El inesperado error de la DGT con una letra que hará cambiar varias matrículas

Tráfico confirma una errata en el sistema de identificación de vehículos de movilidad personal que afecta a más de un centenar de personas.
La Dirección General de Tráfico ha detectado una anomalía técnica de calado en el reciente sistema de matriculación y certificación de los Vehículos de Movilidad Personal, conocidos popularmente como patinetes eléctricos. Este error, de naturaleza puramente administrativa, pero con consecuencias operativas de gran alcance, radica en la inclusión indebida de una letra que, según los protocolos de seguridad vial tiene prohibida su aparición en cualquier placa de identificación oficial en todo el territorio nacional.
El origen del problema se remonta a la implementación, el pasado mes de enero de 2024, de la obligatoriedad de que todos los patinetes eléctricos comercializados en España cuenten con un certificado de circulación oficial.
Para materializar esta normativa, el organismo dirigido por Pere Navarro diseñó un sistema de marcaje alfanumérico que permite identificar cada unidad de forma unívoca, garantizando que el vehículo cumple con los estándares de velocidad, frenado y batería exigidos por la ley. Sin embargo, un fallo en el algoritmo encargado de generar estas secuencias permitió que la letra "Q" se colara en cientos de distintivos y certificados ya emitidos.

Este carácter, la letra "Q", está explícitamente vetado en las matrículas nacionales desde el año 2000, al igual que sucede con las vocales para evitar combinaciones malsonantes, y con las letras "Ñ" y "CH" por cuestiones de espacio y grafía. El caso de la "Q" es especialmente crítico por una cuestión de visibilidad y seguridad pública. La Dirección General de Tráfico excluye esta letra debido a su enorme parecido visual con la letra "O" y, sobre todo, con el número cero.
En situaciones de escasa luminosidad, alta velocidad, lluvia o simplemente cuando la placa presenta suciedad, la presencia de este carácter puede llevar a errores fatales de identificación por parte de los agentes de la autoridad o de las cámaras de control de tráfico y radares.
Al detectarse que varias series de patinetes habían salido al mercado con esta grafía prohibida, la DGT se ha visto obligada a activar un protocolo de rectificación de urgencia. Este fallo técnico obliga ahora a los fabricantes y distribuidores afectados a localizar las unidades distribuidas para proceder a la sustitución de las placas de identificación.
El problema no es solo estético, sino legal: un vehículo que circule con una letra no permitida en su sistema de identificación podría ser considerado como no apto para la vía pública en una inspección rigurosa, lo que generaría una inseguridad jurídica evidente para el propietario del patinete.
El impacto de este error administrativo supone una carga de trabajo adicional para el sector de los vehículos eléctricos ligeros, que ya había realizado un esfuerzo económico y técnico considerable para adaptarse al nuevo Manual de Características Técnicas de los VMP.
Los fabricantes, que son los responsables finales de la correcta troquelación de los códigos ante el organismo regulador, están iniciando comunicaciones con sus redes de venta para identificar los números de serie afectados. Se estima que el proceso de reemplazo de estas placas será masivo en las próximas semanas, especialmente en las grandes capitales donde las ventas de estos dispositivos se han disparado tras la entrada en vigor de las nuevas restricciones de tráfico.
A pesar del revuelo generado en los foros de usuarios y en las asociaciones de movilidad, Tráfico ha enviado un mensaje de relativa calma. Se ha aclarado que la validez del vehículo como elemento de transporte no queda suspendida de forma automática por este error de codificación, siempre y cuando el propietario pueda demostrar que el fallo es de origen administrativo.
No obstante, es imperativo que los usuarios realicen el trámite de sustitución lo antes posible para garantizar que la base de datos de la administración sea coherente y que su vehículo esté plenamente legalizado ante cualquier requerimiento de la policía local o en caso de accidente, donde la identificación correcta del vehículo es vital para las aseguradoras.
Finalmente, las autoridades recomiendan a todos aquellos ciudadanos que hayan adquirido un patinete eléctrico en los últimos meses que revisen con detenimiento la placa metálica o el adhesivo de certificación que suele estar ubicado en el mástil o en la base del vehículo.
Si en la serie alfanumérica aparece la letra "Q", deben ponerse en contacto de inmediato con la marca o el establecimiento donde realizaron la compra. La DGT ha asegurado que ha reforzado sus filtros informáticos para que el sistema bloquee definitivamente cualquier combinación futura que incluya caracteres no permitidos, cerrando así este curioso e inesperado capítulo que ha obligado a replantear la identidad de cientos de vehículos en nuestras calles.


