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Práctico

¿Por qué el pedal del embrague de mi coche se pone duro?

Tres cosas que nunca debes hacer con el embrague

De paso, te contamos qué sucede cuando el embrague patina o huele a quemado

Las variaciones en el tacto del pedal del embrague de tu coche suelen ser síntoma evidente de que algo va mal. Unas veces porque está demasiado blando y le cuesta volver a su estado original; otras, porque notas que debes hacer más presión de lo habitual; o lo que genera más alarma, cuando hace ruidos o desprende un olor a quemado. Todos son el previo a una visita al taller no demasiado barata.

Desde aquí no podemos evitar que este sistema se rompa, pero sí podemos explicarte por qué el pedal del embrague se pone duro (al menos, cuando el mecánico te dé la noticia, estarás preparado...).

Un pedal de embrague duro es síntoma de...

Si al pisar el pedal del embrague notas que tienes que hacer más presión de la habitual puede ser síntoma de alguno de estos problemas:

  • Avería en el selector. En muchas ocasiones basta con lubricar o limpiar bien esta pieza; en el peor de los casos, tendrán que poner uno nuevo.
  • Desgaste del disco del embrague. Un pedal demasiado duro puede ser síntoma de un excesivo desgaste del disco del embrague. En esta caso, la única solución posible es montar uno nuevo.

 

Otros síntomas de que algo falla en el embrague

Ya hemos visto qué problemas puede anticipar un pedal de embrague demasiado duro, pero hay otros síntomas que alertan que algo falla en el embrague. Los repasamos:

  • Ruidos. El cambio de marcha debe ser suave y, sobre todo, silencioso. Dependiendo del momento en que escuches el ruido, el diagnóstico será diferente:
    • al embragar: el mando de transmisión no está bien ajustado o no ha sido bien instalado
    • con el pedal pisado: si es un sonido fuerte puede venir derivado del desgaste de la rótula de la horquilla de embrague; si es un sonido agudo puede el rodamiento de empuje esté desgastado
    • el ruido aumenta al pisar el pedal: lo más seguro es que haya que reemplazar el collarín
    • en punto muerto: si el ruido desaparece al pisar el pedal, el problema puede estar en la
  • Olor a quemado. Tranquilo no hay nada que vaya a salir ardiendo. El olor a quemado que procede del embrague suele ser resultado de la fricción de los elementos del embrague. Si lo notas, lo mejor que puedes hacer es parar el motor hasta que baje la temperatura; lo contrario podría ocasionar una rotura en el plato de presión.
  • Problemas al cambiar las marchas. El diagnóstico más frecuente es una fuga en el sistema hidráulico o algún enlace mecánico mal ajustado.
  • El embrague patina. Decimos que el embrague patina cuando el coche sube de revoluciones pero la velocidad no aumenta. Además de un desgaste excesivo del sistema, el embrague puede patinar porque haya grasa en el disco.

Prueba casera para saber si ha llegado el momento de cambiar el embrague

Aunque no hayas notado ninguno de los síntomas anteriores, es posible que el paso de los kilómetros esté haciendo mella en el embrague y que no tarden mucho en aparecer los problemas.

Por Internet cuentan que hay un truco infalible para saber si ha llegado el momento de cambiar el embrague. En el portal Reparatucoche dicen que si con el coche parado y una marcha intermedia metida (digamos 3ª o 4ª) vas soltando poco a poco el embrague a la vez que pisas el acelerador y el coche no se cala es síntoma de que el embrague está a punto de fallar.

Toma nota de este truco también si estás a punto de comprar un coche de segunda mano. Puede que al vendedor no le haya dado ningún problema, pero si te toca cambiar el embrague al poco tiempo de comprarlo la broma te saldrá bastante cara.

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