He probado el nuevo Audi Q5, un SUV de lujo desde híbrido hasta diésel y repleto de tecnología

La tercera generación del Audi Q5 llega con cambios de diseño, grandes avances en el apartado tecnológico y motores más potentes y eficientes. Está ya a la venta desde 61.600 euros.

El Audi Q5 es un SUV premium del segmento D, que va ya por su tercera generación. La primera surgió en 2008, hubo un restyling en 2012 y se lanzó la segunda edición en 2016, que se actualizó en 2020. Ahora he realizado la primera prueba de un modelo que llega con cambios en el apartado estético y una necesaria revolución en lo tecnológico, porque ya se había quedado atrás respecto a sus rivales.

Lo primero que hay que contar es que se basa en una nueva plataforma, la denominada PPC (Plataforma Premium de Combustión). De hecho, es el primer modelo SUV de Audi que la utiliza y está pensada para motores parcialmente electrificados.

Al igual que hasta ahora, está disponible tanto con carrocería SUV como Sportback, que es la variante de aspecto coupé. Y hay tres acabados: advanced, S line y Black line. Y en función de estos varía ligeramente su aspecto.

Sus dimensiones varían respecto al modelo al que sustituye. Mide 4.717 mm de largo, 1.900 de ancho y 1.625 de alto. Mientras que la distancia entre ejes es de 2.823 mm, lo que promete un gran espacio interior. Con este tamaño, se enfrenta a modelos como el BMW X3, el Mercedes GLC y el Volvo XC60.

Vídeo: primera prueba del Audi Q5 2025

Así es por fuera el nuevo Audi Q5

Como es tónica habitual en Audi, presenta una evolución tranquila en lo que a diseño se refiere, pero los cambios estéticos creo que son evidentes. Especialmente en la parte frontal. Para mí hay dos elementos clave: 

En primer lugar, los faros, que presentan una imagen muy estilizada, mucho más moderna que en las generaciones anteriores y que, además, permiten elegir hasta ocho firmas lumínicas digitales personalizables.

Y en segundo lugar, la parrilla Singleframe y el resto de elementos del paragolpes, que le dan ahora un aspecto más robusto, porque van colocados en posición más elevada. Así, queda espacio aquí debajo para los sensores de los sistemas de seguridad y asistencia.

En el lateral, llantas de 19 a 21", raíles de techo opcionales y líneas muy fluidas que llegan hasta la zaga, que se ha simplificado al máximo y destaca por la por franja luminosa tridimensional, el difusor está integrado en el paragolpes y las salidas de escape que son 100% reales y varían su diseño en función del motor elegido.

Y aquí te lanzo el dato friki para que presumas con tu cuñado: los motores diésel tienen una salida doble cuadrada en el lado izquierdo, los gasolina salidas rectangulares a derecha e izquierda y el S Q5 incorpora las emblemáticas salidas de escape dobles redondas.

Interior del Audi Q5

Una vez dentro, lo que más destaca de este Audi Q5 2025 es su mejora tecnológica. Está equipado de serie con dos pantallas a las que Audi se refiere como MMI panoramic display y que están integradas bajo una misma estructura curvada. 

La primera (Audi Virtual Cockpit) tiene 11,9 pulgadas y la segunda (MMI touch) es de 14,5, ambas con tecnología OLED. Y hay una tercera para el copiloto que tiene 10,9 pulgadas y cuenta con una función de privacidad para que el conductor no la vea desde su posición.

Lo que más me gusta es que funciona con Android Automotive OS como sistema operativo, así que es realmente intuitivo de manejar y lo controlas a la primera como si nada.

Un detalle que me ha gustado mucho y que ya he visto en otros modelos de la marca, como el A6 es que los mandos de las luces se han integrado en la puerta junto a los elevalunas. Desde mi punto de vista no quedan tan escondidos como detrás del volante y te evitan distracciones en condiciones de mala visibilidad.

Y otros cosas prácticas: control vocal con ChatGPT, la carga inalámbrica para el móvil y cuatro puertos USB-C con hasta 100 vatios de potencia para poder cargar incluso un ordenador portátil.

En lo relativo al espacio en la segunda fila hay que decir que gracias a su amplia distancia entre ejes de 2,8 metros, ofrece hueco de sobra para las piernas (cuenta con 100 mm de regulación longitudinal, igual que en la generación previa). Y la distancia de la cabeza al techo también es grande. El hueco a lo ancho no lo es tanto, pero está en la media del segmento.

El maletero creo que es una de las cosas que debería mejorar. Con los asientos en su posición más avanzada ofrece una capacidad de 520 litros, pero si los retrasas pierde 70 litros. Las formas son bastante regulares y permiten aprovecharlo, pero lo cierto es que la competencia ofrece más litros: 570 el BMW X3 y 600 litros el Mercedes GLC.

Eso sí, me gusta que la cubierta de la zona de carga puede guardarse en un compartimento especialmente diseñado bajo el suelo.

Mi valoración personal sobre el habitáculo es buena. Destila calidad en cada detalle y los ajustes son realmente premium. Ha mejorado en tecnología, algo que necesitaba como el comer. Pero el hecho de que haya apostado por la pantalla doble es muy continuista con la tendencia actual.

Creo que Audi podría haber salido de la zona de confort e inventarse algo nuevo. Para así marcar el camino y no seguir la senda que ya llevan otros.

Q5 2025: gama mecánica

Momento ya de hablarte de su oferta mecánica. Por el momento está disponible con motores 2.0 gasolina y diésel, todos ellos con la recientemente estrenada tecnología MHEV plus de microhibridación. Pero en el futuro la gama se ampliará con versiones híbridas enchufables de 299 y 367 CV. Y por encima está el deportivo S Q5, cuyo motor V6 de 3,0 litros ofrece 367 CV y 550 Nm de par.

Tanto los TDI como los TFSI van montados longitudinalmente y ofrecen 204 CV de potencia. Cuentan con el apoyo de un sistema eléctrico de 48 V con batería de 1,7 kWh y motor de 24 CV potencia y 230 Nm de par, que apoya en fases de aceleración, ayuda a reducir el consumo y es capaz de mover el coche por sí mismo en maniobras de aparcamiento.

La versión que yo he probado es el TFSI con tracción a las cuatro ruedas, aunque también está disponible como 4x2. Tiene 340 Nm de par (400 Nm el TDI, que siempre es quattro) y va unido a un cambio S tronic de doble embrague con siete velocidades que es rápido si vas a fondo y suave en el día a día.

La sensación de empuje que transmite es importante, aunque quizás esperaba algo más de sus 204 CV. Una cosa que me gusta es que ofrece unas buenas prestaciones. De hecho, por encima de sus oponentes (a igualdad de motor). Acelera de 0 a 100 en 7,2 segundos y tiene un consumo diría que incluso bajo: 7,1 l/1200 km.

También he podido probar el 2.0 TDI, que con sus 400 Nm de par muestra algo más de genio desde bajas vueltas y creo que tiene una respuesta más redonda. Además, ofrece un consumo ridículo, de solo 5,9 litros.

No obstante, debo decir que ambas versiones han gastado unos dos litros más en esta primera toma de contacto realizada en los alrededores de Málaga y en condiciones de clima lluvioso.

Prueba dinámica del Audi Q5

Diría que es un coche de respuesta polivalente, aunque eso depende de la versión que elijas, porque de serie viene con muelles convencionales, pero de manera opcional puedes montar bien una suspensión deportiva (de serie en el S Q5) o suspensión neumática con amortiguadores adaptativos.

Esta última alternativa te permite elevar la carrocería 45 mm para acceder a zonas complicadas (hasta 35 km/h) y, variar la altura de la carrocería según el modo de conducción elegido. En dynamic baja 15 mm la suspensión, en posición comfort la suspensión se queda en posición intermedia (+0 mm), en el modo Balance sube 15 mm y, por último, en offroad sube 30 mm.

Audi asegura que hay más diferencia que antes entre la posición comfort y la deportiva. Yo síí que percibo que hay cambio entre un modo y otro, pero realmente no puedo asegurar al 100% que sea mayor que antes sin tener al lado el Q5 anterior.

Y un detalle importante que es básico saber: ahora viene de serie con dirección progresiva, un sistema que antes era opcional y cuya respuesta se aprecia claramente: más rápida y con menor giro de volante en curvas de radio largo y suave y con un mayor radio de giro en curvas lentas.

Precio del Q5 en España

En líneas generales, desde luego, me ha gustado. Por diseño, prestaciones y tecnología. A mejorar: maletero y precio, porque no es barato. Es un modelo premium, eso está claro. Pero sus rivales de BMW y Mercedes son algo más accesibles.

El precio de partida arranca en 61.600 euros para la versión Q5 TFSI de 204 CV; 65.250 euros con el motor 2.0 TDI y desde 94.690 euros para el SQ5 TFSI. El Sportback tiene un sobreprecio de 2.310 euros.

Valoración

Nota 8

El nuevo Q5 te conquista con su diseño discreto, pero poderoso, que va acompañado por un comportamiento muy afinado. Hay que aplaudir la mejora tecnológica y la sencillez de uso del sistema operativo Android, motivos por los que ahora sí que merece mucho la pena. Si tuviera un maletero algo más grande ya sería la bomba.

Lo mejor

Mejora tecnológica, calidad de ajustes, motores eficientes.

Lo peor

Maletero más pequeño que la competencia. Precio elevado.

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Enrique Trillo

Redactor jefe

Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.

Audi Q5 SUV TFSI S tronic quattro (204 CV)

MODELO

Q5

VERSIÓN

Audi Q5 SUV

NOTA8

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