Coches chinos: por qué no lo veo tan grave

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Muchos ven la irrupción de los coches chinos como algo malo y negativo, pero yo creo que no tiene por qué ser ni malo ni bueno: simplemente, es.
Hace unos días estuve en la presentación de la marca Foton. “Un nuevo día, una nueva marca china que llega a España”, pensarás. Y puede que no te falte razón. Un par de años atrás hice un reportaje en la revista Auto Bild con las marcas chinas disponibles en España y su posible evolución.
Por aquella época era sencillo barrer todo el abanico de posibilidades y hablar con responsables acerca de su visión, los porqués y la posible evolución de un mercado que apuntaba ya maneras aunque solo fueran una anécdota: DFSK, MG y poco más.
Pero las cosas han cambiado bastante. Si entonces lo que aterrizaba en Europa ya no era lo primero que se sacaban de la manga para vender aquí, ni tampoco productos de segunda que sobran en su gigantesco mercado de 31,4 millones de matriculaciones el año pasado, imagínate ahora.
Y es que ojo a la nueva hornada de MG o a los BYD. Son solo dos ejemplos, pero estoy convencido de que te vienen a la cabeza más: seguro que has oído hablar del Xiaomi SU7 Ultra (que mi compañera Carolina pudo ver en el Mobile World Congress; otro ejemplo de que los tiempos están cambiando) y la manera tan cruel en la que va arrebatando récords a los deportivos de las marcas europeas. Y eso, ¿es bueno o es malo? Como todo, según a quién le preguntes.

Dos semanas antes de escribir esto estuve probando un Omoda 5 EV. Un SUV eléctrico bastante decente, con 204 CV, un consumo aceptable y una calidad que me sorprendió durante la semana y pico que estuve utilizándolo de manera intensiva.
En la prueba puse en el titular que entendía por qué la marca sube como la espuma, y no han sido pocos los lectores que me lo han afeado: que si las marcas chinas, que si los eléctricos, que si los SUV o que si los SUV eléctricos chinos.
Empezaba este texto hablando de Foton. Alguien de la marca (a quien no cito porque no sé si querrá) me comentaba mientras daba una pequeña vuelta en su primer modelo, un interesante pick-up de nombre Tunland G7, que no sabe qué pasa con las marcas chinas y que dónde está su problema.
Y entonces vuelvo a ese reportaje que hice en su día, en el que un empresario chino me decía que la gente se espera que de allí vengan cosas tan baratas como de mala calidad, y que si los sacas de su cómoda creencia, lo rechazan. Por no hablar de un falso proteccionismo (¿qué pasa con Smart o Lotus, que son de Geely, por ejemplo?) que nos han metido algunos en la sesera.
Lo cierto es que de allí viene el iPhone "designed by Apple in California, assembled in China", el caro teclado inalámbrico que estoy utilizando y, probablemente, las Nike Air Jordan por las que tanto has pagado. Y no te rasgas las vestiduras.
Creo sinceramente que comprarte un Omoda, un BYD o un XPeng es lo mismo que adquirir un modelo de cualquier fabricante europeo, que por cierto, muchos no están libres de multitudinarias llamadas a revisión, como esos 16.000 Renault 5 E-Tech (500 en España) un par de meses después de su lanzamiento.
Las ayudas estatales, la mano de obra infantil... Comentarios habituales de alguien que no cae en que su camiseta de lujo viene de Vietnam y a lo mejor quien la ha hecho cobra un 1% al mes de lo que ha pagado en 10 minutos por ese algodón de calidad más que cuestionable.
Por cierto, Europa va a meter 100.000 millones al automóvil, una noticia la de las "ayudas estatales" europeas que no deja de ser mejor que buena.
Pero a lo que iba: creo que igual que a mí me da lo mismo alardear a los cuatro vientos mi gusto por los coches tristes como mi Supermitsubishi Space Wagon (que está en la UCI intentando salir adelante), a ti te debería dar lo mismo hacerte con un coche chino, indio o de Guinea-Bissau.
Eso sí, siempre y cuando te dejes aconsejar por los que saben, por expertos de verdad y por los medios (los serios, no esas webs de adivinanzas que apuestan todo a aparecer en Discover) y sepas que lo que te llevas a casa está razonablemente bien.
