Toyota Concept-i

Toyota Concept-i, así ven los japoneses los coches del futuro

Quizá nosotros nunca lleguemos a usarlo, pero en un futuro no muy lejano nuestros coches serán (más o menos) así.

El que abre estás líneas es el Toyota Concept-i. No es un coche de producción sino un prototipo que adelanta la visión que Toyota tiene de los coches del futuro. 

Una visión que, por cierto, nos encanta porque aunque da rienda suelta al concepto de la conducción autónoma, también apuesta por mantener el vínculo que une al vehículo con su conductor, buscando una "tecnología más humana" y ofrecer al que se monta una "experiencia más humana".

El Toyota Concept-i se presentó en el CES Las Vegas 2017 como un concepto que adelantaba la movilidad del futuro. Pero lo curioso de este prototipo es que no se centra ni en la mecánica, ni en el diseño, ni siquiera en las posibilidades de conectividad. Lo importante del Concept-i es la experiencia de viaje que ofrece a sus ocupantes.

Desde Toyota afirman que el Concept-i es "un prototipo que ha sido diseñado desde dentro hacia afuera", comenzando por un habitáculo diáfano decorado en todos claros para que nada más entrar los pasajeros sientan que les envuelve un espacio de relax y confort.

Toyota Concept-i

Yui, el asistente virtual al servicio de los ocupantes

Si las predicciones de Toyota se cumplen, Siri (de Apple), Alexa (de Amazon) y Cortana (de Microsoft) tendrán que hacer hueco para un nueva asistente virtual.

Se llama Yuri y como hacen las anteriores se ocupará de interactuar con los pasajeros para aprender sus gustos, sus costumbres y tal y como adelanta Toyota hasta "sus emociones". Todo para "ofrecerles en respuesta la mejor experiencia posible ya sea en cuestiones de entretenimiento como a la hora de conducir".

Pero Yuri no se comunica como esperamos. En lugar de utilizar pantallas en el salpicadero, la información se revela allí donde y cuando se necesita. Por ejemplo, la iluminación en la parte de los pies indica si el coche está en modo automático o manual; unos proyectores situados en la bandeja trasera comunican la presencia de ángulos muertos y una nueva generación de pantalla head-up ayuda a mantener la atención del conductor en la carretera.

Y es que aunque el Toyota Concept-i es un coche autónomo no pondrá pegas a ser conducido cuando su propietario lo desee.

Toyota Concept-i

Cuando el conductor quiere ejercer como tal, el parabrisas se convierte en un head-up display gigante en el que se reflejan todas las indicaciones de navegación superponiéndolas sobre las imágenes reales. Al mismo tiempo, señales luminosas, acústicas y táctiles advierten de los peligros que surgen alrededor.

También se comunica con el exterior

Mención aparte merece la capacidad del Toyota Concept-i para comunicarse con el exterior. Ofrece varias opciones:

  • Sobre el capó se indica de manera visible si hay un conductor a los mandos o si el coche funciona en modo autónomo.
  • En los laterales, muestra mensajes de bienvenida antes de que los ocupantes accedan al interior
  • En la parte de atrás, aparece un mensaje que indica las maniobras que está a punto de realizar el coche. Este mismo panel agradece al conductor o coche que nos sigue que guarde la distancia de seguridad.

Venga sí, hablemos del diseño...

Insisto, lo más importante del Toyota Concept-i no es el diseño pero aún así no me resisto a hablar de él.

El prototipo parece sacado de una peli de ciencia ficción, pero es que esto es justo lo que se espera de un coche que adelanta el futuro.

Responsables de la marca dicen que la filosofía en la que se basa el diseño del Concept-i ha sido bautizada como "calidez cinética" y expresa que la tecnología de movilidad ha de ser agradable, acogedora y, especialmente, divertida.

Te enseño una galería y lo comentamos: 

Con capacidad para transportar a cuatro pasajeros (cada uno con su asiento individual), el Toyota Concept-i tiene cuatro puertas que se abren en forma de tijera y en las que los tiradores quedan escondidos. Lo que más llama la atención son las ruedas traseras en las que la banda de rodadura queda totalmente cubierta por un carenado que ha sido troquelada para dejar respirar al sistema de frenado (que no sabemos cómo será).

De lo que no hay datos es de la mecánica aunque todo apunta a que será un coche eléctrico (porque sí, Toyota también tiene coches eléctricos).

 

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