Detenido en Cornellá por llevar un patinete eléctrico que se ponía a 139 km/h

Dinamómetro de patinetes eléctricos
Dinamómetro de patinetes eléctricosAyuntamiento de Cornellà

Agentes de la Guardia Urbana de Cornellà denunciaron este lunes al conductor de un patinete eléctrico trucado que podía alcanzar velocidades cinco veces superiores a la permitida.

La proliferación de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en los entornos urbanos es un beneficio, ya que reduce el número de coches en circulación por las ciudades. Sin embargo, también implica numerosas desventajas en términos de seguridad y responsabilidad ciudadana. Así lo ha constatado recientemente la Guardia Urbana de Cornellá, que identificó y denunció al conductor de un patinete eléctrico trucado que podía alcanzar velocidades de hasta 139 km/h.

Los hechos ocurrieron la noche del pasado lunes 25 de mayo, cuando unos agentes de los Mossos d’Esquadra detectaron a un VMP que circulaba por encima del límite de velocidad permitido para este tipo de vehículos entre la avenida de la República Argentina y la avenida de Sant Ildefons.

Quintuplicaba la velocidad máxima permitida para un VMP

Las autoridades procedieron a dar el aviso a la Guardia Urbana del municipio barcelonés, quienes haciendo uso del dinamómetro adquirido por el Ayuntamiento de Cornellà el pasado mes de febrero, realizaron una prueba con el objetivo de medir la velocidad que el patinete eléctrico podía alcanzar.

Los agentes se sorprendieron al descubrir que el vehículo había sido modificado electrónicamente y que podía alcanzar velocidades de hasta 139,4 km/h, lo que sin duda es muy superior al máximo permitido por la normativa, cifra fijada en apenas 25 km/h.

"El patinete trucado fue intervenido y el conductor fue denunciado por conducir un vehículo a motor sin haber tenido nunca el permiso de conducir, por no tener seguro en vigor, ni tener certificado de la Direcció General de Trànsit para el vehículo", explican en un comunicado emitido por el Consistorio.

No ha trascendido el importe de la denuncia que los agentes de la Guardia Urbana de Cornellà emitieron al conductor del patinete eléctrico trucado que circulaba excediendo los límites de velocidad, aunque dependiendo del tipo de infracción, la multa puede llegar a ser de hasta 500 euros, superando incluso el valor del propio VMP.

El aumento de casos en los que los patinetes eléctricos han sido manipulados para aumentar sus prestaciones se ha disparado en los últimos años, a medida que este tipo de vehículos se ha ido popularizando en las ciudades. Por ello, ayuntamientos como el de Cornellà se han reforzado para identificar a los que incumplan la normativa vigente y sancionarlos en consecuencia.

El dinamómetro entró en servicio en febrero

El Ayuntamiento de Cornellà adquirió el pasado mes de febrero un nuevo dinamómetro portátil homologado destinado a controlar la velocidad real de los patinetes eléctricos. Se trata de una herramienta que ya forma parte del equipamiento de la Guardia Urbana y que convierte a Cornellà en una de las primeras ciudades de Cataluña en incorporar este tipo de tecnología específica para VMP.

La función principal de este dispositivo es detectar patinetes eléctricos manipulados ilegalmente o modificados para superar la velocidad máxima permitida por la legislación vigente. Actualmente, la normativa fija el límite en 25 km/h para este tipo de vehículos, aunque cada vez es más frecuente encontrar unidades alteradas electrónicamente capaces de alcanzar velocidades considerablemente superiores.

Precisamente ahí entra en juego este dinamómetro. El sistema permite realizar una prueba estática controlada con la que los agentes pueden comprobar el comportamiento real del vehículo y verificar si se ajusta a los parámetros técnicos legales. Gracias a este procedimiento, la policía local puede detectar modificaciones ilegales relacionadas con la potencia o la velocidad máxima del patinete.

Además, el equipo incorpora certificado de calibración y genera un informe técnico específico en cada prueba desfavorable. De esta forma, las actuaciones policiales cuentan con datos objetivos sobre la velocidad y potencia del vehículo, aportando mayor rigor técnico y seguridad jurídica a las sanciones.

El Ayuntamiento de Cornellà explica que el objetivo principal de esta medida es mejorar la convivencia y reforzar la seguridad vial, especialmente pensando en peatones y usuarios vulnerables del espacio público. La preocupación por el aumento de conductas de riesgo relacionadas con los patinetes eléctricos ha llevado al consistorio a reforzar los controles durante los últimos años.

De hecho, los datos ofrecidos por el propio Ayuntamiento reflejan un incremento importante de actuaciones policiales. Solo entre enero y diciembre de 2025, la Guardia Urbana interpuso 935 sanciones relacionadas con infracciones de VMP, una cifra que supone 169 expedientes más respecto al año anterior. Entre enero y mayo de 2026, la cifra ya asciende a 361 denuncias.

La mayoría de las multas estuvieron relacionadas con circular por las aceras, una infracción que acumuló 451 sanciones. También destacan las denuncias por circular dos personas sobre el mismo patinete, hablar por el teléfono móvil o utilizar auriculares durante la conducción, además de diferentes casos de conducción negligente. Las sanciones asociadas a este tipo de incumplimientos pueden alcanzar los 500 euros e incluso conllevar la inmovilización inmediata del vehículo.

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España