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Prueba

Prueba: Audi S7 Sportback TDI 2019. Deportivo y ahorrador, es posible

Prueba del Audi S7 Sportback TDI 2019
Nota

9

Incluso después del final anunciado para el Audi R8 y el Audi TT, la marca sigue apostando por la deportividad. En esta prueba del Audi S7 Sportback TDI 2019, que funciona con un compresor eléctrico, lo confirmamos.

Una vez en marcha, el compresor eléctrico engancha el turbocompresor, arrastrando aire comprimido a las cámaras de combustión del motor diésel V6 de tres litros (347 CV) y alcanzando hasta 70.000 revoluciones, lo que mejora significativamente la respuesta.

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Con una red principal a bordo de 48 voltios, un generador de arranque específico y una batería de iones de litio de 10 Ah, en esta prueba del Audi S7 Sportback TDI comprobamos que también es un híbrido suave, que puede navegar entre 55 y 160 km/h durante hasta 40 segundos.

Y si quieres, ahorras

Así, este deportista diésel puede bajar su consumo medio a unos sorprendentes 6,5 l/100 km. El Audi también mejora su respuesta en bajas, y aunque no puede ocultar el ligero respiro que se toma el turbo, empuja desde muy abajo y muy pronto, y sale disparado a partir de las 2.500 vueltas con todo el empuje de sus 700 de Nm par. Gracias a la tracción total, no desliza en las arrancadas y pasa en 5,1 segundos de 0 a 100, con la punta limitada a 250 km/h.

VÍDEO: El Audi A7 Sportback a fondo

En esta prueba del Audi S7 Sportback TDI también hemos vivido las virtudes de su dirección del eje trasero, por lo que este buque de 4,98 metros de largo también se desenvuelve bien en carreteras de montaña, y enlaza las curvas con una agilidad inesperada en un conjunto de dos toneladas. El balanceo lateral es increíblemente pequeño.

El truco

Prueba del Audi S7 Sportback TDI 2019

En las curvas, Audi utiliza las posibilidades del chasis de acero deportivo con amortiguadores adaptables para mantener el cuerpo estable. Si los sensores reportan curvas rápidas, los amortiguadores exteriores se vuelven más firmes, con la velocidad del rayo. Llama la atención el amplio abanico de los modos de conducción. El ajuste "Confort" convierte al atleta en un viajero cómodo para trayectos de mucho kilometraje.  

En el interior, es agradablemente silencioso incluso a velocidades muy elevadas. El conocido cockpit con las dos pantallas grandes en la consola central no depara grandes sorpresas. Preferiríamos una configuración algo más clásica, porque distraería menos y evitaría desviar la vista de la carretera.

Conclusión

Lo mejor

Prestaciones, deportivididad, confort, consumo, acabados

Lo peor

Las pantallas de la consola central van demasiado bajas

Y además