Tesla y su descenso a los infiernos: las razones por las que se hunde en 2025 y cómo los chinos le comen la tostada

Te exponemos las razones que explican el hundimiento de Tesla en 2025 y por qué se ve superada por las marcas chinas. Mucho más que la aventura política de Elon Musk.

Aunque sólo hemos consumido la mitad de 2025, ya podemos decir que es un año para olvidar en Tesla. El primer trimestre fue nefasto, con una caída del 13% en las ventas y la pérdida del 71% de su valor. ¿Cuáles son las razones por las que Tesla se hunde?

En verdad, Elon Musk se las prometía muy felices cuando arrancó el 2025, asumiendo un puesto en el nuevo gobierno de Estados Unidos presidido por Donald Trump. El magnate se puso al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encargado de eliminar todo gasto superfluo en la administración pública.

Pero, precisamente aquí empezaron los problemas para Musk. O, mejor dicho, se agudizaron, porque ya venían de antes, en cuanto se confirmó su presencia en la administración Trump.

A muchos clientes de la marca y simpatizantes del personaje no les sentó nada bien que se vinculara con el nuevo presidente estadounidense. En principio, la filosofía de Musk, fundador de una marca de coches eléctricos, defensor del medioambiente, etc., no casaba con la figura de Trump quien, simplificando, representa lo opuesto.

Razones por las que Tesla se hunde: la aventura política de Elon Musk

Esto no lo entendieron muchos de sus seguidores y, poco después de jurar el cargo Donald Trump, comenzó un movimiento de protesta conocido como Tesla Takedown que se extendió rápidamente por todo el país y en otras partes del mundo, incluido España.

A esto hay que añadir otras cuestiones, como el polémico gesto que hizo Elon Musk durante una comparecencia, que muchos interpretaron como un saludo nazi, o el apoyo de Musk al partido Alternativa por Alemania (AfD) en las pasadas elecciones alemanas, vinculado a la extrema derecha.

Todo esto ha provocado una caída vertiginosa de su popularidad, hasta el punto de tener que abandonar su aventura política para acudir al rescate de Tesla. Aunque la verdadera causa de su salida del gobierno fue el desencuentro con las medidas fiscales de Trump.

El pasado mes de mayo, la Cámara de Representantes dio luz verde por un solo voto de diferencia al plan fiscal de Donald Trump, conocido como One Big Beautiful Bill Act (Gran y Hermosa Ley), un paquete de medidas para rebajar impuestos que aumentará el déficit y añadirá otros 3 billones de dólares a la ya gigantesca deuda de Estados Unidos.

Elon Musk se oponía frontalmente a aumentar el déficit y la deuda, ya que, en teoría, su trabajo debía consistir en todo lo contrario. La tensión dentro del gobierno aumentó hasta el punto de que el dueño de Tesla y Space X tuvo una disputa con el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el que llegaron incluso a algo más que palabras, según algunas fuentes.

Finalmente, Musk abandonó la administración Trump y comenzó un intercambio de golpes y amenazas en redes sociales, llegando a afirmar en X que el presidente de Estados Unidos estaba en los archivos de Epstein.

Gama de vehículos anticuada

Pero no sólo la aventura política de Elon Musk es la causa del hundimiento de Tesla en este 2025. Hay otra cuestión no menor y es su gama de modelos anticuada.

La marca comercializa cuatro modelos, aparte del Cybertruck en Estados Unidos, pero es un vehículo de nicho. De esos cuatro coches, hay dos que ya piden un relevo desde hace tiempo, como son el Model S y el Model X.

Mientras, los dos modelos que más se venden, el Model 3 y el Model Y, han recibido una actualización que se ha centrado en algunos cambios estéticos, mejoras en los acabados y en el equipamiento.

Como producto, siguen siendo buenos y están entre los mejores en cuanto a autonomía, pero se han quedado algo desfasados, sobre todo, tras la mayor competencia de los fabricantes europeos y, sobre todo, el auge de los chinos. Y aquí llegamos a la tercera razón.

Por otra parte, también hay que señalar el hecho de que la gama de Tesla carece de modelos pequeños, por ejemplo, un Tesla Model 2 del que se lleva hablando años y nunca llega, a un menor más accesible, como hace BYD con el Dolphin Surf o el Atto 2.

La amenaza de las marcas chinas

Tesla fue la primera marca creada específicamente para hacer coches eléctricos. Al principio, no tenía rivales, pero el panorama es hoy muy diferente.

Por un lado, las compañías europeas se han puesto las pilas (nunca mejor dicho) y han invertido miles de millones de euros en el coche eléctrico.

Por otro, el avance de las marcas chinas está siendo tal que están comiéndole la tostada a Tesla. El ejemplo más significativo es BYD, rival directo de aquella, que cerró un 2024 extraordinario y este 2025 va a ser aún mejor.

La marca china superó a la norteamericana en ventas el año pasado, aunque es normal, ya que no sólo vende automóviles eléctricos, sino también híbridos. Exactamente, entregó 4,27 millones de vehículos, por los 1,79 de Tesla. Sin embargo, las ventas de eléctricos puros se situó ligeramente por debajo de la estadounidense 1,76 millones).

Sin embargo, BYD superó a Tesla en ingresos, alcanzando los 107.000 millones de dólares, frente a los 97.690 millones de la marca de Elon Musk, lo que hace una diferencia de unos 9.300 millones a favor de la china. 

No obstante, el beneficio neto siguió siendo superior en Tesla, con 7.091 millones de dólares, un 53% más que en 2023, por los 5.550 millones de BYD, un 34% más que el ejercicio anterior. 

Habrá que esperar para hacer el balance de 2025, pero, de momento, la china va ganando en Europa, al menos. El pasado mes de mayo, conocimos que, por primera vez, BYD ha vendido más vehículos eléctricos que Tesla.

Según datos de Jato Dynamics, el fabricante chino matriculó 7.231 coches totalmente eléctricos en Europa en mayo, frente a las 7.165 matriculaciones de la marca estadounidense. El volumen mensual de Tesla descendió un 49% interanual, mientras que BYD registró un aumento del 169%.

Si incluimos los modelos híbridos enchufables, de los que carece la compañía de Musk, las matriculaciones de la china se dispararon un 359%.

Los chinos controlan las tierras raras

Las marcas chinas se están comiendo a Tesla, porque tienen una serie de ventajas de las que ésta carece y que les permiten vender más barato. Nos referimos a los costes de producción.

Los fabricantes chinos controlan toda la cadena de producción de principio a fin, sobre todo, el elemento principal, que es la batería. En algunos casos, como el de BYD, fabrican su propia batería, así como el resto de componentes necesarios para un vehículo eléctrico.

En este punto, debemos recordar que China posee el 70% de los derechos de explotación de tierras raras, así como el 90% de su procesamiento, materias primas necesarias para fabricar las baterías.

Por tanto, las firmas chinas no dependen de terceros, como sí ocurre a Tesla, y pueden abaratar mucho el precio final del producto. Ante esto, la marca de Musk sólo puede llevar a cabo fuertes campañas de descuentos y promociones, lo que tampoco gusta demasiado a sus inversores, porque puede entenderse como un signo de debilidad.

Foto destacada: AP Photo/David Zalubowski, File.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España