Prueba

Renault Clio RS Mónaco GP: genética exclusiva

Enrique Trillo

El Renault Clio RS Mónaco GP es una edición especial y limitada del pequeño deportivo francés. Cuenta con la misma mecánica de 200 CV, pero añade diversos elementos para hacerlo más exclusivo.

El pequeño Principado de Mónaco ya ha prestado su nombre a varias versiones únicas de coches Renault como el Mégane. Y ahora lo hace de nuevo con el Renault Clio RS Mónaco GP. En este deportivo a escala, las novedades son meramente estéticas: tiene dos nuevos colores para la carrocería (el blanco perla de nuestra unidad de pruebas y un gris platino) y ambos se pueden combinar con el techo en negro brillo que ves en las fotos. Añade detalles en negro en el difusor trasero, en el frontal, en sus especiales llantas de 17 pulgadas (también las hay de 18) y en otros detalles. 

Dentro, recibe revestimientos de cuero y logos de Renault Sport. También hay inserciones metálicas en el volante o el pomo de la palanca del cambio. Y unos cuantos elementos que elevan su nivel de equipamiento como el sensor de aparcamiento, la cámara de visión trasera o los asientos calefactables. 

El RS Mónaco GP mantiene el mismo motor 1,6 litros de 200 CV y el cambio EDC de seis velocidades y doble embrague. Una combinación que no funciona del todo bien sobre todo por su caja automática, algo errática circulando despacio en las primeras velocidades y que, a veces, no encuentra la marcha correcta, se muestra dubitativa o directamente tarda toda una vida en pasar de una a otra. Un mal endémico heredado del RS y que, al no disponer de opción manual, supone un claro hándicap en este coche. Eso sí, dispone de levas fijas tras el volante con las que podrás mejorar la respuesta del cambio al decidirla tú.

El motor 1.6 turbo sí que tiene un funcionamiento mucho más apasionante y responde mejor a las expectativas de su conductor. Para empezar, su sonido... no es el de un Jaguar F-Type, pero apunta muy buenas maneras. Sin ser estridente, escucharás lo que al instante vas a sentir: la entrada del turbo y una agradable sensación de empuje bastante progresiva. Acrecentada si pulsas el botón R.S. Drive dispuesto junto al freno de mano del Renault Clio RS Mónaco y con el que podrás elegir entre los modos de conducción Normal, Sport y Race; este último con una función de Launch Control. La pena es que todo esto te va a costar dinero: el consumo de combustible de este pequeño cuatro cilindros es su gran problema. En esta prueba solo he bajado de 10 litros de media cada 100 km circulando en carretera a unos 90-100 km/h. Si subes de ahí, en ciudad o en un tramo revirado, el consumo también te retorcerá... el bolsillo. Por lo menos, aunque cuenta con un chasis deportivo de serie, la suspensión no es de las que dejan dolorida la espalda de los ocupantes ante la aparición de cualquier roto en el asfalto.

CONCLUSIÓN

Si te gusta el Renault Clio RS, puedes subir un escalón, en imagen y equipamiento, con esta versión tan especial Mónaco GP. Este pequeño deportivo hereda las cualidades del RS, pero también sus defectos: gasta demasiado combustible y su cambio automático no resulta muy preciso.

Imagen de perfil de Enrique Trillo

Dame un coche, un circuito, barra libre y no necesito nada más en la vida.