He probado el BYD Seal 6 DM-i: "un PHEV berlina y familiar con calidad a precio razonable"

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He conducido el BYD Seal 6 DM-i, el nuevo híbrido enchufable de la marca china, que llega con dos carrocerías, más de 1.000 km de autonomía y un precio competitivo.

Entre todas las marcas chinas que han llegado recientemente a España, BYD es una de las más fuertes, gracias a una cartera de productos variada y bien planteada. Ahora se suma a la oferta del fabricante asiático el BYD Seal 6 DM-i, un PHEV en formato berlina y familiar con calidad a precio razonable.

Desde su aterrizaje en Europa, BYD ha experimentado un crecimiento importante, y aunque ahora se ha encontrado un bache en cuanto a sus beneficios, no cabe duda de que es un fabricante bien asentado que ha logrado captar la atención de muchos. Todavía hay margen de crecimiento, eso sí, y el BYD Seal 6 DM-i puede ser la clave para ir más allá.

No cabe duda de que los coches electrificados están ganando presencia en el mercado. En el caso de España, los eléctricos e híbridos enchufables han supuesto el 24,4% de las ventas de coches nuevos en el mes de agosto. Por supuesto, los coches eléctricos cada vez son una opción más razonable, pero los PHEV son los que pueden atraer a la mayor parte de conductores.

El fabricante chino lo sabe. Por ello, más allá de su oferta de modelos BEV, busca ganarse un hueco entre los híbridos con sus coches con tecnología DM-i (Dual Mode Intelligent). El primero en España fue el Seal U y ahora es el turno de un coche que se coloca en un terreno que se niega a desaparecer: el de las berlinas y coches familiares de toda la vida.

El Seal 6 DM-i se ofrece con ambas carrocerías, aunque en todos los casos hablamos de un coche de 4,84 metros de largo y 1,87 metros de ancho. Solo hay una diferencia en la altura, de 1,49 en la berlina y 1,50 en el familiar, mientras que la apariencia sigue las mismas claves en las dos variantes.

Como en otros modelos de la marca, reinan las formas redondeadas en el exterior en un lenguaje de diseño Ocean de inspiración marina. Las líneas son suaves y poco recargadas en lo general, pero no demasiado minimalistas. Además, destacan detalles como los afilados faros LED, las llantas de hasta 18” y un cierto aire que recuerda al Seal convencional en la estética.

Aun así, lo más relevante del diseño del Seal 6 DM-i es la variedad de carrocerías. En la berlina encontramos una trasera con unos finos pilotos unidos y un portón del maletero de buenas dimensiones, mientras que en el familiar aporta la diferencia la caída del techo y un portón mayor que permite un mejor acceso a la zona de carga.

Mientras que el maletero del modelo berlina ofrece entre 491 y 1.370 litros de capacidad, el Touring oscila entre 500 y 1.535 litros. Esto hace del último una opción interesante como coche familiar, ya que la amplitud es bastante razonable para lo que se espera de un coche de estas características.

En las plazas traseras, el familiar híbrido chino ofrece suficiente espacio para las piernas y la cabeza, si bien tampoco sobra demasiado espacio. Especialmente se ve algo más justa la zona de la cabeza y la postura obliga a llevar las rodillas bastante elevadas, pero la habitabilidad es suficientemente cómoda para los adultos.

Sea como fuere, en las plazas delanteras es donde el interior del BYD Seal 6 DM-i destaca más. Los asientos son muy cómodos y recogen bien el cuerpo, así como la primera impresión de los materiales y acabados es positiva. Más allá de esto, la disposición de los elementos es similar a la de otros modelos de la marca.

Hay dos pantallas a bordo. Una de 8,8 pulgadas hace de cuadro de instrumentos y otra de 12,8 pulgadas se encarga del info entretenimiento y muchas otras funciones. Ambas se ven bien y funcionan con fluidez, aunque echo en falta unos mandos físicos para la climatización, aunque sí hay botones en el volante y en la consola central para algunas tareas.

Mecánica PHEV con más de 1.000 km de autonomía

El motor del BYD Seal 6 DM-i es un gasolina de 1,5 litros con 98 CV que se acompaña de un propulsor eléctrico para rendir 184 o 212 CV, según versiones. La menos potente monta una batería de 10,08 kWh y la superior monta una de 19 kWh, mientras que la autonomía eléctrica del primero queda en 55 km en el primer caso y en 105 km en el segundo.

En el caso del familiar, las autonomías eléctricas firman 5 kilómetros menos y en las dos carrocerías y versiones se superan los 1.000 km de autonomía total. Esto, con un consumo homologado de combustible entre los 4 y 5 litros y con una batería que permite cargas rápidas en CC a hasta 26 kW en el caso de la más grande.

En cuanto a prestaciones, la aceleración de 0 a 100 km/h se cumple en 8,9 segundos en el modelo de 184 CV y en 8,5 segundos en el más potente. La velocidad máxima, por su parte, está limitada a 180 km/h.

¿Cómo se conduce?

Esta prueba del BYD Seal 6 DM-i es más bien un primer contacto breve, pero sirve para hacerme una idea de cómo se comporta el nuevo PHEV de la firma china. En mi caso, he conducido la versión Touring más potente en una ruta que ha combinado carretera y zonas urbanas, donde las sensaciones generales son bastante positivas.

Como es frecuente en los modelos de la marca asiática, el tacto general es suave, tanto en la respuesta, como en el tarado de la suspensión y el comportamiento de la dirección. No se siente excesivamente filtrado, pero está claramente enfocado al confort de todos los ocupantes y no tanto a transmitir grandes sensaciones al volante.

Más allá de esto, me llama la atención que te da la sensación de estar conduciendo un coche 100% eléctrico en lugar de un PHEV hasta que entra en juego el motor de combustión. La parte eléctrica está muy presente y el tacto de conducción es similar al de un BEV, también en detalles como el tacto de los frenos, con un pedal esponjoso y que transmite menos efectividad al principio del recorrido.

En conducción convencional, el Seal 6 DM-i es cómodo y silencioso, así como se mueve con la inmediatez propia de un coche con asistencia eléctrica. Ahora bien, no cuenta con una rapidez asombrosa cuando hundes el pedal derecho, ya que el motor de combustión tiene un cierto retardo en la entrada y hasta entonces la entrega de potencia es menos acusada.

Para variar esto tienes modos de conducción variados, donde destaca incluso un modo Nieve. Los puedes manejar mediante una pequeña ruleta en la consola central y el modo Sport es el que más te permite aprovechar la potencia del sistema híbrido, pero es evidente que este no es un modelo enfocado a la conducción deportiva.

Por supuesto, tengo pendiente conducirlo a fondo en un futuro, pero el BYD Seal 6 DM-i deja claro su enfoque de coche familiar con calidad a precio razonable. Rinde adecuadamente para el uso convencional, es cómodo, silencioso y está bien terminado sin ser excesivamente caro. Sin duda, tiene ingredientes para triunfar.

¿Cuánto cuesta?

El precio del Seal 6 DM-i arranca en 37.000 euros para la berlina y en 38.500 euros para el Touring. Sin embargo, se trata del precio al contado sin descuentos. Con financiación de la marca, ayudas y achatarramiento sí se queda en unas cifras muy interesantes: desde 27.990 euros la berlina y 29.490 euros el familiar.

Valoración

Nota 8

El BYD Seal 6 DM-i ofrece un equipamiento completo, comodidad, amplitud y una mecánica híbrida enchufable bien planteada. Con esto y con un precio razonable con ayudas incluidas, puede ser un coche a tener en cuenta en este 2025.

Lo mejor

La autonomía eléctrica, la suavidad de la conducción y el equipamiento incluido.

Lo peor

La entrega de potencia solo con la mecánica eléctrica, la falta de mandos físicos y la posición de las piernas en plazas traseras.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor