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DiRT Rally 2.0

DiRT Rally 2.0: Nuestros cinco coches favoritos del juego

DiRT Rally 2.0, el nuevo juego de velocidad de Codemasters para PS4, Xbox One y PC, cuenta con un amplio garaje de 50 coches. De ellos, hay cinco que a nosotros nos gustan especialmente y que no vamos a poder parar de conducir en los próximos meses.

DiRT Rally 2.0, juego de Codemasters que está la venta desde el día 26 de febrero, cuenta con un garaje de 50 vehículos, con el que el equipo de desarrollo ha hecho un exhaustivo repaso a la historia del Mundial de Rallies. Hay coches de todas las épocas, desde los años 60 a la actualidad, lo que supone cubrir las diferentes categorías que han ido existiendo, como los potentísimos Grupo B o los World Rally Cars.

VÍDEO: No lo olvides nunca, así era el Grupo B de rallies

En Auto Bild hemos elegido nuestros cinco favoritos y nos atrevemos a comparar fotográficamente su versión virtual con su versión real, además de explicar por qué nos han fascinado.

Lancia Stratos

  • País y año: Italia, 1974
  • Clase: H3 -Motor: V6 de 2.418 cc
  • Potencia: 241 bhp
  • Peso: 850 kilos
  • Transmisión: Manual de cinco velocidades
  • Tracción: Trasera
  • Aspiración: Atmosférica
DiRT Rally 2.0
DiRT Rally 2.0

El juego cuenta con muchos coches que marcaron los orígenes de los rallies, pero nosotros nos quedamos con éste, que, pese a no ser el más antiguo de todos, sí es uno de lo más queridos y recordados. Ganador de los títulos de constructores del Mundial en 1974, 1975 y 1976 (cuando aún no se contabilizaban los de pilotos), así como del de pilotos en 1977 con Sandro Munari al volante, el Lancia Stratos hacía honor a su nombre con un diseño deliciosamente futurista: anguloso, bajo, sin luna trasera (¿para qué, en un coche de rally?), con faros abatibles… Por si eso fuera poco, su decoración, con los colores blanco, verde y rojo de la bandera italiana, cortesía de la aerolínea Alitalia, contribuyó a convertirlo en uno de los coches más bonitos de la historia. Sin discusión.

Audi Sport Quattro S1 E2

  • País y año: Alemania, 1986
  • Clase: Grupo B
  • Motor: 5 cilindros y 2.110 cc
  • Potencia: 476 bhp
  • Peso: 1.090 kilos
  • Transmisión: Manual de seis velocidades
  • Tracción: 4x4
  • Aspiración: Turbo
DiRT Rally 2.0
DiRT Rally 2.0

En la primera mitad de los 80, Audi puso a competir en el Mundial de Rallies su modelo Quattro, con el que los legendarios Hannu Mikkola y Stig Blomqvist obtuvieron los títulos de pilotos de 1983 y 1984. Sin embargo, la versión del coche que se incluye en DiRT Rally 2.0 es la de los dos años siguientes, una evolución que ganó el Rally de San Remo de 1985, con Walter Rohl a los mandos, y que se ha convertido en un clásico. No en vano, junto con el Peugeot 205 T16, es el máximo exponente de lo que acabó siendo el añorado Grupo B: coches con un chasis tremendamente musculoso y una potencia tan descomunal… como peligrosa, lo que llevó a la FIA a dar por finiquitada su vida útil de cara a la temporada 1987. Por suerte, después pudimos seguir viéndolo, en una versión modificada, en la mítica subida a Pikes Peak.

Renault 5 Turbo

  • País y año: Francia, 1980
  • Clase: Grupo 4
  • Motor: Central de 1.397 cc
  • Potencia: 160 CV
  • Peso: 970 kilos
  • Transmisión: Manual de cinco velocidades
  • Tracción: Trasera
  • Aspiración: Turbo
DiRT Rally 2.0
DiRT Rally 2.0

Renault ya había estado presente en el mundo de los rallies en los años 70, en asociación con Alpine, y en la primera mitad de los 80 subió su apuesta con el mítico Renault 5 Turbo, inspirado por el Lancia Stratos y pensado para competir en el Grupo 4 (luego, tuvo también versiones para el salvaje Grupo B). No fue un coche particularmente exitoso en el Mundial de Rallies, pero sí en campeonatos nacionales, como el de España, sin ir más lejos, pues fue uno de los coches que pilotó Carlos Sainz en sus inicios. Aun así, y pese a no tener tracción integral, logró algunas victorias en el Campeonato del Mundo y se convirtió en un clásico de los rallies, especialmente por su agresivo diseño, caracterizado por su “culo gordo”.

Volkswagen Polo GTI R5

  • País y año: Alemania, 2018
  • Clase: R5
  • Motor: 4 cilindros y 1.600 cc
  • Potencia: 272 bhp
  • Peso: 1.230 kilos
  • Transmisión: Manual secuencial de cinco velocidades
  • Tracción: 4x4
  • Aspiración: Turbo
DiRT Rally 2.0
DiRT Rally 2.0

Si el primer DiRT Rally tenía en su carátula el Volkswagen Polo WRC con el que Sébastien Ogier dominó el Mundial de Rallies entre 2013 y 2016, esta nueva entrega tiene a su sucesor, un modelo que no compite en la máxima categoría, sino en la de WRC2, pero que replica muchas bondades de su antecesor. Eso sí, tras la retirada del campeonato de la marca alemana como equipo oficial, hablamos de un vehículo que se oferta a equipos privados para que compitan con él, una estrategia que ha sido muy habitual en los últimos años en el campeonato, con fabricantes como Ford y Citroën actuando del mismo modo, hasta el punto de que Ogier ganó los títulos de 2017 y 2018 con un Fiesta del equipo M-Sport. La decoración del modelo estándar es una pasada, igual que el compacto diseño del chasis para seguir la línea marcada por la FIA con el último cambio de normativa.

Subaru Impreza

  • País y año: Japón, 1995
  • Clase: Grupo A
  • Motor: Bóxer 4 de 1.994 cc
  • Potencia: 300 bhp
  • Peso: 1.230 kilos
  • Transmisión: Manual de seis velocidades
  • Tracción: 4x4
  • Aspiración: Turbo
DiRT Rally 2.0
DiRT Rally 2.0

Hablar de DiRT Rally es hablar de Colin McRae Rally, el nombre original de la saga en sus primeras entregas. Por eso, no podía faltar en nuestra selección el Subaru con el que el piloto escocés logró su único entorchado, en 1995, año en el que formó tándem con Carlos Sainz, quien acabó la temporada como subcampeón, lo que da cuenta del dominio del coche nipón en aquella temporada. Pese a las dificultades que hay en ocasiones para obtener los derechos de vehículos antiguos, especialmente por lo que respecta a las publicidades que lucían, Codemasters ha replicado tal cual el histórico coche… en su versión censurada, que se pudo ver así en muchas pruebas reales. Tiene su explicación: al equipo japonés lo patrocinaba la tabaquera 555 y, ya entonces, muchos países tenían prohibido promocionar comercialmente el tabaco, algo que hoy en día es ya norma general. Para solventarlo, se optó por convertir los números en símbolos. Ésa es la versión del coche que hay en el juego y que es una delicia pilotar.