Probamos a fondo el Audi RS e-tron GT performance: belleza electrizante de 925 CV

Con su potencia bruta máxima, el Audi RS e-tron GT performance sabe impresionar como un superdeportivo de combustión ¡AUTO BILD lo pone a prueba!
El Audi RS e-tron GT performance no es en realidad otra cosa que un Porsche Taycan Turbo S con cuatro aros. Y los buenos genes de Neckarsulm y Zuffenhausen le otorgan al deportivo eléctrico de Audi tanto sex appeal que, con un RS e-tron GT, uno recibe comentarios incluso en plena calle.
Las reacciones a nuestro coche de prueba fueron desde “bonito color” hasta “por fin un Audi que se ve realmente bien”. Claro que eso también se debe a los elementos de diseño llamativos como el techo de carbono oscurecido (opcional) o los insertos en el parachoques, en los umbrales de las puertas, en partes del difusor y en los retrovisores exteriores realizados en Carbon Camouflage. Un modelo muy especial, que hemos puesto a prueba.
Propulsión
Dos motores síncronos, uno en el eje delantero y otro en el trasero, proporcionan 925 CV y 1027 Nm de par máximo. Distribuidos a las cuatro ruedas motrices, aceleran al deportivo eléctrico de 2,4 toneladas de 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos con Launch Control.
Tan instantáneo es el arranque desde parado –el cambio de marcha del sistema de transmisión de dos velocidades a unos 80 km/h pasa totalmente desapercibido– como convincentes son también sus cifras de aceleración en adelantamientos. Quien lo desee, puede pulsar el botón rojo Boost en el volante para darle aún más mordiente al empuje.
Según el ciclo WLTP, Audi promete 19,7 kWh/100 km y una autonomía de 592 kilómetros. En nuestro recorrido mixto de prueba medimos un consumo de 27,6 kWh, lo que al final permite una autonomía de 389 kilómetros. Quien aproveche el potencial deportivo no bajará de los 35,4 kWh.
El GT carga con hasta 320 kW. Si se preacondiciona la batería y se utiliza el punto de carga adecuado, apenas se necesitan más de 18 minutos para pasar del 10 al 80 por ciento. Sin embargo, si se llega a un cargador de 150 kW con un 69 por ciento de carga y 8,5 grados Celsius de temperatura exterior, se estiman asombrosas tres horas y 13 minutos.
Comportamiento
Por tanto, es mejor descargar bien la batería, lo cual no es ningún problema dado el placer de conducir. En carreteras rurales con muchas curvas se puede explorar el potencial de este deportivo eléctrico tan estable. Con una excelente tracción, la dirección a las ruedas traseras ayuda en puntos clave, haciendo que este coche de casi cinco metros de largo sea extremadamente ágil.
Gracias a su suspensión activa selectiva por rueda (opcional), el RS e-tron GT performance apenas presenta movimientos de balanceo en las curvas. Se siente como si se girara el coche sobre una plataforma giratoria en las curvas cerradas. Como la amortiguación cuenta con tecnología de doble cámara y doble válvula, no se sacrifica el confort por la dinámica de conducción: la suspensión activa permite un amplio margen entre comodidad y agilidad.
Mediante los conocidos perfiles de conducción Efficiency, Comfort y Dynamic, también se puede influir en el carácter general del GT. Además, se ofrecen dos modos RS configurables individualmente, que permiten ajustar el tren motriz, el chasis, la altura del vehículo y el sonido a gusto del conductor mediante el botón rojo derecho en el volante.

También cambian los mapas de la regulación del deslizamiento, el torque vectoring, la configuración de muelles y amortiguadores. Incluso la aerodinámica y la estrategia de refrigeración se ajustan.
Interior
Naturalmente, el RS e-tron GT performance es ante todo un deportivo. Eso lo demuestra la entrada algo complicada al habitáculo. Los asientos deportivos no son fáciles de abordar, pero son una clase aparte: notablemente cómodos y tremendamente aptos para curvas. En cuanto al espacio, tanto en la parte delantera como en la trasera, digamos que es correcto.
El maletero ofrece únicamente 350 litros de capacidad, pero con el respaldo trasero abatido y una superficie de carga plana puede ser muy aprovechable. En el maletero delantero de 77 litros hay espacio adicional, por ejemplo para el cable de carga.

Los insertos en Camouflage del interior son cuestión de gustos, pero en un entorno deportivo resultan algo agresivos. A diferencia del Audi Q6 e-tron, el GT aún cuenta con el antiguo sistema multimedia. Es fiable, incluye un navegador propio con mapa satelital, que también puede mostrarse a pantalla completa en el cuadro de instrumentos. La navegación por voz sigue siendo torpe, y no ayuda mucho que esté conectada a ChatGPT en la nube.
Queda por mencionar el precio. Está claro: el GT performance proporciona una diversión descomunal, pero con un precio mínimo por encima de los 160.000 euros es también extremadamente caro. Y aún se puede ir más allá: con todos los extras relevantes, nuestro coche de prueba superaba con mucha holgura los 180.000 euros.
Conclusión
El Audi RS e-tron GT performance es un coche muy potente con excelentes características de conducción, capaz de ser tanto dinámico como un cómodo crucero. Además destaca por su gran calidad de acabados y buenos materiales, pero al final sigue siendo un entretenimiento terriblemente caro.
Valoración
Nota 8
Lo mejor
Potencia y prestaciones de infarto, comportamiento perfecto, acabados inmaculados, diseño arrebatador.
Lo peor
Sistema multimedia anticuado, autonomía justa, precio estratosférico.