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Todo lo que Tesla tiene que ganar y perder según quien sea presidente de Estados Unidos

Tesla

Dos caminos muy diferentes.

Las elecciones de EE.UU. no se celebrarán hasta le próximo 5 de noviembre, pero la campaña presidencial ya lleva tiempo en marcha. Joe Biden y Donald Trump tienen posturas antagónicas y quien gane marcará la hoja de ruta de uno de los países más poderosos del mundo en los próximos años. Pero, en terreno automovilístico, ¿qué significa esto para Tesla?

La compañía de Elon Musk no es ni la única ni la más importante del sector de la automoción estadounidense, pero por la personalidad del CEO y el posicionamiento de la empresa como referente entre la movilidad ecológica, que uno u otro candidato acabe convertido en un presidente de los Estados Unidos puede tener consecuencias muy diferentes.

Musk, a priori, ya se habría manifestado en contra de Biden y estaría trabajando con otros líderes empresariales para sacarle de la Casa Blanca, además de que incluso habría una posibilidad de actuar como asesor para el hipotético gobierno de Trump, pero, ¿sería eso lo más conveniente?

Si Trump gana las elecciones

Los compañeros de Business Insider han podido hablar con expertos en política y economía, que han ofrecido un análisis sobre cómo podría afectar al CEO de Tesla (entre otras empresas) quien se siente en el despacho oval en la próxima legislatura.

 

Bradley Tusk, un inversor de capital riesgo y estratega político cuya consultora asesora a startups en sectores altamente regulados, es uno de ellos.

“Tienes que tener mucho cuidado con lo que deseas, por un montón de razones”, señala que le diría a Musk, quien ya formó parte del grupo de asesoramiento empresarial de Trump en la primera legislatura de éste, aunque lo abandonó por desacuerdos cuando decidió abandonar el acuerdo climático de París.

Si volviera al poder, los recortes fiscales y la desregulación subsiguiente podrían suponer un boom para Tesla, X y SpaceX (en parte por el enfoque de Trump para desarrollar una Fuerza Espacial), pero a la vez podría haber una menor estabilidad en los mercados, lo que podría ser contraproducente.

En ello coincide Stacey Lee, profesora de Derecho y Ética en la Escuela de Negocios Johns Hopkins Carey, quien apunta que “existe la posibilidad de tener realmente una enorme influencia dentro de la Administración Trump”.

“Y cuando nos centramos en los sellos distintivos de lo que Trump realmente respeta (es popular, tiene un estilo de gestión que es más singular en su voz), estas son todas las cosas que Trump realmente admira, y también lo hace Musk”, concluye.

Sin embargo, a pesar de la relación entre Trump y Musk en su primera legislatura, quizá repetir jugada en una segunda sería una mala idea para el CEO, al menos según el punto de vista de Tusk.

“Mi instinto inicial —creo que el de todo el mundo— sería como: 'Oh, por supuesto, le iría mejor a Musk con Trump'. Pero creo que, a la larga, sería mucho peor”, señala.

¿El motivo? Dadas las personalidades de ambos, el amor podría tornarse en odio en cualquier momento, y tener un enfrentamiento frontal no parece la mejor idea del mundo: “El único tipo con el que no puedes ganar una guerra cara a cara es el presidente de Estados Unidos",

“Por el bien de Trump, Musk tiene que tener cuidado y no lanzarse de cabeza a esto. Por muy seductor que pueda parecer, realmente puede acabar mal para básicamente todo el mundo. Todas las cosas que él valora, las cosas que en cierto modo le hacen feliz —la atención y la relevancia— son las mismas cosas que hacen feliz a Trump”, señala. 

Si Biden gana las elecciones

El escenario sería completamente opuesto. Dado que Musk no está alineado con Biden, la capacidad de tener influencia sería mucho menor, pero a cambio habría una estabilidad mayor en los mercados, algo que le interesaría desde el punto de vista empresarial.

Tusk explica: “Musk acaba de recibir la aprobación de un paquete retributivo de 55.000 millones de dólares bajo la presidencia de Joe Biden: ahora mismo, su vida es bastante buena. Y ahora tenemos la opción de elegir entre un presidente que realmente cree en la energía limpia y alguien que la desprecia activamente”.

Esto hace referencia al enfoque pro EV de Biden, que no comparte para nada Trump. Siendo una compañía que produce coches eléctricos, parece que desde el punto de vista económico lo más interesante sería que ganase el demócrata.

Sin embargo, “Biden es muy tradicional en cuanto a sus políticas. Está comprometido con el aumento de los impuestos a las empresas”, comenta; a lo que hay que sumar que su administración también sería más propensa que la de Trump a establecer regulaciones y políticas pro-sindicales, algo de lo que no es muy amigo Musk.

No solo eso, también está el tema de los impuestos: “Con Trump, los vimos pasar del 35% al 21%, y ahora Trump está diciendo: 'Oye, si entro, lo bajaré al 20'. Creo que eso sería música para los oídos de Musk”, explica Lee.

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