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Reportaje

Coche eléctrico

Todos los euros que ahorras con un coche eléctrico en 5 años frente a un diésel

Ahorro coche eléctrico
Saca la calculadora.

Todos hemos oído que, aunque de inicio el desembolso inicial sea mayor, los coches eléctricos suponen un ahorro frente a los modelos de combustión. ¿Es eso cierto? Vamos a calcular cada euro que ahorras con un cero emisiones durante los primeros cinco años de su vida en comparación con un diésel.

Compra

A la hora de comprar el vehículo, el desembolso inicial es mayor en caso del modelo a pilas (entre 5.000 y 15.000 euros más), eso es indudable (si hablamos de modelos equivalentes, claro está). Tanto para unos como para otros puede haber promociones por parte de las marcas, pero eso depende de cada fabricante. Lo que no depende de ellos y es un punto a favor de los eléctricos son las ayudas a la compra del Plan MOVES III que, entregando un vehículo antiguo, son de hasta 7.000 euros.

Impuestos

Nada más adquirirlo, un eléctrico cuenta con la exención de pago del impuesto de matriculación propio de los modelos con etiqueta CERO de la DGT. El diésel, por su parte, solo estará exento si homologa unas emisiones de CO2 inferiores a 120 g/km, algo que por norma general solo consiguen los automóviles más pequeños y menos potentes. Si sobrepasa ese punto, el porcentaje del impuesto va por tramos:

  • Entre 121 y 159 g/km CO2: 4,75%

  • Entre 160 y 199 g/km CO2: 9,75%

  • Más de 200 g/km CO2: 14,75%

A esto hay que sumar las reducciones en el impuesto de circulación para los cero emisiones, que depende de cada ayuntamiento, pero que en ciudades como Madrid y Barcelona puede ser de hasta el 75%.

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Coste de uso

Uno de los puntos en los que los coches eléctricos consiguen una ventaja clara, puesto que su coste por recarga, y por ende el coste por kilómetros recorrido, es menor del que supone rellenar el depósito de un modelo diésel.

Según la OCU, con la tarifa eléctrica normal, un eléctrico gasta 4 €/100 km, pero con la tarifa nocturna reducida la cifra se reduce a solo 1,6 €/100 km. Poniendo como referencia un kilometraje anual de 15.000 kilómetros, el gasto en “combustible” sería, respectivamente, de 600 y 240 euros al año. En cambio, para un diésel medio, que gaste unos 6 l/100 km y pague el litro de combustible a 1,16 euros, el desembolso anual es de unos 1.044 euros.

A esto hay que sumar, por un lado, el hecho de que los eléctricos no pagan por aparcar en zonas de estacionamiento regulado, lo que supone un ahorro importante anual si se usan mucho, y, por otro, que es casi obligatorio instalar un punto de recarga en el domicilio (para agilizar el proceso) lo que supone unos 1.200 euros, aunque a día de hoy gran parte del desembolso está subvencionado (y muchas marcas directamente regalan el Wallbox o similar).

Mantenimiento

Otro de los puntos a favor de los coches de cero emisiones es que su mecánica es más sencilla, tiene menos piezas y, en consecuencia, tiende a pasar menos por el taller. Lógicamente, este es un punto difícil de calcular, más aún teniendo en cuenta que durante los cinco primeros años de vida útil un vehículo es cuando está en mejores condiciones, pero aún así, en este punto un eléctrico será algo más beneficioso económicamente que un diésel.

Lo que si tiene que hacer cualquier automóvil nuevo durante ese primer lustro es pasar su primera ITV, proceso que es menos doloroso para el bolsillo para un modelo a pilas: dependiendo de la comunidad autónoma, su coste es de entre 20 y 30 euros, mientras que los de gasóleo han de pagar entre 33 y 56 euros para pasarla.

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