Prueba del Volkswagen ID.4 GTX: un SUV eléctrico con un punto de deportividad

Conducimos el Volkswagen ID.4 GTX, la versión más prestacional del SUV eléctrico de la marca alemana, con 340 CV y más de 500 kilómetros de autonomía.
GTX son las siglas con las que Volkswagen identifica a las versiones más prestacionales de sus coches eléctricos en este momento. Están presentes en todo tipo de modelos de baterías de la marca, desde el ID.3 hasta el ID. Buzz, así como en el Volkswagen ID.4 GTX de esta prueba. Ahora bien, ¿es realmente una versión deportiva?
Seguro que ya conoces el Volkswagen ID.4, un SUV de 4,58 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,61 metros de alto. Es uno de los miembros más veteranos de la familia ID. de la firma alemana y el que representa el concepto SUV más tradicional.
Esto es así en todas las versiones, entre las que no hay cambios radicales en el apartado estético a simple vista. En el caso de esta versión GTX, destacan las insignias de los laterales y el portón del maletero. Además, también están presentes unos faros IQ. Light, un techo en color negro y unas llantas más atractivas, en este caso, unas bitono llamadas ‘Ystad’ de 20”.
Saltando al interior del ID.4 GTX, te encontrarás lo típico en los eléctricos de la marca de Wolfsburgo. Hay una pequeña pantalla para el cuadro de instrumentos y una generosa pantalla de 12,9” para el sistema de infoentretenimiento. Se ve adecuadamente y funciona bien, aunque no es el mejor sistema del mercado.
Bajo esta pantalla se encuentran los mandos táctiles de la climatización y el volumen, mientras que en el volante se sitúan los botones hápticos. Estos son los puntos que menos me gustan del habitáculo, mientras que sí me convencen algunos detalles propios de la variante GTX, como las costuras y acentos en rojo o la tapicería con el logo perforado.
Más allá de esto, el interior es suficientemente amplio en todas las plazas, de manera que viajarás cómodo en cualquiera de los asientos. También percibirás una sensación de calidad adecuada, si bien hay algunos plásticos duros que no son tan agradables al tacto.
Ahora, 340 CV y 524 km de autonomía
Para garantizar el rendimiento que se espera de una variante prestacional, el Volkswagen ID.4 GTX monta dos motores eléctricos que le permiten contar con 340 CV de potencia (antes eran 299 CV). Por supuesto, esta fuerza se envía a ambos ejes y la energía para moverlos proviene de una batería de 82 kWh (77 kWh de capacidad útil).
Con esto, el SUV eléctrico alemán anuncia una autonomía de 524 kilómetros que se presenta razonable para el uso convencional. ¿Y sus prestaciones? Un paso de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos que no está nada mal, si bien su velocidad máxima se ha limitado a 180 km/h. También firma un consumo de 16,8 kWh/100 km, pero puedes moverte en unos 18-19 kWh.
¿Cómo se comporta?

Sobre el papel, conducir el Volkswagen ID.4 GTX se presenta como una experiencia más emocionante que la de otros hermanos de gama. Tanto su potencia como su aceleración llaman la atención, pero lo cierto es que la conducción no llega a ser especialmente deportiva, aunque cuenta con algunos rasgos interesantes.
Por supuesto, la mayor potencia hace que la salida desde parado sea rápida y el rendimiento a mayores velocidades también es adecuado. Sin embargo, cuando no buscas exprimir esos 340 CV que ofrecen los dos motores de esta versión, las sensaciones no distan demasiado de las de otras variantes más modestas de la gama.
En conducción convencional, como otros eléctricos, el ID.4 más deportivo es un coche silencioso y de tacto suave. La dirección es blanda y la suspensión, aunque es firme, se nota más enfocada al confort. Es un coche cómodo y ágil en los trayectos urbanos y también en carretera, donde demuestra un buen aplomo y una insonorización correcta.

Sin duda, en estos ámbitos es donde está más cómodo este SUV de baterías, aunque cuenta con modos de conducción que alteran ciertos parámetros para potenciar las prestaciones, la comodidad o la eficiencia. Por ejemplo, en este último caso tienes el modo Eco, que reduce la entrega de potencia, pero no llega a ser incómodo.
Con esta configuración es como podrás aprovechar más la energía de la batería, así como el modo ‘B’ te permite conducir sin apenas tocar el freno en ciudad. Eso sí, como en otros eléctricos de la marca y de otros fabricantes, se echa en falta una forma de modular la retención a varios niveles para circular por ciudad y otros tipos de vías.
Sea como fuere, esta versión no debería enfocarse tanto a la eficiencia, sino a la deportividad. Para esto está el modo Sport de conducción, que hace que la dirección gane algo de peso, la suspensión se note algo más firme y notes una retención al levantar el pie del acelerador. Además, la entrega de potencia es más inmediata que nunca.

En este caso, notas claramente los más de 300 CV de los que presume esta versión, pero también salen a relucir algunos aspectos que demuestran que este no es un coche claramente enfocado a la deportividad. Por ejemplo, la dirección no es especialmente comunicativa y los 2.261 kg de peso del coche se dejan notar en las curvas.
En carreteras reviradas, el ID.4 GTX no puede esconder su tamaño y peso y los neumáticos Hankook Ventus S1 Evo 3 EV de la unidad de pruebas pierden agarre con cierta facilidad. Asimismo, hay que acostumbrarse al tacto del freno, algo esponjoso y no muy efectivo en el primer tramo del recorrido del pedal. Hay discos ventilados delante y frenos de tambor atrás.
Aun así, es posible conducir con rapidez en este SUV eléctrico, pero es evidente que este no es el tipo de conducción preferido por este modelo. Donde más cómodo se encuentra es en los trayectos convencionales y su mayor potencia ayuda en las salidas desde parado, adelantamientos e incorporaciones.
Así, en líneas generales no vas a sentir que el Volkswagen ID.4 GTX es un deportivo como tal, pero encuentra su sitio en la gama de este modelo. Es más bien una variante más interesante, con un tacto más duro y unas prestaciones más atractivas, pero todavía compatible con el uso diario.
Precio y rivales

Actualmente, el precio del ID.4 GTX parte de 52.165 euros para España, pero ¿cómo se sitúan sus rivales? Por ejemplo, el IONIQ 5 de 325 CV con batería de 84 kWh se encuentra por 53.010 euros y su ‘hermano de otra madre’, el Ford Explorer eléctrico, parte de 49.438 euros en su versión de 340 CV.
Por otro lado, no se puede pasar por alto el Tesla Model Y, uno de los eléctricos más populares del mercado. En su reciente actualización, la versión Gran Autonomía con tracción integral de 514 CV arranca en 51.990 euros.
Valoración
Nota 7
El Volkswagen ID.4 GTX no es un deportivo en el sentido tradicional de la palabra, pero sí es más interesante de conducir que otras variantes de su gama. Puede mejorar en factores como el tacto de los frenos y su peso juega en contra, pero es rápido, estable y cómodo para el día a día.
Lo mejor
La comodidad en carretera, el espacio interior, el aplomo en carretera y la aceleración.
Lo peor
El tacto del freno, la dirección no demasiado comunicativa y la falta de un carácter deportivo más marcado.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

