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Práctico

Tres razones para tener un coche por renting y una para no hacerlo

Renting o compra directa

¿Cuáles son sus ventajas? ¿Y sus inconvenientes?

No te pierdas: Renting o leasing, ¿qué interesa más?

Tres razones para tener un coche por renting y una para no hacerlo. Como seguramente ya sepas, el renting es un tipo de alquiler a largo plazo (que suele oscilar entre los dos y los cinco años) que puede ser puede ser contratado tanto autónomos y empresarios, como particulares.

De hecho, muchas son las ofertas que cada vez se dirigen más al particular, y que le permiten conducir, por ejemplo, un VW Polo por 6 euros al día. Ahora bien, ¿cuándo interesa el renting? ¿Cuándo no? Si tienes tus dudas, atento: ahí van tres razones para conducir un coche por renting y una para no hacerlo. ¡Toma nota!

Tres razones para tener un coche por renting

1. Te desentiendes de todos los gastos derivados del coche

Como te decía al principio, el renting es un tipo de alquiler a largo plazo; es decir, en todo momento, el coche es propiedad a la empresa que lo alquila, y no del usuario. Este se limita a pagar una cuota mensual (la cual puede variar en función del tipo de vehículo, de los kilómetros deseados, de los servicios de que quiere disfrutar...) y, a cambio, solo y tiene que preocuparse de conducir (y de que no le pongan multas, claro).

Renting y leasing, ¿conoces las diferencias?

Es decir: la cuota del renting suele incluirlo todo: revisiones, averías, el cambio de neumáticos, seguro a todo riesgo... Todos los gastos derivados del coche (seguro, impuestos, mantenimiento...) corren a cuenta de la empresa arrendataria. ¿Que el coche se avería? Lo paga la empresa. ¿Que se acerca la fecha de abonar el impuesto de circulación? La empresa se hace cargo. A cambio de la cuota mensual, el usuario solo tiene que pagar multas, gasolina y peajes.

2. Estrenarás coche cada poco tiempo

Si no quieres ver cómo el fuerte gasto que supone la compra de un coche va envejeciendo, quizás la solución esté en el renting. Al ser un alquiler a largo plazo, pasado el tiempo del contrato podrás firmar otro, y disfrutar de otro coche completamente nuevo. 

De este modo, estarás seguro de conducir siempre coches con las últimas tecnologías y avances, completamente nuevos, y sin tener que preocuparte de que estos vayan a quedarse obsoletos pronto

3. No se necesita pagar una entrada 

Al contrario de lo que sucede con la compra de un coche nuevo, el renting no exige el pago de una entrada (eso sí, a veces piden una fianza). Aunque no dispongas de un dinero ahorrado del que desprenderte, con tan solo abonar la cuota mensual durante el tiempo que dure el contrato podrás conducir un coche nuevo.

... Y una razón por la que no tener coche por renting

Aunque es cierto que el renting es una fórmula muy cómoda de tener coche nuevo sin ninguna preocupación, lo cierto es que el coche nunca es tuyo. Es decir: pasado el tiempo del contrato, dejarás de poder conducirlo. Obviamente, no podrás venderlo, ni recuperar parte de lo que has gastado.

¿Te compensa? Tendrás que echar cuentas...

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