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He probado el Audi Q7 50 TDI 286cv quattro tiptronic, un señor coche de los que ya no quedan

Audi Q7
Foto del redactor David LópezFoto del redactor David López

286 CV, motor TDI y espacio para todo

Nadie puede discutir sobre hacia dónde camina el destino del mundo del automóvil, al menos a nivel de tecnologías de propulsión. Y no lo hace precisamente hacia el corazón diésel de este modelo, el Audi Q7 TDI de 286 caballos que se convierte en el protagonista de esta prueba.

Un coche que antes era el rey de la carretera con esa mecánica y que ahora convive con muchas otras tecnologías como he podido comprobar en los más de 1.000 kilómetros por las carreteras de España para elaborar esta prueba. Y sin cansancio, como te contaré más adelante.

Audi Q7 cuadro

Porque el Audi Q7 puede "asustar" la verlo por fuera con sus medidas, ya que supera los cinco metros de largo y los dos de ancho. Como es normal, eso supone disponer de un habitáculo mayúsculo, con dos enormes butacones delante, tres asientos individuales en la segunda fila donde tres adultos viajes sin apreturas y un maletero que se puede usar de dos maneras.

Bien como zona de carga con hasta 867 litros o bien como dos asientos extra para viajes de siete personas. En este caso, la zona de carga se reduce y te recomiendo el viaje para cortas distancias si hablamos de siete pasajeros que superen el 1,70 metros de altura.

 

Unas medidas que hacen pequeñas algunas carreteras (y que decir de algunas plazas de parking, pero ese es un debate que dejamos para otro día). Sin embargo, la buena noticia es que los ingenieros de Audi han conseguido una dinámica que logra transmitir otra sensación.

Porque al volante, no siento esas dimensiones, no se nota torpeza. La posición de conducción y un centro de gravedad más bajo de lo esperado, ademas de las múltiples regulaciones de asiento y volante, consiguen que en marcha lo sientas ágil desde el minuto uno.

Un motor TDI de los de toda la vida

También contribuye a esa sensación el desempeño de su motor, un propulsor de los de "toda la vida", con las letras TDI pegadas en el portón trasero. Es cierto que también luce la Etiqueta ECO de la DGT en el parabrisas delantero gracias a su microhibridación, pero los latidos de su corazón son diésel.

Porque esa pequeña batería de 48V que sirve para lucir la pegatina solo apoya al bloque TDI de 286 caballos en algunas fases de la marcha; durante la mayor parte del tiempo el trabajo de mover los algo más de 2.000 kilos que declara el Q7 sobre la báscula corre a cargo de un bloque de seis cilindros en línea con tres litros de cilindrada.

Audi Q7 trasera

Con un par máximo de 600 Nm y la patada habitual de un TDI desde 1.700 rpm, este Q7 evoca las sensaciones típicas de conducir un coche hace años y no los híbridos de hoy en día. La respuesta, incluso con todas las plazas ocupadas, es contundente y siempre sientes que hay fuerza para adelantar bajo el pedal derecho.

A nivel de comportamiento es un SUV de cara vocación rutera, donde el confort de marcha es lo primordial. Tanto por los niveles de insonorización y aislamiento como por unos tarados de suspensión bondadosos. Cuenta con un modo sport que endurece algo los reglajes, pero sus dimensiones son las que son y en carreteras ratoneras se sienten las inercias y, sobre todo, la estrechez de la calzada.

Eso si, no es ni mucho menos un "barco" y las inercias resultan menores que en otros rivales de la competencia como pueden ser un BMW X5 o un Mercedes GLE. También sale beneficiado frente a ellos en términos de precio, pues este Q7 TDI de 286 CV parte desde 78.920 euros

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Etiquetas: SUV

Valoración

Nota8

Ante vosotros un SUV de lujo muy confortable y que no se va precio frente a sus rivales. El motor TDI sigue siendo la mejor opción para viajes largos

Lo mejor

Confort de marcha y calidad de acabados

Lo peor

Peso elevado