Si vas a comprar un coche en 2025 o lo estás pensando, deberías tener en cuenta esta buena noticia

El año nuevo trae consigo cambios en el mercado, como escasez de coches de ocasión jóvenes, pero también buenas noticas para quien vaya a cambiar de automóvil.

Comprarse un coche siempre es un movimiento que hay que pensarse mucho, puesto que incluso si se trata del coche más barato (que tampoco es que sean precisamente baratos ya) es algo que implica un desembolso considerable de dinero. A pesar de ello, tenemos una buena noticia para ti si vas a comprar un coche en 2025.

Desde CarVertical han realizado un estudio sobre cómo va a cambiar el mercado automovilístico durante el año que acaba de empezar y han llegado a varias conclusiones.

La primera es positiva para quien esté buscado coche: los tipos de interés, que en los últimos tiempos han subido de manera constante, se estabilizaron a finales de 2024, así que para 2025 se espera que bajen y, al descender estos, los coches serán más asequibles.

De esta manera, será posible abrir la mano a la hora de contemplar el presupuesto para adquirir un vehículo (ya sea nuevo o se trate de un coche de segunda mano) y es de esperar que en términos generales se aumente el gasto en la adquisición de automóviles respecto a los años precedentes.

Ahora, un titular que no es tan bueno: la crisis de los semiconductores, que tan lejana parece, afectará a aquellos que se decanten por el mercado de ocasión, pero busquen un automóvil de antigüedad baja, de entre 3 o 4 años, puesto que la escasez que hubo en aquel momento entre los coches nuevos, se traslada ahora a estos.

Matas Buzelis, experto de la compañía, explica: “Las fluctuaciones en el mercado de coches nuevos repercuten directamente en el segmento de coches usados. En la actualidad, existe una notable escasez de vehículos fabricados entre 2021-2022, y este problema persistirá. La categoría de coches de 3 a 4 años de antigüedad simplemente se quedará sin opciones”.

Como ocurre siempre en el mercado, la escasez de oferta hará que, con una demanda convencional, el precio de los coches con esta antigüedad aumentará y será más difícil acceder a uno.

Y se trata de un problema porque, atendiendo a las cifras registradas en 2024, este tipo de vehículos tienen un peso importante en el mercado de ocasión.

Por antigüedad, las ventas de coches usados han sido las siguientes:

  • Coches de más de 15 años: 873.877 unidades
  • Coches de entre 0 y 5 años: 545.665 unidades 
  • Coches de entre 10 y 15 años: 338.303 unidades

Aunque el grupo predominante es el de los coches más antiguos, algo que dificulta de sobremanera el rejuvenecimiento del parque automovilístico español, los coches de ocasión jóvenes supusieron una de cada cuatro transacciones, es decir, un 25% de los movimientos del mercado de segunda mano.

Son malas noticias de cara a este 2025, cuando en ese grupo seguirán estando presentes los vehículos matriculados en 2021 y 2022, con una escasez que no podrá abastecer a la demanda y hará que los precios suban más de lo normal.

Por último, está le hecho de la entrada en vigor de la normativa CAFE, que coloca un límite máximo de 95 g/km de CO2 medios para las marcas en sus coches nuevos producidos, bajo pena de millonarias multas si no lo consiguen, por lo que va a suponer todo un desafío.

Para alcanzar dicha cifra los fabricantes van a necesitar vender más coches eléctricos o, como mínimo, híbridos enchufables que rebajen la media de emisiones de sus gamas. Sin embargo, se ha podido ver a lo largo de 2024 que la demanda de los primeros tiende a la baja, por lo que la situación será un reto.

“A medida que la UE endurece las normativas sobre emisiones, los grandes fabricantes están luchando por sobrevivir. Los compradores son reacios a pasarse a los vehículos eléctricos, y la creciente popularidad de las marcas de coches chinas representa otra amenaza”, explica Buzelis.

"Los fabricantes de automóviles europeos se ven obligados a ofrecer vehículos con poca demanda [los eléctricos]. Además, los coches nuevos son cada vez más caros, lo que naturalmente ralentiza las ventas y compromete sus fallidos intentos por mantener la fuerza de trabajo”, señala.

“El próximo año debería haber un desarrollo desesperado en la industria para evitar una crisis que parece inevitable. Europa debe actuar ahora o enfrentarse a las consecuencias de unas normativas estrictas y limitarse a observar cómo la competencia de China eclipsa a la industria en el continente”, concluye.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España