En Tesla pensaban en lanzar un Model Y bastante más barato, pero la marca de eléctricos ha decidido pausarlo

El Model Y de acceso del que se habla, busca reducir los costes de producción en un 20% respecto al Model Y actualizado. 

En Tesla pensaban en lanzar un Model Y bastante más barato, pero la marca de eléctricos ha decidido pausarlo. Lo ha hecho por diferentes motivos, una decisión que se une a la del reajuste a sus planes de producción por culpa de los aranceles del Cybercab y el Tesla Semi.

Y es que Tesla se ha visto obligada a reajustar sus planes de producción por culpa de los aranceles. Hablamos de reajustes para productos en los que había depositada gran confianza debido a las barreras comerciales que colocan los aranceles. Estos impedirán la importación de componentes clave, afectando a los proyectos del taxi autónomo Cybercab y el camión eléctrico Semi.

De esta forma, el Semi y el Cybercab actualizarán sus planes de producción. Estos productos necesitan componentes que llegan desde China. Los de Elon Musk estaban dispuestos a seguir con los planes iniciales a pesar del aumento del 34% en los costes arancelarios, pero todo se ha incrementado de forma desproporcionada.

El Tesla Model Y en acción por carretera.
El Tesla Model Y en acción por carretera.

Como sabes, Trump anunció la pasada semana que elevaba los aranceles a China hasta el 145%. Esto hace imposible cualquier importación de materiales para estos dos proyectos. Los planes de Tesla eran iniciar la producción en su planta de Texas, y en una nueva línea en la Gigafábrica de Nevada para finales de año.

El Semi plantea dificultades logísticas para un producto de estas dimensiones. Organizar mejor la producción para hacerla muy eficiente es todo un reto, que aún no se ha conseguido plenamente. Y con el aumento de precios se hace imposible hacer eficiente este proceso.

Por otro lado, la conducción autónoma a la que aspira Tesla con el Cybercab no parece estar totalmente desarrollada, y esto plantea dudas importantes. Muchos dicen que esperar unos meses o años no les vendrá mal, para poder lograr que el producto cumpla lo que promete.

Con todo, Tesla se prepara para otro año decepcionante. El daño a la marca causado por el nuevo rol de su CEO, Elon Musk, la bajada de ventas del Model Y por la llegada del nuevo modelo y otros problemas conocidos están haciendo mucho daño al futuro de la marca y su posicionamiento global.

Tanto es así, que las ventas de Tesla en Noruega en enero y febrero se desplomaron un 44,4% en comparación con el mismo período de 2024. Y eso que el mercado general de vehículos eléctricos aumentó un 53,4% y ahora representa un 96% de todos los coches nuevos vendidos en el país. Noruega representaba un trozo del pastel muy grande.

Y ahora se suma esta noticia. Pues parece que la marca ha pospuesto el lanzamiento en Estados Unidos de su esperado vehículo eléctrico asequible. Se trata del esperado Model Y conocido internamente como E41. Se hablaba de un arranque de su producción para la primera mitad de 2025, pero parece que esto no se cumplirá.

El Model Y de acceso del que se habla, busca reducir los costes de producción en un 20% respecto al Model Y actualizado. Este coche actualmente tiene un precio base de aproximadamente 49.000 dólares, unos 45.500 euros. El coche de acceso tendría un precio mucho más atractivo.

La marca planea fabricar 250.000 unidades del E41 en Estados Unidos para 2026 y expandir su producción a China y Europa en el futuro. Pero claro, con una disminución en las ventas y una gama de modelos que comienza a mostrar signos de envejecimiento, no parece ser el mejor momento.

Por ejemplo, la marca ha enfrentado críticas por la falta de avances significativos en su tecnología de conducción autónoma. Hablamos de uno de los equipamientos estrella del modelo. 

La decisión de Tesla de optar por adaptar su plataforma existente del Model Y para crear esta versión más asequible es una buena idea. Con ello puede aprovechar las líneas de producción actuales y reducir inversiones adicionales. Pero la idea ha generado preocupaciones sobre la posible canibalización de las ventas de los modelos existentes. Esto llevaría a la reducción de los márgenes de beneficio.

Y es que claro, la marca quiere adaptarse a un mercado muy competitivo. Y sobre todo, hacerle frente a BYD, que vende coches más asequibles, muy tecnológicos y con diferentes opciones eléctricas e híbridas.

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