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Prueba del BMW X3 2017, el rival más duro para el Audi Q5

Prueba del BMW X3 2017

David López

04/12/2017 - 14:16

Por fuera parece que no cambia, ¿por dentro?

Aquí tienes la prueba del BMW X3, un modelo nacido hace 14 años. A principios de siglo (2003), los directivos de BMW pusieron en el mercado el X3: el hermano menor del X5, que tenía como objetivo conquistar el segmento de los SUV medios. ¡Y lo logró! Entre otras cosas, porque llegó a su segmento sin rivales de filosofía premium. 
Tanto Audi como Mercedes tardaron cinco años en lanzar sus Q5 y GLK, así que el SUV de Múnich dominó el sector a sus anchas. La segunda generación llegó en 2010 y ya no lo tuvo tan sencillo. La competencia no se lo puso nada fácil y en 2017, con productos tan solventes como el nuevo Audi Q5 o el Mercedes GLC, a los ingenieros de BMW no les quedada otra que ponerse las pilas. 
¡No! No te voy a hablar de que el X3 sea un híbrido enchufable (lo será durante 2018), pero sí la gran evolución que ha experimentado este coche. El nuevo X3 (G01) es más largo, ancho y bajo que el coche precedente. Por ello, su puesta en escena es mucho más agresiva y musculosa. Lo reconozco, suena a típico, pero su estética resulta mucho más impactante y entra por los ojos desde el primer minuto. Aquí, es justo darle un aplauso a Calvin Luk: el diseñador de origen australiano que con tan solo 30 años ha creado este coche.

A prueba el nuevo X3

¡Enhorabuena, chaval! Hacía tiempo que la gente no se me quedaba mirando por la calle cuando conduzco un SUV. Bueno, no tanto si tengo en cuenta que hace unas semanas probé el precioso Range Rover Velar... Pero el nuevo X3 no solo puede ser bonito, también tiene que ser un coche amplio para ser utilizado por toda la familia. La batalla ha crecido hasta los 2.864 mm (54 milímetros más que el anterior X3 y 44 más que el primer BMW X5) y el espacio en las plazas traseras resulta notable: hasta 87 centímetros de hueco para las piernas. Además, la altura al techo es de 96 cm, por lo que los pasajeros más altos no tendrán problemas. 
Donde no se aprecian cambios es en el maletero: una capacidad normal de 550 litros que se puede ampliar hasta los 1.600 si abates los respaldos de los asientos traseros. Por cierto, al plegar la segunda fila de asientos, queda un suelo prácticamente plano que te vendrá muy bien si tienes que transportar grandes objetos (evitarás que se tambaleen en marcha). Detalle importante, la boca de carga queda a unos adecuados 68 cm del suelo. Por compararlo con un SUV que me probado recientemente, la altura del maletero del Range Rover Velar es de 78 cm. Así que no tendrás problemas para cargar lo que te propongas.

Ahora vamos a ver como está por dentro el nuevo X3

Aparte de más habitable, el nuevo X3 está mejor acabado. Siempre he sido algo receloso de los productos que vienen de la planta de BMW en Spartanburg (Estados Unidos) y, lo cierto, es que prefiero los coches construidos en Europa. Pero hay que reconocer que los trabajadores americanos fabrican coches con la misma calidad de realización que sus compañeros alemanes. Al tacto, todos los materiales resultan muy agradables, las juntas de unión del salpicadero son perfectas y no aprecio crujidos ni en un elemento tan problemático como el techo de cristal panorámico (1.775 euros) que siempre suele dar la lata con los típicos crack sobre carreteras bacheadas. 
Otro de los grandes avances del nuevo X3 ha sido en tecnología. ¿Qué ha sucedido? Básicamente, los ingenieros han transportado toda la tecnología del BMW Serie 5 (G30) y se la han implantado en este SUV. Por ello, dispone de dispositivos técnicos tan innovadores como Driving Assistant Plus (2.722 euros) que, entre otras cosas, permite realizar una conducción semiautónoma. ¡No te esperes que funcione como la de un Tesla! En el caso del X3 se trata de un dispositivo que es capaz de leer las líneas blancas de separación del carril para mantener su posición actuando sobre la dirección en las curvas. Este elemento funciona correctamente, pero no puedes solar las manos del volante. Además, gracias al control de crucero adaptativo (ajusta automáticamente la distancia del coche precedente), el X3 puede ofrecerte una conducción muy relajada en autovía ya que se encarga de la mayoría de las acciones. Eso sí, el conductor debe estar alerta, estar al control de los mandos ya que, lógicamente, es el que tiene la responsabilidad sobre el vehículo.

A prueba el nuevo X3


Pero todos estos sistemas de asistencia a la conducción no pueden acabar con algo que está dentro del ADN de BMW: el placer de conducir. He hecho más de 3.000 kilómetros con el X3 y he disfrutado cada uno de ellos. Este SUV es un excelente candidato para aquellos que suelen viajar por autopista, la suspensión en modo Comfort te ofrece una calidad de rodadura excelente. Absorbe los baches con total limpieza, pasa por las juntas de dilatación de los puentes de puntillas y, por otro lado, el motor diésel están tan bien aislado que en vez de producir ruido parece que silba. En un uso normal de conducción, he obtenido un consumo medio de 6,7 l/100 km. Es una cifra bastante razonable para un coche de 4,8 metros de longitud y 1.825 kilogramos de peso. 
Por supuesto, queda muy lejos de los oficiales 5,0 l/100 km. Solo te acercarás (no conseguirás) este consumo si activas el modo de conducción Eco Pro, pero el tacto del motor es tan pobre que tendrás la sensación de que conduces un barco que va a la deriva. Si de verdad quieres sentir al BMW X3, tienes que seleccionar la configuración Sport: el tacto de la dirección, funcionamiento del motor y dureza de la suspensión toman un carácter mucho más deportivo. Así que, a este SUV le empiezan a gustar las curvas, demuestra su precisión en las curvas de doble radio con los pocos movimientos que sufre su carrocería. "¿De verdad estoy conduciendo un SUV?" Hace que me pregunte después de varios kilómetros de conducción decidida.

El motor diésel es una de sus grandes bazas

Además, el motor diésel de cuatro cilindros de 190 CV ha demostrado que se encontraba en un buen estado de forma: ha mejorado en una décima el dato oficial de aceleración de 0 a 100 km/h (8,0 frente a 7,9 segundos). De nuevo, el cambio automático de ocho velocidades de ZF (de serie) funciona a la perfección y, siendo lógico, no necesitas más potencia para mover con soltura al BMW X3. Si quieres más energía con un bloque diésel tienes el xDrive30d con 265 CV pero, sinceramente, pienso que es un gasto de dinero (8.500 euros extras) innecesario. ¡Quédate con el cuatro cilindros diésel! Desconozco si BMW lanzará en unos meses el xDrive18d con 150 CV y si tendrá fuerza suficiente bajo la carrocería de este SUV...

A prueba el nuevo X3


Toda la positiva evolución que ha sufrido el X3 trae consigo un incremento en su precio venta. Te explico, el anterior BMW X3 xDrive20d con cambio manual costaba 45.950 euros, si añades la transmisión automática (2.830 euros); el coche tenía un precio final de 48.780 euros. El X3 nuevo tiene un precio de 51.000 euros (2.220 euros más) y, a partir de ahí, comienza una extensa lista de opciones de debes mirar con lupa para no disparar el precio final del BMW de tus sueños. 
Pero este aumento también lo han sufrido coches como el Audi Q5 2.0 TDI quattro S tronic: de 48.000 a 49.500 euros. Como puedes ver, los coches cada vez son mejores, más tecnológicos pero también más costosos. ¿El segmento de los SUV medios le está comiendo terreno a los todocaminos grandes como el X5 o el Q7? Viendo la evolución, parece que así es la tendencia. Lo que no hya, por ahora, es previsión de versión híbrida o eléctrica.

 

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David López

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