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Prueba

Prueba: Brabus E 450. Una berlina aún más superlativa

Brabus E 450
Nota

9


El preparador Brabus lleva cuarenta años realizando creaciones impresionantes sobre modelos de Mercedes. Cuando le mete mano a una variante AMG, el reto es aún mayor. En este caso le toca al Mercedes Clase E. ¿Cuál es el resultado? Te lo contamos al volante. Prueba: Brabus E 450. 

El modelo de serie tiene 401 CV y 520 Nm, que extrae de un tres litros biturbo. Es una potencia específica de 134 CV por litro, con lo cual aún tiene margen por arriba. Así que Brabus ha tocado la electrónica para subirlo a 450 CV e incrementa el par en 50 Nm, lo que eleva la velocidad punta hasta los 280 km/h. 

Le ha calzado unas llantas de 21 pulgadas, y esta preparación pasa de 0 a 100 km/h en solo 4,2 segundos y en solo 15,9 ya va a 200. El modelo de serie, con llantas de 20 pulgadas, lo hace en 4,8 y 18,2 segundos, respectivamente. 

Pero lo que más impresiona no son las cifras: sino la furia con la que sube de vueltas, y tremendo empuje que se siente en toda la zona del cuentarrevoluciones. Y lo hace todo de una forma más armónica que el brutal Mercedes E 63. El sonido, con las mariposas de escape (cuestan 5.500 euros) convierte a este V6 en un concierto absolutamente cautivador. 

Brabus ha programado la suspensión neumática de serie en un nivel más bajo, y logra que esto no penalice el confort general del coche. Solo las ruedas de 21 pulgadas se notan algo más rígidas de la cuenta. Sin duda le sientan a las mil maravillas a este Clase E, pero en nuestra opinión las de 19 logran un mucho mejor equilibrio entre confort y dinamismo. 

Todo un devoracurvas

Brabus E 450

Por carreteras de montaña esta berlina se guía como sobre raíles, gracias a una dirección muy rápida y comunicativa del E 450 de serie. Tanto, que apenas notas que tienes entre manos dos toneladas de coche. El chasis absorbe las irregularidades con increíble eficacia, y al mismo tiempo mantiene a la carrocería en su sitio en las curvas, donde los zarandeos son mínimos. 

Incluso en los giros cerrados no hay apenas rastro de subviraje, y la respuesta es ágil en todo momento, con una comportamiento muy neutral, que permite incluso jugar un poco con el deslizamiento de la zaga de una forma muy controlada. Y la sensación de seguridad es elevadísima en todo momento, por mucho que lo aprietes. Definitivamente, Brabus ha conseguido mejorar un coche que ya de por sí era soberbio.


 

Conclusión

Lo mejor

Prestaciones, comportamiento en curvas, sonido del motor.

Lo peor

Las enormes llantas de 21 pulgadas tienen un rodar algo seco.

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