El SUV chino BAIC BJ40 ya no es una copia del Wrangler, ahora se parece más al Bronco con las luces del Ranger

Renovación completa.
Aunque hay muchas marcas chinas que están desembarcando en tierras europeas y españolas, hay algunos fabricantes que, por el momento, no se han decidido a dar el salto. BAIC es una de ellas, pero dado su tamaño y potencial internacional, conviene echar un ojo a sus lanzamientos, por lo que pueda estar por venir. El último ha sido el BAIC BJ40.
No se trata de un modelo nuevo, si no de la segunda generación del SUV. Sin embargo, el cambio estético ha sido radical, puesto que ha pasado de parecerse al Jeep Wrangler de una manera muy poco discreta, a adoptar un formato que, por proporciones y predominio de líneas rectas, recuerda más al del actual Ford Bronco.
El frontal presenta una gran parrilla rectangular enmarcada por finas luces LED, la defensa del paragolpes es muy voluminosa, el voladizo delantero es muy corto, los pasos de rueda son cuadrados, tiene barras en el techo, las ventanillas laterales traseras presentan un marco de aluminio y en la zaga la rueda de repuesto va colocada sobre el portón.
Mide 4.790 mm de largo, 1.940 mm de ancho y 1.895 mm de alto, y tiene una distancia entre ejes de 2.760 mm.
Pese a su rudo exterior, el interior es muy tecnológico. Prácticamente todo el salpicadero está cubierto por pantallas, pues se combinan dos en posición central y frente al copiloto, mientras que el cuadro de instrumentos digital tiene un tamaño más comedido.
En el apartado mecánico ha experimentado una mejoría notable respecto a la primera generación. Solo está disponible con un motor de gasolina 2.0 turbo que desarrolla 245 CV y 385 Nm de par máximo, cifras notablemente superiores a las del modelo original, que se combina con una transmisión automática de ocho velocidades y con un sistema de tracción 4x4.
La preventa del BAIC BJ40 se abrirá en China el próximo día 25 de agosto. Por el momento no se ha oficializado su precio, pero se especula con una cuantía situada entre los 200.000 y los 300.000 yenes, lo que al cambio actual supondrían entre unos 25.000 y unos 38.000 euros.

