Prueba

Comparativa Hyundai i10 vs Nissan Micra

David López

No falta ni un ápice de tensión en esta comparativa Hyundai i10 contra Nissan Micra. Dos modelos venidos de Oriente para rivalizar con los urbanos europeos más populares, como el Seat Ibiza o el Volkswagen Polo.

Fue un auténtico referente. Un tipo dulce y con mucho encanto. Un señor rival para los Volkswagen Polo y Seat Ibiza. Así pasó hace unos años, cuando la segunda generación del Nissan Micra empezó a rodar por nuestras carreteras. Pero aquella historia terminó. Ahora, en su cuarta generación, quiere ser un coche de mundo. Uno que guste tanto en Tailandia como en México. Con una estética formal y discreta. O dicho de otra forma: inexpresivo. Muy diferente es la última evolución del Hyundai i10. Empezó en 1998 con el nombre Atos, un vehículo de estética poco agraciada que tuvo su continuación en el Atos Prime, con forma de bota. Pero esa época oscura también se quedó en el baúl de los recuerdos. Y tras el punto final, llega este nuevo Hyundai i10. Con una mirada amistosa, ya habitual en los modelos modernos de la marca coreana. Y un diseño dinámico, alegre y un poco juguetón.

Así son los interiores

Esta filosofía también se mantiene en el interior: puesto de conducción de colores alegres, plásticos de calidad y acabados sólidos. No parece un coche pequeño, más bien un objeto de capricho. Además, el Hyundai i10 ofrece delante más espacio que el Micra y unos asientos más cómodos. Son grandes, bien moldeados y con un mullido firme. Nissan parece haber puesto menos mimo en el habitáculo. Los plásticos presentan un aspecto más pobre, un diseño impersonal y los acabados algo descuidados lo ponen en evidencia al compararlo con el coreano. Los asientos son demasiado pequeños para el gusto europeo, apenas tienen forma y un mullido blando. A su favor, hay que decir que detrás el Nissan Micra ofrece un poco más de espacio que el i10, en especial para las piernas, aunque los asientos siguen siendo blandos y poco cómodos. Nadie espera demasiado desahogo en ninguno de estos dos coches, estamos hablando del segmento de los pequeños, así que los adultos irán siempre con estrecheces en las plazas traseras.

Motores: equipan mecánicas de tres cilindros

En el Nissan, el protagonista de mover la tonelada que pesa el japonés es un 1,2 litros de 80 CV que cumple muy bien su función de motor pequeño. Gira con el leve (y típico) gruñido de los tres cilindros, reacciona de manera muy viva al acelerador y en aceleración gana la partida al Hyundai. También el motor de un litro del Hyundai con 67 CV gruñe, especialmente si lo haces subir de revoluciones. En cambio, si circulas de manera relajada sin revolucionar en exceso el motor es relativamente silencioso. Gira con alegría, aunque su respuesta es algo menos contundente que la del Nissan. Es normal, ya que su cilindrada, su potencia y su par son menores. El tarado del Hyundai está claramente enfocado al confort. Filtra los baches con sorprendente eficacia y armonía y solo cuando pasa sobre superficies muy dañadas te acuerdas que estás a bordo de un pequeño utilitario coreano. La servodirección se muestra poco comunicativa, aunque esto es algo más que habitual en este tipo de vehículos urbanos, igual que su suave caja de cambios. De esta manera, el i10 se revela como un perfecto devorador de kilómetros, algo sorprendente en un coche de este tamaño. El Nissan es la otra cara de la moneda. Rueda más vivo y ágil, pero cuando percibimos la dureza de su dirección (se siente como una de hace 20 años), el tosco tacto del cambio y su nerviosa suspensión, echamos de menos algo que el coreano sí nos ofrece: refinamiento. Te brinda más sensaciones al volante, pero no creo que en un coche de este tamaño algo así sea algo determinante. Por eso, tengo que valorar otros factores que importan más, como el económico.

Hasta ahora, el modesto urbanita coreano nos ha cautivado en esta prueba con su cómodo comportamiento, su interior bien acabado y una imagen más moderna y personal. Pero en este segmento, donde el precio es un factor determinante a la hora de decidir, sorprende que el Nissan Micra con el acabado Acenta cueste 2.300 euros más que el Hyundai i10 comparable, con nivel Tecno. Ambos ofrecen de serie aire acondicionado, ESP o conexión USB, por lo que el extra de elementos que pueda llevar el Micra no justifica tanta diferencia de precio. Además no hay que olvidar que el Hyundai disfruta de cinco años de garantía. Lo dicho: el Nissan fue un referente en su momento, pero en poco tiempo los coreanos les han comido mucho terreno. ¡Quién lo hubiese dicho hace unos años!

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Director Online

Coches grandes, pequeños, urbanos, deportivos... todos son interesantes y tienen mucho que probar y contar

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