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Práctico

¿Por qué los frenos ABS frenan mejor? Te damos las 4 claves

Frenos ABS

Los frenos ABS están ya totalmente extendidos en el mundo de la automoción pero, ¿somos conscientes de por qué son mejores? Vamos a explicarlo en este artículo, además de enseñarte cómo se usan de forma correcta.

Puede que los frenos ABS estén ya más que instaurados en la automoción hoy en día, lo que no quita que sigamos reconozcando a este sistema como uno de los grandes avances de la historia en términos de seguridad. Pero, ¿sabes por qué son mejores que unos frenos convencionales? Tanto si sí como si no, te recomendamos que sigas leyendo para que sepas lo que tienes entre manos. O entre los pies, mejor dicho...

No te pierdas: ¿Por qué se bloquean los frenos?

1. Las ruedas no se bloquean

Un sistema de ABS evita que las ruedas se bloqueen al frenar cuando pisamos el pedal de forma contundente. Se logra liberando por un muy corto de espacio de tiempo los frenos para evitar precisamente que el neumático arrastre. Esto logra además que las ruedas no sufran un desgaste excesivo ante una maniobra de emergencia, y es que tal y como vemos cada dos fines de semana en la Fórmula 1, un bloqueo en plena frenada puede cargarse el neumático en apenas unos segundos.

2. No perdemos la dirección

Cuando antiguamente pisábamos los frenos y las ruedas se bloqueaban, un efecto secundario de ello es que el coche perdía la dirección. Las maniobras evasivas eran imposibles de afrontar, por tanto. Y esto no es moco de pavo, porque este tipo de movimientos reducen hasta en un 85% las opciones de tener un accidente, según diversas estadísticas. Con los frenos ABS, aún teniendo el pedal pisado a fondo, podremos mover la dirección del coche a la vez que reducimos su velocidad.

3. Distancia de frenado

Otro de los puntos clave de este tipo de frenos es que logran que la distancia de frenado sea menor que con un sistema convencional. Se nota también cuando las condiciones del piso no son las idóneas, y es que cuando hay menos agarre las ruedas tienen todavía más tendencia a bloquearse cuando realizamos una frenada intensa. A veces, unos pocos metros pueden ser la diferencia entre un susto y una desgracia.

4. No hay que pensar

Para detener un coche sin ABS de forma contundente y segura hay que tener pericia, porque no vale con aplastar el pedal y ver que pasa. La técnica para detener un coche así sin bloqueos en los neumáticos requiere de mucha práctica, algo que no es habitual. Sin embargo, unos frenos ABS permiten que el conductor pueda pegarle un zapatazo al pedal y mantener el pie abajo de forma firme, sin tener que andar calculando en una situación extrema la fuerza a aplicar para evitar problemas.

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