¿Cambiar la batería de un coche eléctrico en 5 minutos? ¡Lo probamos!

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Sin cable ni punto de recarga, sin sufrir bajo el frío o la lluvia, sin mirar impacientemente el indicador de batería. Solo necesitas tener confianza. Conduces el SUV eléctrico ES8 del fabricante chino Nio hasta lo que primera vista parece un garaje doble entreabierto, donde puedes cambiar la batería de un coche eléctrico en 5 minutos.
Presionas un botón en la pantalla que indica 'Iniciar cambio de batería' y el automóvil de cinco metros de largo rueda hacia atrás de forma completamente autónoma, con las baterías sin carga. Y unos cinco minutos más tarde con baterías nuevas y completamente cargadas.
Autonomía ahora: hasta 500 kilómetros. Tan rápido como repostar gasolina, pero sin tener bajarte del coche. Ya hay unas 860 estaciones de intercambio de baterías de este tipo – Nio las llama 'Estaciones de intercambio de energía'– en China. Allí se cambian hasta 30.000 baterías al día; un total de 7,7 millones de intercambios al año.
Desde hace unas semanas, esto también es posible en la pequeña ciudad de Lier, al oeste de Oslo (Noruega), donde el Nio ES8 se vende desde 60.000 euros (no se prevé aún que llegue al resto de Europa). Suele venderse la versión sin batería, entre unos 9.000 a 16.000 euros más económica. También se alquila (146 a 209 euros/mes).
Nio lo llama 'Batería como servicio' (BaaS). La batería se puede cambiar en la estación de forma gratuita dos veces al mes. Cada cambio adicional cuesta el equivalente a diez euros de tarifa de servicio más 0,20 euros por kWh.
Se requiere confianza en esta tecnología, porque en los bajos del coche retumba y la batería da la sensación de que se tambaleara. La carrocería del automóvil se eleva cinco centímetros, hace un ruido cuando la estación afloja diez tornillos desde abajo y suelta la batería vacía.
Se escucha y se siente cuando uno de las 13 celdas de almacenamiento de energía fresca –que se recargaron en el llamado 'Hotel de las baterías' de al lado con alrededor de 40 kW y a 20 grados– es colocada en tu coche.

El robot de la estación vuelve a apretar los tornillos, el ES8 vuelve a la vida y tú sales de la Power Swap Station como de un túnel de lavado. En teoría, una estación puede cambiar las baterías hasta 312 veces al día.
La idea de reemplazar la batería no es nueva. Pero Nio es el primer fabricante en ofrecer este servicio a sus clientes. La Power Swap Station de 65 m2 en Lier está situada entre una gasolinera Shell y un restaurante de comida rápida. Rodeado de supercargadores Tesla y cargadores rápidos Nio. En cualquier caso, no hay manera más rápida que cambiar la batería.
La estación en Noruega está abierta de 7 de la mañana hasta las 22.00. A día de hoy tiene que estar presente un supervisor e iniciar el proceso manualmente en una pantalla. En China, el sistema ya funciona de forma totalmente autónoma.
El cambiador es de alta tecnología: el vehículo se transporta mecánicamente a la posición correcta; un radar láser y 37 cámaras instaladas aseguran que los tornillos se registren y aflojen con precisión milimétrica.
"A veces puede tardar un poco más de cinco minutos si hay retrasos en la conexión entre el coche y la estación", explica Gert-Jan Geerinckx. Este belga, que estuvo trabajando en Tesla, montará la red de estaciones de cambio de batería en Alemania para Nio.
El jefe de Nio Europe, Hui Zhang, menciona otras ventajas de cambiar la batería: “Los clientes se benefician directamente de una nueva y mejor generación de baterías. Y pueden actualizar o degradar la batería”. Eso significa: Llegar con una batería de 100 kWh y partir con una batería de 75 kWh. O al revés. El 90 por ciento de los clientes en Noruega ha elegido el servicio BaaS.
Para 2025, Nio planea poner en funcionamiento alrededor de 4.000 estaciones de intercambio de baterías, 1.000 de ellas fuera de China. La primera estación de intercambio de energía de Nio en Alemania será construida cerca de Múnich el próximo año, que es cuando se lance el sedán ET7 en Alemania. Con conexión para un cable de carga. Y listo para un cambio de batería en cinco minutos.
Better Place fracasó
La idea de un sistema de reemplazo de baterías no es nueva. Ya en 2010, el israelí Shai Agassi quería establecer cambios rápidos. Fundó la start-up Better Place. AUTO BILD probó la estación en Copenhague en 2011 con un Renault Fluence ZE. La demostración funcionó perfectamente. Duración: también alrededor de cinco minutos.
Sin embargo, la estación producida por el fabricante de equipos alemán Dürr (arriba) era significativamente más grande que la de Nio; las baterías también se almacenaban bajo tierra (abajo). El proyecto Better Place no pudo probarse con clientes.
Mi opinión
Han pasado once años entre mis pruebas de las estaciones de cambio de batería Better Place y las de Nio ahora. El nuevo sistema funciona de manera impresionante y parece ser confiable. Queda por ver si la oferta realmente se pone de moda. Pero una cosa está clara: Nio va en serio. Incluso si los chinos están (todavía) actuando a la sombra de Tesla...