, ganan por goleada. Abro la puerta del nuevo Audi RS5 Cabrio y me siento en sus cómodos asientos backet de cuero para empezar la prueba. Me coloco bien y lo primero que llama mi atención es su volante achatado por abajo. Son bonitos y llamativos, es cierto, pero a mucha gente le perturba -sobre todo a la hora de aparcar o circular por ciudad-. Yo, no le veo absolutamente ninguna pega. Aprieto el plateado botón de arranque y aquí es donde empieza el plato fuerte.

Al volante del Audi RS5 Cabrio 2013

El V8 4.2 FSI cobra vida de forma bastante discreta, pero automáticamente da paso a un sutil 'ronroneo' que me recuerda que tengo 450 CV bajo mi pie derecho. No espero ni un instante y comienzo ligero el esperado descenso. Desde el primer momento coloco el 'Drive Select' en la posición 'Dynamic'. Voy con el tarado de amortiguadores más 'seco', el acelerador más vivo y la caja de cambios en el modo más permisivo. La fuerza del Audi RS5 Cabrio impone su contundencia desde los primeros metros. Los 430 Nm de par máximo no son ningún problema para su tracción quattro, que en condicones normales envía un 60 % del par a las ruedas delanteras y un 40 a las traseras, hasta un máximo del 70 y 85 % respectivamente.

Enseguida me da la confianza suficiente como para ir acelerando más y más pronto a la salida de cada horquilla, el increíble motor, la tracción superlativa, el diferencial autoblocante trasero (en opción) y el 'Torque Vectoring' (que frena ligeramente las ruedas interiores en curva) me ayudan a salir disparado de cada giro, mientras el espectacular estruendo de su motor atmosférico -de puro músculo-, rebota en las paredes de piedra de la carretera, que vuelven a colarlo en el habitáculo amplificándolo muy placenteramente. En ocasiones el sonido de las reducciones de la caja de cambios S Tronic de doble embrague y siete relaciones resulta verdaderamente sobrecogedor.

En el momento del apoyo -en mitad de los giros- todo controlado. La suspensión Sport Plus y el Dynamic Ride Control (que ajusta constantemente la dureza de los amortiguadores) son un apoyo inestimable para controlar los movimientos de su carrocería.

La entrada en las curvas es diferente, su elevado peso requiere de cierta antelación en las frenadas, pero eso sí, el enooorme equipo de frenos que monta esta unidad, de momento, está pero que muy por encima de las exigencias de mi conducción. En el eje delantero monta unos discos de carbono de nada menos que 380 mm, mordidos por seis pistones (ahorran 4 Kg respecto a los normales) y en el trasero instala unos con diseño 'Wave', con una curiosa forma dentada, inspirada en la competición, que también ahorran 3 Kg al no ser redondos. La fatiga no aparece ni por asomo. Por cierto, ¿te acuerdas de mis dudas sobre su rigidez? Pues nada significativo tampoco. Ni reparé en ello.

Prestaciones, cifras y precio del Audi RS5 2013

Este Audi RS5 Cabrio 2013 no decepciona en absoluto. Es más, no es mucho más lento que su hermano cerrado, el Audi RS5 coupé, en el registro del 0 a 100. La versión decapotable lo completa en 4,9 segundos. Incluso su velocidad máxima también puede perder la ya clásica limitación de los 250 para seguir acelerando hasta alcanzar los 280 km/h.

Pero bueno, no todo iban a ser halagos. ¿Sus puntos débiles?

-El consumo: 10,7 l/100km de cifra oficial. Lo que en conducción normal se traduce en, fácilemente, dos litros más.

-Su maletero, que se queda en solo 320 l con la capota escondida (con ella desplegada son 380 y, si abates los asientos traseros, puede ofrecer 750 l).

-Y, como punto final, su precio: en nuestro país serán 103.360 euros y una estación los que te separen del más básico de los Audi RS5 Cabrio 2013. Y digo una estación porque, aunque lo pidas, tendrás que aguantar todo el invierno sin él, ya que hasta primavera no llegarán a las carreteras españolas.

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Hugo Valverde

Web Mánager

Apasionado de las cuatro ruedas desde que mis padres me subieron al carrito por primera vez.

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