Fórmula 1 y Fórmula E: Cómo Madrid se ha convertido en el epicentro del motorsport en 2026

En 2026, Madrid será sede de carreras de Fórmula 1 y Fórmula E, con el debut del circuito urbano MADRING y el regreso del histórico Jarama al panorama automovilístico mundial.
Madrid albergará en 2026 carreras de las dos principales categorías automovilísticas de monoplazas del mundo: Fórmula 1 y Fórmula E. Será en dos circuitos muy distintos entre sí: uno urbano y de nueva creación (el MADRING), y otro tradicional (el Jarama), al que la F1 dijo adiós en 1981.
Madrid recibirá la atención de millones de aficionados al mundo del motor en 2026. La capital española ha conseguido atraer dos de las competiciones más relevantes del panorama internacional, ambas con estatus de Campeonato del Mundo. Al certamen de velocidad por excelencia, la F1, se une la Fórmula E, la categoría eléctrica que ha evolucionado de forma notable en los últimos años, no solo en tecnología, sino también en formato y competitividad.
Entre otras marcas, compite en ella la española CUPRA, que ya ha logrado su primera victoria esta temporada. Hasta ahora, la Fórmula E solo había corrido en España de forma excepcional — y sin público — durante la pandemia, en Valencia. En 2026 lo hará por primera vez con afición, en el Circuito del Jarama.
La cita con la Fórmula E llegará en marzo, en la primera mitad del año, mientras que el debut de la Fórmula 1 en el nuevo trazado madrileño está programado para septiembre, cerrando así un calendario inédito en la historia del automovilismo nacional.
El regreso de la F1 a Madrid, en un circuito urbano espectacular
La Fórmula 1 regresará a la Comunidad de Madrid 45 años después de su última aparición en el Circuito del Jarama, el único trazado de la región que, hasta la fecha, había acogido una prueba del campeonato del mundo. Fue en 1981, cuando Gilles Villeneuve firmó una de las victorias más memorables de su carrera, imponiéndose por apenas dos décimas sobre Jacques Laffite y medio segundo sobre John Watson. Los cinco primeros clasificados cruzaron la meta en tan solo 1,2 segundos, un final ajustadísimo que pasó a la historia.
Desde entonces, la idea de traer de vuelta la F1 a Madrid ha sido parte de numerosos proyectos (o rumores) que resultaron fallidos: desde trazados urbanos por la Castellana o el Retiro, hasta propuestas en el Jarama o construir un nuevo circuito en Morata de Tajuña. Pero la Fórmula 1 de hoy - bajo el mando de Liberty Media - tiene otra filosofía: ya no se trata solo de competir, sino de crear un espectáculo global que acerque la F1 a las ciudades y no al revés. Conciertos, experiencias, fan zones y hospitalidades forman parte del nuevo modelo.
La propuesta de Madrid encaja a la perfección con esta visión. Es una capital conectada con el mundo gracias al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas; con el resto de España mediante el tren, y también internamente bien comunicada: el metro permite llegar desde el aeropuerto a IFEMA en menos de 10 minutos. Además, la ciudad cuenta con una infraestructura hotelera de más de 60.000 habitaciones, una oferta gastronómica reconocida internacionalmente y demostrada capacidad para albergar grandes eventos.
No es casualidad que, desde las primeras conversaciones entre José Vicente de los Mozos (presidente del comité ejecutivo de IFEMA) y Stefano Domenicali (CEO de la F1), el proyecto avanzara con rapidez. El anuncio oficial tuvo lugar el 16 de enero de 2024, en el marco de una presentación en IFEMA, donde se reveló que Madrid será sede del Gran Premio de España de Fórmula 1 a partir de 2026 y hasta al menos 2035, con un contrato de 10 años de duración.
Y alguien podría preguntarse: ¿entonces lo que menos importa es el circuito? No exactamente. El trazado es una pieza clave del espectáculo, aunque no sea la única. En este sentido, Madrid también ha sorprendido. El MADRING, cuyas obras están en marcha, será un circuito semipermanente de 5,474 kilómetros y 22 curvas, diseñado por la empresa DROMO (responsable, entre otros, de la renovación de Zandvoort).
Contará con varios puntos de adelantamiento y secciones únicas como “La Monumental”, una curva peraltada con 24 % de inclinación y 550 metros de longitud, pensada para ofrecer espectáculo y visibilidad total a una grada con capacidad para 45.000 espectadores. En total, el circuito podrá albergar hasta 110.000 personas por día.
Otro nombre clave del proyecto es Carlos Sainz, embajador del Gran Premio, que ha confirmado públicamente su implicación para apoyar el evento “todo lo que sea posible” y contribuir a su éxito, colaborando mano a mano con la organización. Su compatriota, Fernando Alonso, estará en pista en 2026, año de su último contrato con Aston Martin.

Con la llegada de un evento de esta magnitud también surgen dudas. La F1 actual es cada vez más elitista, y con ejemplos como Miami o Las Vegas, muchos aficionados temen que el precio de las entradas sea inaccesible para el público local. Aunque aún no se ha publicado el rango oficial, las primeras estimaciones apuntan a que el coste será similar al del GP de Barcelona, con opciones de entrada general, pelouse y opciones diarias.
A este posible desembolso se suma el tema del alojamiento: con la llegada masiva de aficionados internacionales, es de esperar que los precios de los hoteles se disparen en una ciudad que ya suele colgar el cartel de completo durante grandes eventos. Desde las partes implicadas en la organización se confía en que el impacto económico - estimado en más de 400 millones de euros anuales - justifique plenamente la apuesta por convertir Madrid en una nueva capital mundial del motor.
La fecha para la carrera de Fórmula 1 sí que se ha confirmado. El Gran Premio de España en la ciudad tendrá lugar el 13 de septiembre, en la recta final del verano. Hemos de recordar que, al menos en 2026, Madrid convivirá en el calendario de F1 con Barcelona, en el último año de su contrato en la categoría reina. Su futuro está en negociación, y su esperada continuación convertiría a España en el único país junto a Estados Unidos en contar con dos pruebas en España.
Fórmula E en el Jarama, ¿el mundo al revés?
La Fórmula 1 se va a la ciudad y la Fórmula E se traslada a circuitos permanentes: justo lo contrario de lo que era habitual hace unos años. La categoría eléctrica nació con el objetivo de llevar las carreras al corazón de las grandes ciudades - por las que ahora precisamente está apostando la F1 -, y sin embargo, ha iniciado una transición hacia escenarios tradicionales para las carreras.
Mientras que la mentalidad de la F1 ha evolucionado hacia un calendario cada vez más urbano - con carreras en Miami, Las Vegas, Jeddah o Madrid - , la Fórmula E está haciendo el recorrido inverso. En los últimos años, ha abandonado progresivamente trazados como los de París, Roma, Hong Kong, Berna o Miami para apostar por recintos feriales o circuitos permanentes.
Esta tendencia responde, en gran medida, a razones económicas y operativas. Montar un circuito urbano implica cerrar calles durante varios días, montar barreras, boxes, tribunas y todo tipo de estructuras temporales. Esto puede suponer un coste de entre cuatro y cinco millones de euros. A esto se suman las protestas vecinales, la presión de los comercios locales y la complejidad burocrática de interrumpir la vida en el centro de las ciudades.
En los circuitos permanentes, en cambio, la infraestructura ya existe: accesos, paddock, gradas, servicios… todo está preparado para acoger un evento de este calibre. El mejor ejemplo fue la sustitución del urbano de Roma por el trazado de Misano en 2024, que recibió buenas críticas de pilotos y equipos. Ya en 2021, Cheste acogió una carrera en plena pandemia, aunque en aquella ocasión fue una solución de emergencia y no una decisión estratégica.

Durante años se miró con recelo esta transición, temiendo que el paso a circuitos convencionales acentuara la comparación con la Fórmula 1 y pusiera en evidencia las diferencias de velocidad. Sin embargo, la evolución tecnológica de la Fórmula E ha sido notable: ha pasado de los 270 CV y 225 km/h de velocidad máxima en sus inicios a los actuales 545 CV (400 kW) y 320 km/h.
Esa línea continuará en 2026 con la incorporación al calendario del Circuito del Jarama, que acogerá por primera vez una prueba oficial del campeonato. Será la primera cita española incluida en un calendario ‘normal’ de la categoría eléctrica. Ya a finales de 2024, el trazado madrileño había acogido los test de pretemporada después de que una fuerte DANA hiciera inviable su celebración en el Circuito Ricardo Tormo de Valencia.
Tanto la organización como los equipos y pilotos valoraron muy positivamente el escenario. El acuerdo con el RACE, propietario del trazado, se cerró pocos meses después. Así, el Circuito de Madrid Jarama se sumará a la lista de sedes de la Fórmula E.
El evento está programado para el 21 de marzo de 2026, fecha en la que Madrid acogerá su primer E-Prix. Será una prueba especialmente importante para el equipo CUPRA KIRO, apoyado por la marca española, y que en 2025 ha logrado su primera victoria en el campeonato en su temporada de debut, con Dan Ticktum al volante. Por el momento no hay ningún piloto español en la parrilla, pero la llegada de una carrera en nuestro país puede suponer ser un impulso clave para cambiar esta circunstancia.