El problema de las bicicletas eléctricas ilegales en Reino Unido, que trae de cabeza a la Policía, podría llegar a España

Reino Unido declara la guerra a las bicicletas ilegales.
Reino Unido declara la guerra a las bicicletas ilegales.

Reino Unido pretende ser más duro con las bicicletas eléctricas ilegales, las ventas de scooters y motocicletas han caído en picado en los últimos años.

Reino Unido tiene un problema inesperado con las bicicletas eléctricas, y muchos temen que pueda llegar a España. Estos vehículos de movilidad personal (VMP) son el objetivo de la policía del país, han declarado la guerra a los modelos ilegales que circulan por las carreteras.

La Asociación de la Industria de la Motocicleta (MCIA) pretende ayudar a los agentes de tráfico con la publicación de una "Guía para identificar bicicletas eléctricas que no cumplen con la normativa”. La policía podrá distinguir si el sistema de pedaleo asistido eléctrico (EAPC, por sus siglas en inglés) es legal.

Una bicicleta ilegal convertida en motocicleta

Las bicicletas eléctricas pueden producir más de 250 vatios de potencia, lo que permite impulsar la rueda trasera sin que el ciclista pedalee. Algunos modelos ilegales superan el límite de los VMP y entran en la categoría de motocicletas o ciclomotores.

Si una bicicleta ilegal se convierte en motocicleta o ciclomotor, los conductores necesitan la licencia y el seguro correspondiente, homologar el vehículo, pagar el impuesto de circulación y pasar la ITV.

La MCIA ha iniciado una persecución a las bicicletas eléctricas ilegales. La asociación asegura que las ventas de ciclomotores han caído un 40% desde 2022 mientras que las ventas de estos sistemas modificados se disparan en el país. Los agentes de tráfico tienen un enorme reto por delante.

Bicicletas eléctricas para cometer delitos

Desde la Asociación de la Industria de la Motocicleta de Reino Unido han advertido que las bicicletas eléctricas se han convertido en una herramienta popular para cometer todo tipo de actividades delictivas. 

El uso de bicicletas eléctricas ilegales se suele relacionar con el trabajo ilegal como repartidor, robos callejeros o delitos relacionados con armas y drogas. “Esto surge del trabajo que hemos estado realizando con la policía desde enero”, según Tony Campbell, director ejecutivo de la MCIA.

La asociación se ha reunido con el Consejo Nacional de Jefes de Policía en Milton Keynes para solicitar la colaboración de los agentes. “Escribimos a todos los jefes de policía y a todos los comisionados de policía y delitos, y lo que surgió repetidamente de las diferentes fuerzas fue cómo interpretar lo que es legal y lo que no”, aseguran desde la asociación.

MCIA confirma junto con la marca de Llexeter Ltd que las ventas de motocicletas y scooters de baja cilindrada han sufrido. “Nuestras ventas de patinetes no se han visto afectadas en absoluto; al contrario, han aumentado. Creo que el mercado de las bicicletas eléctricas es muy diferente y quienes usan bicicletas eléctricas quizás no se compren un patinete”, según Robert Woolley, CEO de la compañía.

El propietario de Llexeter asegura que el problema va más allá: “Recibimos muchas solicitudes de bicicletas eléctricas homologadas para circular por carretera, pero nadie las asegura, así que la gente desiste de comprarlas. El problema es que, si no hay ninguna compañía de seguros que asegure las bicicletas eléctricas, entre el 40% y el 50% de los clientes optan por circular ilegalmente”.