Con este Shelby Cobra original de Steve McQueen que se subasta serás el más cool, pero tiene un gran problema

Y no es un problema menor, se trata de uno con valor en más de un millón de dólares. 

Con este Shelby Cobra original de Steve McQueen que se subasta serás el más cool, pero tiene un gran problema. Y no es un problema menor, se trata de uno con valor en más de un millón de dólares. Y es que se espera que este coche se venda por entre 1,25 y 1,5 millones de dólares.

La casa de subastas Mecum subastará este mes un Shelby 427 Cobra Roadster clásico de 1963. Aseguran que un día estuvo conducido por Steve McQueen, el legendario actor estadounidense apodado The King of Cool. Todo un enamorado de los coches deportivos.

McQueen fue muy conocido por la popular serie de televisión Randall, el justiciero, de 1958 a 1961, También por películas como The Magnificent Seven, The Great Escape, The Sand Pebbles, Bullitt, Le Mans, La huida, Papillon y The Towering Inferno. El haber interpretado Le Mans le reforzó su amor por los coches.

Al inicio, la película no recibió el éxito esperado, pero con el paso de los años se convertiría en una de las producciones cinematográficas más famosas sobre el deporte del motor. Se coloca junto con Grand Prix de John Frankenheimer de 1966 y Días de trueno de Tony Scott de 1990, entre otras.

Y volviendo al coche, este Shelby, con chasis CSX2161, fue conducido con regularidad desde 1965 hasta finales de 1967. Si bien, el actor nunca fue su propietario registrado, pues originalmente estaba registrado a nombre del productor de cine David L. Wolper, según la casa de subastas.

Esto fue antes de que lo comprara Elmer Bernstein, quien le dejó el coche a McQueen para que lo usara. Bernstein vendería el Cobra a finales de 1967, aunque a McQueen se le permitió seguir conduciendo el Shelby durante varios meses hasta que llegó el nuevo propietario.

La unidad vivió gran parte de su vida en Estados Unidos, pero fue importado a Suiza en 2003. Esto sucedió antes de ser trasladado al Reino Unido en 2006, pues allí residió hasta principios de este año. Los primeros años de la década de los 2000, recibió algunos cambios.

Y estos cambios fueron la pintura del tono actual en negro además de la instalación de una barra antivuelco detrás del asiento del conductor, ruedas FIA Halibrand con llantas de 15 pulgadas y una entrada de aire en el capó.

La unidad conserva la carrocería y el motor original, siendo este motor un V8 de 4.7 litros con pistones de aluminio forjado y un cigüeñal de acero. Está acoplado a una transmisión manual de cuatro velocidades que impulsa las ruedas traseras. 

Igualmente, monta suspensión delantera y trasera de horquilla, dirección de piñón y cremallera y frenos de disco en las cuatro ruedas. Este tipo de clásicos, como el Shelby Cobra, son populares en algunas regiones para restaurar y modificar, pero en este caso sería un atentado contra la historia de la unidad.

Ideal sería dejarlo en el mismo estado que se encuentra, un coche que está incluido en el Registro Shelby. Ojalá poder contar con uno en el garaje, si no fuera por su precio de subasta

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