Toyota y Exxon trabajan en un combustible sintético que reduce las emisiones un 75%

Los combustibles de este tipo, y los llamados biocombustibles también, están muy en boga últimamente por la aceptación por parte de la Unión Europea de estos mecanismos de reducción de CO2 en el camino hacia la descarbonización completa del automóvil.
Toyota y Exxon trabajan en un combustible sintético que reduce las emisiones un 75%. Los combustibles de este tipo, y los llamados biocombustibles también, están muy en boga últimamente por la aceptación por parte de la Unión Europea de estos mecanismos de reducción de CO2 en el camino hacia la descarbonización completa del automóvil. Fue Alemania e Italia, junto a otros países, los que presionaron para conseguir que se aceptara dentro del plan que tendrá 2035 como año destacado.
Y para conseguir que sus coches mantengan el motor de combustión interna y no jugársela toda a una carta, los coches eléctricos, Toyota se ha aliado a Exxon para trabajar en un combustible sintético que reduce las emisiones, según los mismos, en un 75%. Y es que aseguran que podrá reducir sus emisiones de efecto invernadero en ese porcentaje respecto a la gasolina convencional obtenida del petróleo. Y eso es una muy buena noticia.

“Tener una solución para combustibles líquidos que podamos usar en la flota existente, tenerla en el tipo de construcción de políticas donde permitimos que el mercado innove, es la forma más económica de descarbonizar el transporte”, decía el vicepresidente de estrategia y planificación de ExxonMobil, Andrew Madden, a Autonews.
“No importa cuál creas que será el ritmo de la transición a la electrificación, habrá mil millones, si no cientos de millones de vehículos en las carreteras durante bastante tiempo”, dijo Tom Stricker, vicepresidente de sostenibilidad de Toyota. Los combustibles bajos en carbono son "bastante importantes para lograr esas reducciones de gases de efecto invernadero rápidamente".
Los e-fuels pasarán a formar parte importante de nuestras vidas porque nos darán la posibilidad de segur utilizando nuestros coches, con una modificación leve o nula de los motores de combustión. Y es que esto es un punto clave, pues en 2035 el parque móvil de vehículos de combustión será enorme, y deshacerse de ellos de golpe y porrazo no parece la solución más viable.
Y eso teniendo en cuenta que la marca sigue apostando por el hidrógeno, una alternativa real a la gasolina. Aunque analizando el mercado y la gran cantidad de automóviles con motor térmico, quiere igualmente investigar por este camino. Eso sí, el proyecto está todavía en una fase muy inicial de desarrollo. A pesar de ello en esta década veremos grandes proyectos de este tipo, que tendrán su penetración en el mercado los próximos años en búsqueda de una solución alternativa al coche eléctrico.